CALOR - TORMENTAS FUERTES


Miércoles 13Jueves 14Viernes 15Sábado 16
Tiempo MUY caluroso.

SÁBADO 16
Jornada muy inestable con probabilidad de tormentas fuertes o severas.


26/9/13








>>Temporales de viento y ciclones extratropicales: más comunes de lo que pensamos (septiembre 2016)

A lo largo del martes 13 y el miércoles 14 de septiembre un importante temporal de viento afectó a un amplio sector del este de nuestro país, incluyendo a las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El fenómeno meteorológico fue particularmente fuerte sobre la Costa Atlántica bonaerense donde se midieron ráfagas de viento del orden de los 100 km/h, así como también sobre la costa uruguaya la cual se vio afectada por ráfagas superiores a los 120 km/h. 

La intensidad y persistencia del viento provocó destrozos en especial en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, incluyendo la caída de numerosos árboles, de cables de electricidad y de carteles publicitarios. Sobre la franja costera, el intenso oleaje trajo además serios problemas a la navegación y produjo erosión y daños cuantiosos en playas y balnearios.

El responsable del temporal de viento fue un ciclón extratropical típico de nuestras latitudes. El término "ciclón extratropical" es la denominación técnica que usamos los meteorólogos para referirnos a los sistemas de baja presión de latitudes medias. Estos ciclones se forman casi a diario frente a las costas argentinas y normalmente tienen un desplazamiento rápido hacia el este alejándose del continente, por lo que sus efectos netos sobre la porción costera suelen ser limitados. Sin embargo, en algunas ocasiones (tal como en este caso) estos sistemas se desarrollan e intensifican más cerca de la costa. Este ciclón tuvo además la peculiaridad de que se desplazó muy lentamente, dejando un período prolongado con vientos fuertes: la ciudad de Mar del Plata, por ejemplo, experimentó durante 14 horas seguidas ráfagas superiores a 60 km/h, y durante 31 horas seguidas vientos mayores a 50 km/h.


El hecho de que los mayores vientos se hayan registrado sobre la Costa Atlántica bonaerense y sobre el sur de Uruguay no es extraño: el Río de la Plata y el Mar Argentino son zonas predilectas para la formación de ciclones extratropicales. Así, es lógico que exista un extenso historial de ciclones que afectaron estas regiones. A modo de ejemplo y solo por mencionar algunos, en los últimos años se formaron ciclones extratropicales costeros intensos durante mayo de 2000 (el cual provocó fuertes lluvias e inundaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a ráfagas de viento cercanas a los 100 km/h), en agosto de 2005 (particularmente severo sobre Uruguay, donde ocasionó vientos de más de 150 km/h, extensos daños e incluso víctimas fatales) y en septiembre de 2012. 

Dado que nuestro país se ubica en latitudes medias, estos sistemas forman parte de nuestra climatología desde siempre y seguirán afectándonos en el futuro. La variabilidad climática puede ayudar a que existan años o incluso décadas en que haya mayor o menor frecuencia de formación de ciclones cerca de las costas, pero aún así son y serán un rasgo distintivo de la climatología del centro-este de Argentina. Lo importante ante la formación de estos sistemas es mantener la calma y seguir los alertas que emite el Servicio Meteorológico Nacional, y las recomendaciones provistas por los organismos de Defensa Civil. Es útil recordar que el Servicio Meteorológico Nacional es el organismo nacional oficial encargado de emitir estos alertas, y esto es importante para evitar que diferentes fuentes emitan información diversa que en algunos casos pudiese llegar a ser contradictoria. En situaciones de alerta, el efecto "teléfono descompuesto" lo único que hace es crear desorientación, caos y miedo.


A mediano plazo, la buena noticia es que estos sistemas intensos ocurren más frecuentemente en otoño, invierno y comienzos de la primavera, por lo cual a medida que nos adentremos en la estación cálida la probabilidad de que un ciclón extratropical intenso como el de los días pasados nos afecte se irá reduciendo. Pero a su vez ingresaremos en la época en que aumenta la chance de formación de tormentas fuertes y lluvias abundantes sobre varios sectores de nuestro país (Cuyo, zona Pampeana, Noroeste, Litoral...), así que la recomendación de consultar los pronósticos y estar atentos a posibles emisiones de alertas es siempre válida. La atmósfera está en constante movimiento y por ende las condiciones meteorológicas cambian. El por qué, cómo y cuándo de estos cambios es lo que hace a su estudio tan fascinante.


>>Fuerte temporal en Mar del Plata, con ráfagas de 80 kilómetros por hora (septiembre 2016)

Ráfagas de casi 80 kilómetros por hora castigan a esta ciudad desde la madrugada, condiciones que se esperan aún más delicadas en el transcurso de la tarde, con mayor intensidad en los vientos y más lluvias. Además, se espera que las olas alcancen los 5 metros de altura.


El temporal que ayer dio sus primeras señales con chaparrones abundantes, ya provocó caída de decenas de árboles, semáforos y postes de luz; voladura de algunos vidrios, cortes de cables que dejaron sin energía eléctrica a distintos barrios y vehículos dañados, entre ellos una camioneta sin ocupantes que, impulsada por el viento, cayó al mar desde uno de los muelles del puerto local.

El fenómeno había sido advertido desde las primeras horas de ayer, por lo que autoridades municipales suspendieron el dictado de clases durante todo el día de hoy en los tres turnos, y en los distintos niveles de enseñanza, tanto pública como privada. La misma medida adoptaron los vecinos gobiernos de Mar Chiquita y General Alvarado.


Hasta el momento solo trascendió que una familia marplatense debió ser evacuada como consecuencia de problemas en su vivienda, tanto por ingreso de agua como pérdida de algunas chapas del techo. Defensa Civil asiste a otros vecinos que todavía permanecen en sus hogares a pesar del escenario difícil que les toca afrontar.

La situación de mayor riesgo se vivió en la zona Oeste, donde un árbol cayó sobre un Fiat Duna que circulaba por Avenida Luro y 210. El conductor y su acompañante resultaron ilesos.


A partir de las 14 y hacia la noche se espera lo peor de este temporal. Se anuncian vientos de hasta 100 kilómetros por hora, por lo que las autoridades recomiendan a vecinos que eviten andar por las calles si no les resulta imprescindible. El circuito costanero, en sus sectores más próximos al mar, permanecerá vedado al tránsito vehicular ya que se esperan olas de entre tres y cinco metros de altura.


>>Del calor al frío, sin escalas: casi no hubo otoño en el país (mayo 2016)

El otoño es la estación de las cosechas para algunos productores. De la madurez para la literatura, y de las manualidades con las hojas caídas para los chicos. Pero este año casi no hubo otoño en la Argentina. En lugar de un descenso gradual de las temperaturas desde marzo hasta junio, sólo hubo anomalías. Se registraron picos de temperaturas más altas en abril y picos de temperaturas más bajas en mayo. Por lo cual, se pasó abruptamente del calor del verano al frío.

La ausencia del otoño se debe a la combinación de diferentes fenómenos meteorológicos, que incluyen el impacto de El Niño, que consiste en oscilaciones en las temperaturas del Océano Pacífico que repercuten en otras regiones del mundo, y a la presencia de un centro de alta presión sobre la Patagonia y la zona del Pasaje de Drake que operó como un bloqueador y que hizo que las masas de aire frío se desplazaran por la región de Cuyo en abril y luego por el Centro y Norte del país, según dijeron a Clarín Cindy Fernández e Ignacio López Amorín, del Servicio Meteorológico Nacional.

Las diferencias de temperaturas entre las estaciones se deben a la inclinación del eje de giro de la Tierra respecto al plano de su órbita respecto al Sol. En otoño, se produce generalmente un cambio gradual de reducción de la energía del Sol que llega a la atmósfera en el hemisferio sur: va desde mayor a menor energía. Pero este año la combinación de los fenómenos de El Niño y del bloqueo impidieron ese cambio gradual.

En abril, hubo días con temperaturas que superaron en más del 30% al promedio para ese mes en la Ciudad de Buenos Aires, según el análisis de Carolina Vera, climatóloga e investigadora del Conicet y la UBA sobre la base de datos aportados por el Servicio Meteorológico Nacional. También hubo un récord en Capital de 20 días con lluvia durante abril. En cambio, a lo largo de mayo, las temperaturas descendieron fuertemente por debajo del promedio: fueron un 50% más bajas que lo normal para ese mes en Capital Federal.

“Persisten centros de alta presión en el sudeste del Pacífico y en la zona de Tierra del Fuego, que producen la situación de bloqueo atmosférico. Eso provocó que los frentes de aire frío provenientes del oeste tuvieran que desviarse hacia el norte e impactaran con mayor recurrencia de lo normal sobre Cuyo y el norte patagónico, con nevadas en los Andes Centrales, lluvias en Patagonia norte, e hizo que el aire frío llegara con mayor fuerza y menos modificado de lo habitual sobre el centro del país”, explicó a Clarín Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA. Las masas de aire frío que habitualmente pasan por la Patagonia en otoño se desplazaron hacia el Norte. Por lo cual, el aire frío ingresó en abril por la región de Cuyo hacia el Este y luego afectó hacia el centro, el norte y el este del país en mayo. Mientras tanto, en la Patagonia predominaron más las temperaturas superiores a las normales para la época. En Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego todavía no nevó.

El otoño casi no existió. Pero el invierno vendrá con bastante normalidad en gran parte del país, según el pronóstico por consenso entre investigadores del SMN, el Inta, la UBA, y el Instituto Nacional del Agua, entre otras instituciones públicas. El invierno vendrá con un poco más de lluvias en la Capital y norte de la provincia de Buenos Aires. Pero en cuanto a las temperaturas serán las normales para la estación. “Ni mucho frío ni un invierno caluroso”, señaló López Amorín. Hay preocupación porque seguirán las lluvias en exceso en Misiones y Corrientes, porque aún las masas de aire están impactadas por El Niño, a pesar de que ya se calmó. Las lluvias serán más escasas en el oeste de la Patagonia. Habrá Estación Seca en el oeste de Jujuy, Salta y Catamarca y San Juan. Habrá menos nieve en Neuquén y Río Negro, pero más en Mendoza. Las temperaturas serán normales o superiores en las provincias de la Patagonia, el oeste del N, Cuyo y norte del Litoral.


>>La lluvia ya rompió récords en todo el país (abril 2016)

Un mes récord. Así se define este abril si calculamos los días que abrimos un  paraguas en la ciudad de Buenos Aires. El centro y norte del país también tuvieron cifras históricas, que están relacionadas con la influencia de El Niño. Optimistas, los meteorólogos aseguran que "lo peor ya pasó".  

Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el área metropolitana lleva - desde que comenzó el mes - un total de 19 días de lluvia, y ya superó al récord anterior de abril de 1915, cuando el fenómeno se registró en 18 jornadas. Además de ser el abril con más lluvia en más de un siglo, alcanzó otra marca: es uno de los meses más lluviosos de la historia, al igualar la marca de 19 días de lluvia de febrero de 1990 y octubre de 2001.

Otra cifra impactante es el total de agua acumulada: 232 mm, lo que ubica al abril de 2016 en el cuarto lugar de la serie histórica para este mes en Capital detrás de 1959 (404.8 mm), 1914 (362.8 mm) y 2013 (274 mm).

El fenómeno se replica en el centro y norte del país. "Abril no solo va a ser récord en la Capital Federal, sino que seguro también en la Mesopotamia. Ya llovió más del doble de días de lo normal en las regiones inundadas", explica a Clarín José Ignacio López Amorin, meteorólogo difusor del SMN. Por ejemplo, en La Paz (Entre Ríos) lo normal es que lluevan 7 días durante abril. Pero ya casi se triplicaron: en lo que va del mes hubo 20 días de precipitaciones.

En Concordia (Entre Ríos) en un solo día (el martes 19) cayeron 126 mm. Es más de lo que llueve en un mes. Por su parte en Monte Caseros (Corrientes) lo normal es que lluevan 135 mm. en todo abril, pero este año - en lo que va del mes- ya cayeron 655 mm. En otras palabras: en unos 20 días llovió prácticamente lo que corresponde a medio año.



"Todavía estamos bajo la influencia de El Niño y está bastante fuerte. El fenómeno está moderado, pero la señal está todavía fuerte. Entonces, El Niño afecta a cómo se mueven los sistemas de presión y a la circulación de toda la atmósfera", explica Amorin. "Estamos observando que predominó 'un bloqueo', que es la persistencia de un centro de alta presión en el sur de la Patagonia. Ese anticiclón bloquea que los sistemas de mal tiempo pasen por esa zona. Entonces, todos los sistemas de mal tiempo tienen que desviarse y pasar por el centro y norte del país", agrega.

Esto predominó desde el 2 de abril en adelante. Pero, según el meteorólogo, va a cambiar el próximo miércoles, cuando llegue el anticiclón desde la Patagonia hacia el centro y norte del país. Va a haber una mejora definitiva de las condiciones respecto a las lluvias. Así se mantendrá hasta el domingo. "Esto incluye las zonas castigadas de la Mesopotamia y el Litoral. El cielo va a estar casi despejado por una semana", destaca Amorin.

"Lo peor ya pasó", lanza el meteorólogo. De acá a un mes, no hay más señales de tener 300 mm. en una semana, como sucedió. A mediano plazo, también hay optimismo. Según Amorin, El Niño se termina definitivamente para mitad de año. Se espera que para esa época entremos en una fase neutral. Y con eso habrá una disminución de las lluvias y un invierno normal en cuanto a temperaturas en casi todo el país.    



>>Un tornado dejó cuatro muertos en Uruguay (abril 2016)

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Un tornado causó esta tarde cuatro muertos y numerosos daños materiales en la ciudad uruguaya de Dolores. Tras el paso del fenómeno, las autoridades calificaron la situación como "grave": una amplia zona quedó sin energía eléctrica y los servicios de emergencia sanitaria se encuentran prácticamente desbordados.

El tornado pasó por el centro de la ciudad de Dolores, ubicada en el departamento de Soriano -litoral uruguayo- y que cuenta con alrededor de 20 mil habitantes. La violencia del fenómeno quedó reflejada en el derrumbe de paredes, voladura de techos y autos que literalmente "volaron" por las calles para luego impactar contra las edificaciones.

Una fuerte tormenta se abatió sobre buena parte del territorio uruguayo este viernes, principalmente en la región oeste, limítrofe con la Argentina. Las imágenes del cono de agua y viento recorriendo la zona y arrasando todo a su paso no son comunes en Uruguay.

El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, "ordenó el despliegue de todos los recursos del Estado para atender la situación de Dolores", informó Juan Andrés Roballo, prosecretario de la presidencia. La ciudad fue declarada zona de emergencia.

Según Roballo, buena parte de la población de la ciudad perdió su hogar y al menos dos nenes con heridas graves fueron trasladados a Montevideo para ser atendidos.

El funcionario también precisó que se reforzará la presencia policial y de personal militar en la zona afectada. Medios de prensa locales, precisamente, denunciaron que la situación fue aprovechada por delincuentes para saquear comercios y hogares afectados.


>>Inundaciones en el Litoral: ya son casi 9.000 los evacuados (abril 2016)

En los últimos días, las lluvias no dieron respiro a las provincias de Santiago del Estero, Formosa, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Córdoba y Entre Ríos, y el Sistema Federal de Emergencias informó que ya son 27.896 las personas afectadas: 18.916 están aisladas y unas 8.980 evacuadas.

Además, los pronósticos climáticos para el Litoral y la Mesopotamia indican que a partir de este viernes y hasta el miércoles de la semana que viene se esperan lluvias y tormentas en el centro norte de Buenos Aires, la Mesopotamia, el litoral y la cuenca del río Uruguay.
Luego de la visita del presidente Mauricio Macri, el ministerio de Trabajo anunció una ayuda económica de hasta $2.000 por cuatro meses para unos 14.000 trabajadores de 70 localidades de Corrientes, Entre Ríos, Chaco y Santa Fe.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, declaró que Estado "va a estar cerca de los vecinos, recomponiendo las rutas y haciendo nuevas viviendas" a través de convenios firmados con Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe "para dar respuestas lo antes posible".

Provincia por provincia

Entre Ríos tiene el mayor número de damnificados con 14.003, y las ciudades entrerrianas más perjudicadas son las que están ubicadas aguas abajo de la represa de Salto Grande, como Rosario del Tala, Gualeguay y Puerto Ruiz. También podría agravarse la situación en Paranacito, en donde ya hay 6.800 afectados.

En Santa Fe, el número de damnificados subió a 2.517, con 2300 evacuados y 160 aislados. Son 20 las ciudades alcanzadas por el fenómeno climático, y la capital provincial es una de las más perjudicadas con 860 evacuados y aislados.
En Chaco hubo una disminución en la cantidad de evacuados, ahora son 4.666, pero muchos de ellos están en esa condición desde hace cuatro meses ya que no baja el río Paraná.

Los afectados en Corrientes son 5.282, con 890 evacuados y autoevacuados y 4.392 aislados, y las principales localidades perjudicadas son Empedrado, Pueblo Libertador, Paraje Tercera Sección, Arroyo Vega, Monte Caseros, Curuzu Cuatiá y Esquina.

Córdoba tiene cuatro rutas provinciales cortadas, la 11, 12, 19 y 3, y las localidades más afectadas son Morteros, Pozo del Molle, La Francia, El Tío, Isla Verde, Cavanagh, Corral de Bustos y Colonia Bartolome.

Por último, en Formosa hay 1.384 evacuados y autoevacuados, y la situación más grave se da en las localidades de Herradura y las islas ribereñas, mientras que en Santiago del Estero hubo fuertes lluvias y desbordes de arroyos en Sumampa, Suncho Corral, Mailín y Los Pereyras, con anegamientos de viviendas pero sin evacuados.

En Corrientes están prevén inundaciones por la crecida de los ríos Santa Lucía y Corriente, y en Santa Fe estará afectada la zona no protegida de la capital provincial. En Entre Ríos habrá un agravamiento de la situación en el río Gualeguay.


También la provincia de Buenos Aires se verá afectada en la zona de influencia de Salto, Pergamino, Arrecifes, Carmen y San Antonio de Areco, Suipacha, Mercedes y Luján, mientras que Córdoba estará alcanzada por las lluvias el este de la provincia.


>>El último febrero fue el más cálido desde que se tienen registros (marzo 2016)

Las temperaturas aumentaron nuevamente en el mundo el mes pasado, que se convirtió en el febrero más cálido desde que se tienen registros. Así lo confirmó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.

"La temperatura mundial promedio en las superficies terrestre y oceánica en febrero de 2016 fue la más alta para un mes de febrero en el registro llevado a cabo por la NOAA desde 1880", indicó el organismo en un comunicado.

Con una temperatura promedio de 1,21 grados Celsius por encima del promedio del siglo XX, febrero fue "la mayor salida del promedio de los 1.646 meses que se tienen registrados".

Este récord de calor es parte de una seguidilla de preocupantes tendencias hacia el calentamiento global, que según científicos del gobierno estadounidense se debe al uso de combustibles fósiles que lanzan gases de efecto invernadero a la atmósfera.

El año pasado fue, en su totalidad, el más cálido desde 1880, batiendo así el récord que había marcado antes 2014.

La NOAA, que anuncia sus informes sobre el clima mensualmente, dijo que "febrero de 2016 también es el décimo mes consecutivo en el que se rompe el récord mensual de temperatura mundial".

La extensión del hielo ártico también fue inusualmente baja al ocupar un promedio de 1,16 millones de kilómetros cuadrados el mes pasado, es decir 7,54% menos que el promedio de 1981-2010.


>>Alerta por El Niño: podría causar la peor inundación en 30 años (febrero 2016)

Si el fenómeno de El Niño se comporta este año como lo anticipan especialistas locales en análisis de amenazas naturales, en los próximos meses podría haber más de 100.000 evacuados y tres millones de hectáreas inundadas en seis provincias por la crecida de los ríos Paraná y Paraguay.

Las lluvias que se esperan hasta julio y los picos de crecida de las aguas serían 10 veces mayores que las de la última inundación por el desborde de los ríos Paraná, Paraguay -con sus afluentes- y Uruguay. Esta emergencia afectó a unas 16.190 personas en cinco provincias de las más golpeadas por el dengue.

Ahora, los especialistas consideran que las próximas inundaciones podrían ser peores que las de 1983, con 130.000 evacuados.

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La proyección forma parte de un informe del equipo técnico de la Secretaría de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes del Ministerio de Seguridad de la Nación, que se presentó a fines del mes pasado en Casa de Gobierno. Fue la primera reunión del gabinete nacional del Sistema Federal de Emergencias (Sifem) desde su creación, hace 17 años.


El fenómeno de El Niño - Oscilación del Sur, "es uno de los tres más fuertes en los últimos 50 años, comparable a los ocurridos en 1983 y 1998. Se prevé que nuestro territorio se vea afectado hasta julio de 2016, con un pico máximo de afectación entre marzo y abril", anticipa el informe al que accedió LA NACION.

De cumplirse lo previsto, las provincias más expuestas serán Formosa, Chaco, Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes y Entre Ríos. Esta vez, los problemas alcanzarán a las localidades cercanas a los ríos Uruguay y Paraná y del interior de las provincias con lluvias intensas y desbordes de ríos y arroyos tributarios de aquellos que conforman la Cuenca del Plata.

"Pensamos que este fenómeno de El Niño puede llegar a ser similar o tal vez peor que el de 1983, que es uno de los peores registrados que tenemos. Si es similar, aunque las ciudades están algo más robustecidas o resilientes con sus defensas, también hay más población. Así que podemos estimar que habrá entre 120.000 y 130.000 evacuados (más de 140.000 en el pico máximo de afectación), con una gran pérdida en la producción ganadera y cultivos en más de tres millones de hectáreas que quedarán bajo el agua", resume Emilio Renda, secretario de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes.

Comenta, también, que se están trasladando a zonas más altas unos dos millones de cabezas de ganado bovino en las zonas más vulnerables, como las islas y las áreas más inundables de la cuenca.

Junto con Oscar Moscardini, titular de la Dirección Nacional de Análisis de Riesgo, presentaron el informe ante los representantes de unos 50 organismos federales que integran el Sifem, como ministerios, instituciones de seguridad, Fuerzas Armadas e institutos técnicos y científicos. En esa reunión, también se acordó un fondo de 250 millones de pesos para asistir a las provincias durante la atención de la emergencia o la catástrofe, no en la reconstrucción.

Entre las distintas amenazas naturales latentes en el país, "lo más inmediato es la inundación en la Cuenca del Plata. En los próximos meses seguiremos viviendo con aguas altas, con picos de crecida que la transformarán en un evento muy duradero y de bastante alto impacto con la crecida en la cuenca del río Paraná-Paraguay y los tributarios menores", explica Moscardini.

Su tarea parece simple cuando la describe. De él depende nada más ni nada menos que identificar los escenarios de riesgo, es decir, los problemas a los que podrían estar expuestos la población, los recursos naturales, el medio ambiente y la producción.

"Básicamente, cada escenario tiene, en general, una amenaza, un área geográfica que afectará y la población vulnerable. Si los estudiamos y los interrelacionamos podemos definir escenarios para distintas amenazas en el territorio nacional en el mediano y el largo plazo -explica-. Después, está la formación de redes de alerta y la capacidad de que aporten información en el corto plazo para facilitar el trabajo operativo en el campo. Si salimos a recorrer en la emergencia para saber qué pasa, no sirve."

El que sale en ese momento será el encargado de evaluar los daños y tomar medidas complementarias de asistencia. Eso es responsabilidad de Daniel Russo, subsecretario de Protección Civil del mismo equipo técnico, con oficinas en el barrio porteño de San Cristóbal.

Ahí, desde los primeros días de enero, se procesan datos, se trazan mapas y se cruza información de organismos especializados del país y el exterior. "La información necesaria para anticiparse es de nivel científico y tecnológico muy preciso. En este momento, y para la emergencia que implica el fenómeno de El Niño en la Argentina, solamente hay una docena de organismos científicos que nos están aportando información -cuenta Moscardini-. Para la Cuenca del Plata diseñamos un protocolo de manejo de la información antes de la emergencia y prever qué organismos deberán aportar la información para el análisis de riesgo final."

De hecho, la amenaza es tan alta que "Inundaciones en la Cuenca del Plata" fue el primero de los nueve protocolos de acción redactados. "Es el evento que mayor impacto económico y social tiene para el país", sostiene Renda. "La Cuenca del Plata es el 60% de nuestro PBI", aclara Moscardini.


  • Alto riesgo


Este año, a diferencia de otros, las lluvias y las crecidas que se anticipan ocurrirán en cursos de agua con niveles de alto riesgo. "Llevamos más de 60 días con el agua por arriba del nivel de altura de evacuación en la transversal Barranqueras-Corrientes y en este momento está por arriba del nivel de evacuación. No crece, pero tampoco baja -precisa Moscardini-. Todo parece indicar que a mediados de febrero habrá nuevos picos de crecida en un Paraná con aguas altas, lo que generará nuevas crecidas en los puertos. Necesitamos que la población esté atenta y confiar en que se tomarán las mejores decisiones posibles."

Renda asegura que las provincias ya cuentan con información de alta precisión y con el tiempo suficiente como para que la población abandone los lugares de riesgo. Y Russo insiste: "Necesitamos que si se les pide que abandonen un lugar, lo hagan. Entendemos el miedo que tiene la gente de que les roben las casas o de perder sus cosas, pero es necesario que comprenda que cuando personal militar o policial le pide que evacue, lo haga, porque hay riesgo de vida".

Los tres coinciden en que, a diferencia de sus experiencias con autoridades provinciales y nacionales que optaron por no reaccionar frente a las alertas, esta vez difícilmente se repita, por la magnitud del efecto previsto. "La protección civil de un país también demuestra su calidad institucional porque habla de su capacidad de mirar hacia adelante", sostiene Russo.


>>Registran el enero más caluroso en más de un siglo (febrero 2016)




 El planeta arde. Un nuevo registro da cuenta de que el último enero fue el más caliente desde 1880, cuando empezaron a medirse sistemáticamente las temperaturas. El dato histórico fue anunciado por el Instituto Goddard de Investigaciones de la NASA (GISS, por sus siglas en inglés), que mide el calor de la superficie terrestre.


Las temperaturas del mes pasado estuvieron en promedio 1,13 °C por encima de lo normal y superaron el récord de diciembre de 2015, de 1,11 °C por encima del promedio histórico global. Según la NASA, se trata del cuarto mes consecutivo en el que el mundo registra temperaturas de 1°C por arriba de lo normal.

Si bien en el país el mes pasado no registró un récord respecto de su temperatura promedio, sí mostró una tendencia al aumento: el mapa satelital indica que los termómetros subieron entre 0,2°C y 2°C. El enero más caluroso del que la NASA tenía registro había sido el de 2007.

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En ese momento, la media para ese mes superó en 0,95°C la histórica. Aquel año también estuvo marcado por el fenómeno de El Niño.

Respecto del período que va de noviembre del año pasado a enero de éste, la NASA asegura que, comparando la temperatura global promedio con la de igual lapso de cualquier año del siglo XX, ésta fue 1,1°C más alta.

El fenómeno debilita las corrientes frías oceánicas y modifica los patrones de funcionamiento del océano, lo que dio como resultado el atenuamiento de las precipitaciones en el sudeste asiático, olas de calor y sequías en el sur de África, inundaciones en América del Sur y una temporada récord de huracanes en el Pacífico oriental.

La anomalía climática más importante se puede observar en parte del Polo Norte, un sector de Asia Central y también en Canadá y Alaska. La variación en esa zona está entre los 4°C y los 13°C.

En el Polo Norte, las temperaturas por sobre el promedio del aire propiciaron un nivel inusualmente bajo del hielo ártico, mientras se espera que el menor nivel en la historia se produzca en marzo próximo.

La extensión promedio del hielo marino para enero fue de 110.000 kilómetros cuadrados menos que el menor registro previo (de 2011) y más de 1.000.000 de kilómetros cuadrados por debajo del promedio registrado entre 1979 y 2000. En perspectiva, la pérdida de superficie de hielo en los últimos 15 años equivale en tamaño a más de la tercera parte de la superficie de todo el territorio nacional.

En la Argentina el mes pasado mostró varios récords en las temperaturas medias. "A nivel global, tal como pasó en 2015, no se han registrado muchas temperaturas máximas promedio récord. Sí se vieron, especialmente en el norte de la Argentina, aumentos y nuevas marcas en las mínimas medias. Resistencia, Formosa y Posadas son un ejemplo", detalló José Luis Stella, experto del área de Climatología del Servicio Meteorológico Nacional.

Según las estadísticas internacionales, 2015 fue el año más caluroso registrado en la historia. Sin embargo, en la Argentina, por la primavera más fría, se ubicó en segundo lugar. "En el país, 2012 sigue liderando el récord de años cálidos. Le sigue 2015; luego, 2014 y 2013. Pero es importante destacar que estos últimos cuatro años han mostrado esta tendencia", agregó Stella.


  • Acuerdo


Este mes también muestra un alza de las temperaturas medias anuales. Así lo confirmaron en el SMN, en donde no descartaron que se marque un récord respecto de años anteriores (ver aparte).

La misma tendencia se espera para todo este año. Así lo adelantó la Mett Office, la agencia meteorológica británica, que pronosticó que por causa de la corriente tardía de El Niño la temperatura media del planeta subirá aún más.

Esos pronósticos indican que el fenómeno, junto con el cambio climático, contribuirá a disparar los termómetros por encima de los 1,4°C con relación a la era preindustrial (0,8°C con respecto a las temperaturas registradas en 1961).

El acuerdo alcanzado en París en diciembre pasado por 195 naciones fija el objetivo global de no sobrepasar un aumento de 2°C y "perseguir los esfuerzos" para limitar la suba a 1,5°C, que se alcanzarían con la tendencia actual de las emisiones en menos de una década.

Por el momento, esos escenarios parecen lejanos. Los compromisos asumidos voluntariamente por los países para bajar los niveles de emisión de gases de efecto invernadero sólo alcanzarían para detener el aumento en 2,7°C, muy por encima de los objetivos que sugieren los científicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC por su sigla en inglés).

El año 2016 pasará de hecho a la historia. En abril, los países comenzarán a firmar en Nueva York el acuerdo. La mayoría se ha comprometido a desarrollar energías alternativas como una de las formas de mitigación del cambio climático. Pero para evitar un escenario que ponga en riesgo la vida en el planeta, será necesario que sus esfuerzos sean más ambiciosos.


>>A la Costa, con protector: las playas del país reciben el doble de radiación ultravioleta que las del Caribe (diciembre 2015)

En verano, el nivel de la radiación ultravioleta del Sol que alcanza a las playas de la Argentina, Uruguay y Brasil supera el doble del que reciben las del Mar Caribe. El índice que señala el riesgo de exposición tiene en estos días un valor promedio de 13.7, mientras que para la zona del Caribe (incluyendo Cancún, Santa Lucía, La Habana y Miami) es de 5.9, según informó a Clarín el Instituto de Física de Rosario, que depende del Conicet y la Universidad Nacional de Rosario.


La diferencia entre los valores del índice de riesgo solar se debe a que es verano en la costa atlántica sudamericana y es invierno en el hemisferio norte. “En nuestra región, se ha detectado que los niveles de radiación solar ultravioleta han aumentado alrededor del 7% entre 1970 y 2014, a través del análisis a partir de datos con equipos terrestres y satelitales”, dijo a Clarín Ruben Piacentini, director del área de física de la atmósfera y radiación solar del Instituto.


El aumento de esos niveles de radiación solar ultravioleta ha sido la consecuencia de la reducción de la capa del gas ozono por la liberación a la atmósfera de gases contaminantes, que se usaban en -por ejemplo- en equipos de refrigeración. Los contaminantes hicieron que haya menos ozono para absorbe parte de la radiación. Por lo cual, esta modificación que produjo la actividad humana, hizo que la cantidad de radiación ultravioleta que alcanza la superficie terrestre sea hoy mayor. En comparación con las playas del Caribe, los niveles de radiación ultravioleta aumentaron más en las zonas de las playas atlánticas sudamericanas, desde Río de Janeiro a Mar del Plata”, aclaró Piacentini. Es principalmente por la forma en que los gases contaminantes fueron destruyendo a la capa de ozono.


Ante el incremento de la radiación que llega a las playas, Piacentini recalcó que “hoy más que nunca la gente debería prestar más atención al índice diario que difunde el Servicio Meteorológico Nacional. Con cielo despejado o con nubes tenues, la radiación puede afectar igual a la piel humana”, señaló. Más del 90% de la radiación puede atravesar las nubes poco densas. El índice UV se elabora con un método que desarrolló el Instituto de Física Rosario, el Servicio Meteorológico y la Fundación de Cáncer de Piel. Hay que tener en cuenta que si el índice diario señala “moderado” no significa que la persona al aire libre no pueda sufrir quemaduras. Si se expone mucho tiempo y sin protección, su piel también puede ser dañada.


Otra opción para identificar el riesgo al exponerse al Sol es observar la propia sombra. Cuando la sombra es corta, significa que el riesgo de exposición es alto. Como el ozono se estabilizó en nuestras latitudes medias y se espera que se recupere en la segunda mitad de este siglo, ahora se espera que los niveles del índice de radiación ultravioleta se vuelvan a recuperar después de 2050”, estimó Piacentini. Esa recuperación también dependerá de las acciones de reducción de gases de efecto invernadero y de los gases que dañan al ozono que se hagan durante las próximas décadas.



“Es importante saber que la radiación solar ultravioleta que alcanza a las playas de Argentina, Brasil y Uruguay aumentó. Mucha gente aún descuida su piel, a pesar de las recomendaciones médicas. El bronceado es un daño que se le hace a la piel y es acumulativo. Hay que dejar de verlo como algo saludable y lleno de vida, porque no lo es. Por el contrario, exponerse al Sol puede conducir a quemaduras, y a largo plazo al desarrollo de un cáncer de piel”, sostuvo Andrés Politi, uno de los coordinadores de campaña de la Sociedad Argentina de Dermatología. “A principios del siglo, la gente iba vestida a las playas. No había tantos feriados. Ahora se practican más deportes al aire libre. Algunos usan camas solares, que también causan cáncer. Son muchos cambios en las costumbres durante décadas que, sumado al incremento de la radiación, contribuyeron al aumento del cáncer de piel”. Las precauciones: ponerse protector, evitar estar al Sol entre las 10 y las 16 horas, y ubicarse a la sombra, que reduce el alcance de la radiación en un 50% o más.

>>Pronostican que hasta mayo habrá más lluvias extremas que lo normal (diciembre 2015)

Las lluvias en exceso continuarían cayendo sobre el Litoral argentino hasta el próximo otoño. Lo advierte un informe de investigadores del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera, que depende del CONICET y la UBA, en colaboración con el Servicio Meteorológico Nacional. Pronostican que, en promedio, entre enero y marzo habrá un 60% de chance de lluvias por encima de los valores normales en la porción media de la cuenca del Río Paraná, que incluye a las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, el este de Córdoba y de Santiago del Estero. Una situación similar, con exceso de lluvias, se daría también en Uruguay. 

El responsable de las probables lluvias en exceso es el fenómeno de El Niño, que consiste en oscilaciones en las temperaturas del océano Pacífico que repercuten en otras regiones del mundo. En el Este del territorio argentino, el fenómeno impacta habitualmente con más precipitaciones, y aumenta el riesgo de inundación.

“El mundo está enfrentando uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de los últimos 50 años. Altera la circulación atmosférica, y en particular en el Litoral argentino, produce más lluvias a partir de la primavera. Pero este año se produjeron otras condiciones polares que no permitieron el aumento de lluvias en octubre y noviembre pasados. En cambio, ahora en diciembre se registró el aumento de las lluvias y produjo inundaciones en zonas vulnerables del Litoral”, explicó a Clarín la doctora Carolina Vera, investigadora del Conicet a cargo del estudio de prospectiva climática en la Cuenca del Plata. 

El informe que realizó Vera y su equipo de colaboradores se hizo al aplicar por primera vez una metodología que han desarrollado durante la última década, y que combina diferentes piezas de información climática, incluyendo pronósticos realizados por centros extranjeros y estadísticas basadas en el conocimiento de los fenómenos de El Niño que ocurrieron anteriormente.

Los científicos identificaron que, con una chance del 60 por ciento, podrían caer 400 milímetros más de agua que los niveles normales durante el próximo trimestre en zonas del Norte de Entre Ríos y del sur de Corrientes. En el Noreste de la provincia de Santa Fe, podrían caer más de 450 milímetros por encima de lo normal. 

“La chance del pronóstico para la zona sur del Litoral argentino tiene una confianza media-alta de que ocurra: lo que no sabemos es si la lluvia caerá en exceso en unos pocos días o se distribuirá más en el trimestre”, aclaró Vera. 

También se pronostica que en los próximos tres meses, en la cuenca del Río Uruguay, las chances de lluvias en exceso son del 55%. En la zona de Capital y provincia de Buenos Aires, también podría haber lluvias en exceso con una chance del 55%, pero el grado de certeza es menor. En las zonas de Paraguay y Brasil, las chances de lluvias en exceso son aún menores. 

“Como el informe pronostica mayores chances de lluvias, podria impactar en inundaciones. Y si consideramos qué pasó con El Niño en décadas anteriores, es probable q las lluvias abundantes continuaran  hasta mayo en el Este del pais. Cada ciudad deberá tener planes de manejo para prevenirse”, aconsejó la climatóloga.  “El Niño impacta más porque hay más urbanizaciones en zonas que antes ocupaban los caudales de los ríos con volúmenes aumentados por las lluvias. Sólo en algunas áreas podría asociarse las inundaciones con la deforestación”. 


Consultado por Clarín, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recurso Naturales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), opinó que el pronóstico de más lluvias en el Litoral es “muy confiable”. “Es cierto que las lluvias podrían seguir hasta el otoño ya que El Niño fue muy fuerte y su impacto dura más tiempo. Aún no está claro si la frecuencia o la intensidad del fenómeno de El Niño es modificado por el cambio climático global. Está en debate en la comunidad científica”. El ingeniero Mercuri agregó: “El pronóstico de lluvias obliga a las autoridades a tener más en cuenta las condiciones meteorológicas del verano. Se necesita planificación a nivel provincial, municipal, o en el sector productivo para prepararse ante la chance de lluvias en exceso. Si bien El Niño puede influir en mayores rindes del maíz, ese beneficio no se compensa con la tragedia de la inundación”.


>>Un año récord: 2015 será el más cálido de la historia (noviembre 2015)

La tendencia que se perfila para 2015 indica que será el año más cálido registrado desde la era preindustrial, de acuerdo a un comunicado que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) difundió ayer. Las principales causas identificadas son el calentamiento global provocado por el hombre y el fuerte fenómeno climatológico conocido como El Niño de este año.
Las superficies oceánicas también alcanzaron temperaturas récord, y la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera superó las 400 partes por millón durante este año. 

“Son malas noticias para el planeta”, reconoció Michel Jarraud, secretario general de la OMM, cuando presentó la evaluación anual preliminar de cara a la cumbre del clima que la ONU celebrará en París desde el lunes. Jarraud sostuvo que hoy en día el mundo se calentó un grado centígrado más en comparación con la era preindustrial (1880 y 1899). Lo que representa un hito simbólico, ya que los líderes mundiales se fijaron como meta mantener la temperatura mundial a un margen de 2° centígrados con respecto a la era preindustrial.

Los expertos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y otras entidades ya habían vaticinado que el 2015 sería el año más caluroso. La agencia de la ONU, junto con la NOAA, la NASA y la agencia meteorológica de Japón coinciden en que antes, 2014 había sido el más caluroso, con temperaturas de 14.57° centígrados.

“Los años 2011 a 2015 conforman el quinquenio más cálido del que se tienen datos, con numerosos episodios meteorológicos extremos, especialmente olas de calor por influencia del cambio climático”, según un análisis realizado por la OMM.
En su balance, la organización internacional menciona que este año se produjeron en Argentina intensas lluvias e inundaciones, y que las estimaciones más recientes del nivel del mar indican que el promedio mundial durante el primer semestre de 2015 fue el más elevado desde 1993, año a partir del cual se dispone de observaciones por satélite. 

Entre los ejemplos de que el termómetro sigue subiendo, figuran las temperaturas máximas sin precedentes, tanto estacionales como anuales, registradas en Estados Unidos en 2012, los veranos cálidos en Asia y Europa Occidental en 2013, las olas de calor de primavera y otoño de 2014 en Australia, las elevadas temperaturas anuales sin precedentes registradas en Europa en 2014 y la ola de calor de Argentina en diciembre de 2013.


>>Otro efecto del cambio climático: los árboles están "fatigados" por el calor (noviembre 2015)

El aumento de las temperaturas en los últimos años provocó que los árboles, verdaderos "pulmones" del planeta, estén disminuyendo su capacidad para captar el carbono de la atmósfera, lo que podría incrementar el efecto invernadero, indica un estudio realizado por especialistas europeos dado a conocer hoy en España.

La conclusión se obtuvo tras monitorear el crecimiento de árboles en múltiples localizaciones del hemisferio norte, especialmente en Europa, en los que participaron geógrafos de la Universidad de Zaragoza, junto a investigadores de once países. En dicho estudio, participaron en representación de la universidad española Edurne Martínez y Martín de Luis, quienes hicieron un seguimiento semanal de los bosques en la sierra del Moncayo en el noreste español y Alicante, en el este de ese país, durante un periodo de cuatro años.

Martínez, quien está realizando su tesis doctoral sobre los impactos de los eventos climáticos extremos en los bosques, señaló que los árboles, al necesitar del carbono para crear las hojas y crecer, captan hasta un 15 por ciento de las emisiones de CO2 provocadas por el hombre. La captación del carbono y su transformación en biomasa (madera) sigue un ciclo anual relacionado con las condiciones climáticas. Entender estas relaciones es muy importante para poder predecir posibles cambios en el ciclo de carbono, ya que los árboles forman parte del mismo, consigna la agencia EFE.

Los árboles tienen dos fases de crecimiento: en la primera crecen en volumen y, en la segunda, capturan el carbono, dos procesos que hasta ahora eran considerados sincronizados y que en este estudio se demuestra que hay un retraso entre uno y otro de aproximadamente un mes, una cuestión que se ha evidenciado en todos los ecosistemas forestales templados, boreales y mediterráneos analizados.
Asimismo, según el estudio el creciente aumento de las temperaturas modifica el ciclo de asimilación del carbono por parte de los árboles, pudiendo disminuir su absorción.

Se sabe que un aumento en la temperatura también conduce a un aumento de la evaporación y si el agua no está disponible, hay una reducción en la fotosíntesis, con la consiguiente reducción de la captura de carbono. Por lo tanto, determinaron que si los árboles captan menos carbono, eso tendría una clara repercusión en el ciclo del carbono: un aumento del CO2 originaría un incremento del efecto invernadero y el consecuente aumento de temperaturas, "sería como el pez que se muerde la cola", consideró la investigadora.


Los árboles van a seguir creciendo, pero su papel como "pulmones" del planeta se puede ver modificado ante las predicciones de cambio climático actuales, en el que se incluyen un progresivo aumento de temperaturas, explicó.


>>El agujero de ozono sobre la Antártida es el cuarto más grande de la historia (noviembre 2015)

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por su sigla en inglés) dio a conocer un nuevo informe sobre la evolución del agujero de la capa de ozono. 

Según se indica en el informe del organismo japonés, el agujero que aparece cada año entre agosto y diciembre debido al efecto de los clorofluorocarbonos (aerosoles) y otros gases nocivos alcanzó los 27,8 millones de metros cuadrados el pasado 9 de octubre.

La agencia nipona atribuyó esa expansión, la mayor que se haya dado en un mes de octubre, a las bajas temperaturas en en la estratósfera.

La información, que se obtiene gracias a los datos de los satélites estadounidenses, revela que es el cuarto mayor tamaño registrado desde que comenzaron las mediciones en 1979.


Sin embargo, no toda la información disponible sobre este escudo natural de la Tierra contra los rayos ultravioleta es para preocuparse.  Un estudio elaborado en 2014 por 300 científicos asegura que la destrucción de la capa de ozono está disminuyendo.


>>El Niño provocará más daños durante el verano (noviembre 2015)

El actual fenómeno meteorológico de El Niño, el más fuerte de los últimos tres lustros, está a punto de convertirse en uno de los más potentes de los últimos 65 años. Y eso no es todo: según informaron ayer especialistas mundiales en meteorología, seguirá intensificándose hacia fin de año. La Organización Mundial de la Meteorología (OMM) pidió que "se extremen las medidas de prevención", durante la presentación en Turquía del último boletín sobre el fenómeno, en el que advierte que "las condiciones meteorológicas extremas se exacerbarán en los próximos tres meses", consignaron agencias internacionales. La OMM alertó que "las consecuencias son impredecibles" dado que "el estado del planeta se ha alterado a causa del cambio climático" y que "la interacción entre el calentamiento global y el fenómeno puede tener efectos desconocidos pero muy perniciosos". 

Las estimaciones de la OMM apuntan a que, en lo que queda del año, la temperatura de la superficie del agua en las zonas central y oriental del Pacífico tropical superará la temperatura normal en 2ºC, por lo que el actual episodio de El Niño "se situará entre los tres más fuertes registrados desde 1950 (1972/1973, 1982/1983 y 1997/1998)".


"Que las temperaturas de la superficie del océano estén por encima de la media tiene un impacto en la circulación de la atmósfera; en la región sudeste de Sudamérica, por ejemplo, se observarán mayores precipitaciones durante lo que resta de la primavera y el verano", informó a Télam el vocero del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Ignacio López Amorín. Y anticipó que las precipitaciones superarán la media en la Mesopotamia, el NO de Patagonia y el centro del país.

>>Argentina atraviesa el octubre más frío desde que se tiene registro (octubre 2015)

"Las condiciones extremadamente frías en gran parte de Argentina se debieron a que tuvimos muchas irrupciones de aire frío cuando pasaron masas de origen polar por la región patagónica y llegaron al menos en cinco ocasiones", dijo a Télam el meteorólogo José Ignacio López Amorín.

Estas condiciones de temperatura para un mes de octubre sólo pueden compararse con lo ocurrido durante la primavera de 1963, consignó el SMN.

El experto, comunicador del Servicio Meteorológico Nacional, indicó que "cada 15 o 20 días, ocurren circulaciones temporales, regionales (en la atmósfera), que están aportando a que hagan frío".

"Hubo jornadas de frío más frecuentes y más frías en septiembre y octubre que en junio, julio y agosto, lo que se debe a un cambio en la circulación de aire explicado en parte por el fenómeno de 'El Niño' y en parte por condiciones locales y zonales", explicó.

Así, Pigüé -en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires- marcó un récord en sus bajas temperaturas históricas; en tanto algunas zonas mendocinas, particularmente Malargüe, marcaron descensos en los promedios de las temperaturas media y baja.

Aunque transcurre el fenómeno de "El Niño", que incrementa la circulación atmosférica, una reunión de expertos analizaba esta tarde en el Servicio Meteorológico Nacional las razones de la intensidad del fenómeno de bajas temperaturas.

"Si bien 'El Niño' cambia la circulación normal de la atmósfera, el fenómeno global se da combinado con características regionales", observó el meteorólogo, quien forma parte de la reunión cuyos resultados serán divulgados el próximo lunes.

De todas maneras, los especialistas ya saben que el campo de anomalía de la temperatura media (a la baja) que se en todo el territorio no va a modificarse en los días que faltan para terminar el mes.

"Octubre ya es récord porque tiene desvíos (del promedio hacia la baja) muy grandes para que se reviertan en la última semana", planteó Amorín, quien refirió como ejemplo que si la temperatura en Mendoza era de 15 grados en octubre pasado, durante el actual es de nueve.

"El otoño y el invierno se caracterizaron por temperaturas cálidas; ahora volvió a helar en el sur de la provincia de Buenos Aires, fenómeno que hace mucho no se veía", refirió.

"Cinco irrupciones de aire frío en 23 días es una frecuencia francamente destacable y, si es en octubre, mucho más", enfatizó Amorín, quien dijo que el SMN estima que "El Niño" durará "hasta febrero de 2016 por lo menos".

Si bien casi todo el país presentó hasta hoy temperaturas más bajas respecto a lo normal, la región de Cuyo es la más afectada, con valores de hasta siete grados por debajo respecto a lo normal para el mes.

A nivel país, octubre de 2015 presenta anomalías (desviaciones de la media) inferiores a los 2,5 grados, lo que categoriza a este mes como el octubre más frío de la historia de registro térmico a nivel nacional desde 1963, cuando comenzó a registrarse el promedio de temperatura en todo el territorio nacional.


>>Argentina fijó metas “tibias” contra el cambio climático (octubre 2015)

Argentina presentó ayer sus metas para combatir el cambio climático, comprometiéndose a reducir incondicionalmente el 15 por ciento de las emisiones de gases que calientan la atmósfera. El objetivo nacional empalidece si se lo compara con los planes de Brasil, que propuso recortar para 2030 la producción de dióxido de carbono (CO2) en un 43 por ciento respecto del año 2005, e incluso con las obligaciones asumidas por México y Perú, que prometieron achicar su impacto en la atmósfera el 25 y 20 por ciento respectivamente.
Todos los países tienen la obligación de presentar objetivos nacionales para tratar de limitar la suba de la temperatura planetaria a 2 grados, en función de la conferencia de cambio climático que se realizará en París desde el 30 de noviembre. Es en este contexto que la Argentina hizo esta propuesta, que elevará formalmente y por escrito a la ONU el 1 de octubre.

El plan tiene metas incondicionales y otras condicionales, según el financiamiento que se consiga en el exterior. Con dinero de afuera, el país podría subir sus ambiciones otro 15 por ciento, dijo el secretario de Medio Ambiente, Sergio Lorusso. La contabilidad que realizó Argentina para presentar sus metas (conocidas en la jerga de las Naciones Unidas con la sigla en inglés INDC) se basa en el llamado escenario “business as usual”. Esto quiere decir que se mide el impacto de lo que se va a hacer en función de un contexto teórico en el que no se toma ninguna medida. Este tipo de metodología es la que han usado muchos países en desarrollo, aunque no todos. Brasil no lo hizo.
Las ONG calificaron las propuestas nacionales de “tibias” y resaltaron la dependencia en grandes obras hidroeléctricas y nucleares, que tienen financiamiento chino y ruso, mientras que se les da menos importancia a las energías renovables, en la que –paradójicamente– Argentina tiene un potencial excepcional. Los planes le asignan a la energía solar y eólica un rol obligatorio de entre el 8 y 12 por ciento de la matriz para 2030. Esto está curiosamente muy por debajo la ley aprobada por el Congreso la semana pasada, que determina elevar para 2025 al 20 por ciento de la generación no convencional.

“Hay muy poca ambición, sobre todo comparado con lo que presentó Brasil”, indicó Pablo Boniscontro, de Aclimatando, una organización de jóvenes contra el cambio climático. Por su lado, Enrique Maurtua Konstantinidis, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), señaló que si Argentina se apega a la meta del 15 por ciento, el total de las emisiones seguirá paradójicamente aumentando ya que se trata de un escenario business as usual. De emitir 460 megatoneladas de CO2 en 2015, pasaríamos a tener 560 megatoneladas en 2030.
Entre otras cosas, se propone renovar los calefones, cambiando la llama de los pilotos por válvulas de encendido electrónico; llevar al 10 por ciento la carga de ferrocarriles; usar calefactores solares. También plantea elevar el corte de las naftas con biodiesel hasta un 27 por ciento, además de represas hidroeléctricas y plantas nucleares.

 

>>Se vienen tiempos de temperaturas récord (octubre 2015)

El calentamiento global, combinado con fenómenos naturales como El Niño, tendrá como consecuencia temperaturas muy elevadas en 2015 y 2016, según un informe publicado este lunes por el servicio meteorológico británico (Met Office).      

Es muy probable que 2014, 2015 y 2016 estén entre los años más calurosos jamás registrados en el planeta, según Rowan Sutton, profesor en el Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas.  Sutton, que participa en el estudio del Met Office, cree probable que el calentamiento global se vuelva a acelerar tras una década de estabilidad relativa.      

Esta pausa en el aumento de las temperaturas ha servido de argumento a los llamados 'clima-escépticos', que critican los modelos científicos para explicar el cambio climático e incluso niegan que el hombre sea el responsable.      

Sin embargo, en su último informe, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) indica que esta pausa no es tal y que se trata en realidad de una cuestión estadística.      

Según el grupo, los resultados quedaron sesgados porque 1998 fue un año especialmente caluroso por la intensidad de El Niño, un fenómeno relacionado con el calentamiento del Pacífico, lo que tuvo como consecuencia que los años siguientes parecieron más frescos.      

El estudio publicado este lunes por el Met Office estudia en detalle el fenómeno El Niño, que volvió a detectarse en marzo y podría ser uno de los más intensos de la historia.      

Según los científicos británicos, este fenómeno contribuye al calentamiento global pero también tiene repercusiones a nivel local, con condiciones más secas en algunos países asiáticos y en Australia.  Por otra parte auguran que este otoño y este invierno boreales las precipitaciones serán más abundantes en California, que vive una intensa sequía desde hace cuatro años.      

El Met Office también prevé que el enfriamiento que se observa actualmente en el océano Atlántico podría provocar veranos menos calurosos y más secos en el norte de Europa. Este efecto se verá sin embargo contrarrestado por la tendencia general al calentamiento global, subraya el informe.        En agosto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos indicó que los siete primeros meses de 2015 fueron los más cálidos jamás registrados y que 2014 ya había sido el más caluroso de los últimos 135 años.   



>>En 100 años, Buenos Aires podría quedar bajo el mar (octubre 2015)

El nivel de los mares está subiendo de forma constante. Esto obviamente no es ninguna novedad, y ha ocurrido en otros momentos de la Historia, en algunos casos con elevaciones de hasta 30 metros a lo largo de dos siglos. Las mediciones actuales más conservadoras estiman que desde 1992 ha habido un aumento de 8 centímetros del nivel del mar, un fenómeno asociado principalmente con el calentamiento global, ya que contribuye a expandir el volumen de agua.

Con la idea de proyectar un escenario futuro a partir de ese dato, la Nasa publicó recientemente un informe donde estima que el nivel del mar podría llegar a aumentar hasta un metro por siglo, poniendo en riesgo directo a las ciudades costeras alrededor del mundo. En una entrevista con el diario El País de España, el especialista en glaciares Richard Alley, de la Universidad de Pensilvania, estimó que el aumento inclusive podría llegar hasta los 3 metros en los próximos 100 años. En la fase actual, las causas se deben a una combinación de factores: la expansión de los océanos por el calentamiento del agua, la fusión de las grandes masas de hielo de la Antártida y Groenlandia y la desaparición de los glaciares alpinos. En el caso de Buenos Aires, esto podría resultar en que la zona de Aeroparque y sus alrededores, como así también todo Puerto Madero, quede bajo el agua.

Según el informe, las partes más afectadas serán las costas del Pacífico de Asia y Oceanía, así como el Mediterráneo Oriental y la costa atlántica de América. En otras ciudades costeras alrededor del mundo, este posible escenario provoca diferentes enfoques y estrategias. Nueva Orleans tomó la experiencia del Huracán Katrina como base para elaborar un plan de resiliencia urbana, a partir de la reforestación como protección costera, incentivos a propietarios para que inviertan en disminuir riesgos y concientizar intensamente sobre el cambio climático. Florida está comprometido con mejorar la infraestructura con la cual enfrentar esta situación, pero a un costo muy alto, lo cual provoca tensiones entre los objetivos políticos del presente y estos proyectos a largo plazo: deberá invertir 200 millones de dólares en un Plan Maestro de 20 años, con el que solo podrá contener las subidas esperables, quedando desprotegido frente a cualquier catástrofe fuera de lo planeado.


Un informe reciente hecho por el Instituto para la Tierra Urbana para la ciudad de Boston recomienda una estrategia "veneciana": construir canales navegables. De acuerdo a este proyecto, se buscaría canalizar las potenciales inundaciones hacia ciertas calles, preservando otras, con lo cual se trataría de un sistema mixto. Los problemas para la ciudad más grande de Massachusetts no se detendrían ahí sin embargo, y debería implementar otras medidas para evitar inundaciones catastróficas, tales como construcciones más elevadas y murallones protectores.


Tal vez la experiencia más palpable sea la de las ciudades holandesas. El país europeo tiene la mayoría de su superficie debajo del nivel del mar, y en algunos casos la profundidad llega hasta los 6 metros. En 1287, el Mar del Norte invadió el territorio holandés, creando un brazo llamado Zuiderzeen, 25 veces más grande que la ciudad de Buenos Aires. Para solucionar las inundaciones que provocaba ese mar interno, en 1916 comenzaron a construir un dique de 50 kilómetros de largo que logró contener la situación. Buenos Aires podría copiar esa solución holandesa, construyendo un dique de 42 kilómetros entre Quilmes y Colonia, Uruguay.


 

>> Julio fue el mes más caluroso de la historia en el mundo (agosto 2015)

 
Si el clima está cambiando, un dato revelador lo confirma; el mes de julio que pasó fue el más caluroso de la historia a nivel mundial. 

El mes pasado no sólo rompió el récord de calor en la tierra y la superficie de los océanos respecto a otros meses de julio, sino que este fue también el mes más caluroso desde los primeros registros en 1880, dijo la Administración estadounidense Océanica y Atmosférica en su informe mensual sobre el clima.

La temperatura media global de julio en las superficies terrestres y oceánicas fue 1.46° grados por encima del promedio del siglo XX. Como julio es climatológicamente el mes más cálido del año, también tuvo el registro de temperatura mensual más alto desde los registros de 1880-2015 con 16.61° grados, superando el récord establecido en 2014 por 0.08°grados.

También la temperatura promedio a nivel mundial de la superficie en tierra fue 0.96°grados por encima del promedio del siglo XX. Este nuevo récord aumenta las preocupaciones por el calentamiento climático debido a la quema de combustibles fósiles, dijeron hoy científicos del gobierno estadounidense.



>>Este invierno ya es el tercero más caluroso de la historia en la Ciudad y GBA (agosto 2015)

Un otoño cálido y un invierno sin olas de frío terminaron siendo una condena para los tapados y camperones, que quedaron en el placard acumulando nostalgia por los años en que ningún abrigo parecía ser suficiente. De Norte a Sur, en la Argentina predominan las altas temperaturas y todo indica que los próximos días serán similares a lo que se viene pronosticando. Pero además los indicadores amenazan con romper récords. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, este invierno ya es el tercero más caluroso de la historia y el más lluvioso desde 1932. Cuando se indaga sobre las causas, hay un consenso generalizado entre especialistas: la famosa Corriente del Niño.

En los últimos meses, todo el país atravesó condiciones de mayor calor que el habitual. “Este invierno es como un otoño que se extendió”, dice José Luis Stella, del departamento de climatología del Servicio Meteorológico Nacional. “Incluso en zonas donde estuvo nevando mucho, como Bariloche y Mendoza, igualmente hubo temperaturas más altas que las comunes”, agrega.
Con un promedio de entre 1 y 1,5°C por encima de lo normal para la época, Stella asegura que todo el país vive “uno de los inviernos más calientes de la historia”. El año pasado sucedió lo mismo: “¿El frío dónde está?”, se preguntaban los fanáticos de los pulóveres y el chocolate caliente.

Pero es en la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana donde el fenómeno se acentúa. Con 1,4°C por encima de lo habitual, atraviesan el tercer invierno más cálido de su historia. El primer puesto lo tiene 1997, con 13,3°C promedio. El segundo, 2001, con 13,1°C. Y tercero aparece 2015, con 13°C, según lo registrado hasta el 17 de agosto y con la particularidad de que todavía queda un largo mes invernal por delante.

La lluvia también es excepcional. El invierno porteño más lluvioso fue el de 1922, con 539,5 mm.. Pero 2015 ya está ocupando el cuarto lugar, con 387,7 mm. precipitados hasta el momento.
Otro dato interesante, que modifica la tendencia de las últimas décadas. “Los tres inviernos con mayor cantidad de precipitaciones son anteriores a 1940”, explica Stella. “Veníamos en una fase seca, pero ahora estamos volviendo a una fase húmeda, como en décadas atrás. Desde 1932, hace más de 80 años, que no vivíamos un invierno tan lluvioso”, agrega.

El calor y las tormentas están relacionadas, en parte, con el fenómeno climático de la Corriente del Niño, que arrastra agua cálida desde el Pacífico. “Esta no es la época donde tiene mayor impacto, pero hay que estar atentos a la primavera”, alerta Stella. Se refiere sobre todo a los meses de septiembre y octubre y vaticina que el fenómeno se podría extender hasta fin de año. “Estamos teniendo un año bien cálido y todo indicaría que se va a dar el fenómeno con mayor intensidad”, pronostica y habla de “un Niño bien definido y fuerte”.
Entre las posibles consecuencias, pueden darse precipitaciones, viento y granizo. Afectaría a Buenos Aires y todas provincias del litoral: Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Entre Ríos.

Como evidencia de todo lo dicho, ayer el clima volvió a dar muestras de su comportamiento benigno: después de las tormentas que se prolongaron por más de 8 días, la temperatura fue de primavera y la térmica pasó los 21°C.



>> Así encontraron esta mañana a dos guanacos en el camino a Veladero (agosto 2015)



La imagen de los animales sin vida fue captada cuando personal minero subió hasta el campamento luego de que el clima lo permitiera. Ante un fuerte temporal, los animales bajan hasta encontrar vegas y refugio pero hay algunos que no logra hacerlo. El temporal hizo descender la temperatura hasta los 35 grados bajo cero.

San Juan. Según se pudo conocer, este tipo de situación no es común que se puedan encontrar y tampoco es común el temporal a azotó a la provincia en los últimos días. 

Desde la empresa Barrick explicaron que en este tipo de situaciones, frío extremo, intensas nevadas, los animales comienzan a bajar de altura para poder encontrar refugio en vegas y veranadas pero que hay algunos que no logran hacerlo.

Por otro lado, también explicaron que el temporal pasado es el más grande de los últimos cinco años por lo menos y que gracias a una “ventana”, periodo de tiempo donde el clima permite realizar una actividad, es que personal de la empresa logró subir esta hasta el campamento.


El clima en este tipo de situaciones logra descender hasta los 35 grados bajo cero en incluso hasta los 40. En este caso esa parece haber sido la situación por la que estos animales no lograron sobrevivir. 


>> Este Niño va camino de convertirse en un monstruo (agosto 2015)

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En marzo les informamos de las previsiones de NOAA confirmando la aparición de “El Niño” para 2015. En aquel artículo explicábamos en qué consiste este fenómeno meteorológico, cuáles son sus posibles causas y sobre todo sus consecuencias en las zonas afectadas.

Como se pueden imaginar aquí hemos seguido muy interesados por la evolución de esta noticia y hemos podido comprobar cómo en estos últimos meses las condiciones han cambiado sustancialmente. Todo parece indicar que nos vamos a encontrar con un Niño de efectos muy poderosos, algo muy similar a lo que ocurrió en 1997.

Como ejemplo NOAA publicó hace unas semanas una imagen comparativa con dos tomas por satélite de la temperatura del océano Pacífico. La de la izquierda corresponde con las condiciones que tuvimos en 1997 y a la derecha las que hemos tenido en julio de 2015.

No obstante hay que dejar algo muy claro: No hay dos Niños iguales. De todos los registros que conservamos de este fenómeno no podemos extraer unas conclusiones definitivas que nos permitan afirmar, casi matemáticamente, que si ocurren determinadas circunstancias el fenómeno se desarrollará de esta u otra manera.

Por otro lado la Agencia espacial estadounidense NASA a través de su Earth Observatory hace notar la similitud entre las condiciones previas que se produjeron en 1997, que dieron paso al Niño más destructivo que recordamos, y las circunstancias que rodean al presente fenómeno. 

En 1997 el impacto de El Niño en Estados Unidos fue tal que las portadas de todos los medios de comunicación hicieron famoso un fenómeno que hasta aquel momento había pasado más o menos inadvertido. Las torrenciales lluvias que dejó en la Costa Oeste de Estados Unidos, sobre todo en California, ocasionaron grandes inundaciones mientras que en el norte del país las temperaturas subieron hasta 15 ºC respecto a las medias de esos mismos meses en años anteriores.

Actualmente, California está atravesando una de las sequías más intensas de las últimas décadas y muchos ciudadanos han reaccionado positivamente al saber que el Niño dejará fuertes precipitaciones en la zona. Pero esta idea es errónea: Con el terreno árido y seco, las tormentas con lluvias torrenciales solo empeorarán la situación ya que se produce escorrentía lo que provocará inundaciones y deslizamientos del terreno.

Ante los datos procedentes de las aguas del Pacífico, Bill Patzert, uno de los climatólogos en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA afirmaba "No habíamos visto una señal de este tipo en el Pacífico tropical desde 1997”. Aun así, el investigador aclara que “Todavía es pronto para asegurar que vayamos a tener un Niño tan fuerte como el de 1997”.



>>Sudestada: desbordó el río en Quilmes y sigue el alerta (agosto 2015)

El Río de la Plata desbordó esta madrugada en la costa de Quilmes, en el sur del conurbano bonaerense; en tanto seguía la subida de las aguas y el alerta en la zona ribereña continuaba ya que se esperan picos de crecida en las próximas horas para los puertos de Buenos Aires y San Fernando, informó el Servicio de Hidrografía Naval (SHN). En tanto este mediodía el Servicio Meteorológico Nacional renovó el alerta meteorológica por vientos muy fuertes desde el sudeste para la costa sudeste de la provincia de Buenos Aires, el delta del Río Paraná.

A las 6 de la mañana el río en la costa quilmeña tenía una altura de 2,95 metros y el agua desbordaba a lo largo de la avenida ribereña y amenazaba sectores vecinos y barrios del bajo de esa ciudad. El estado de alerta se da cuando el río alcanza los 3 metros. Pero se espera que la crecida de las aguas continúe durante la mañana, desplazándose hacia el sector ribereño norte.

Por eso, unos 60 bomberos voluntarios de Quilmes están en la zona para salir en auxilio de los damnificados, especialmente en la ribera, y Defensa Civil acondicionaba los lugares para alojar a los afectados. Ya hicieron algunos rescates, como el de un hombre de unos 60 años que sufrió una fractura.
El jefe de bomberos de Quilmes, Raúl Pavón, contó al canal de noticias TN que "esta madrugada, alrededor de las 3, el agua comenzó a salir de su cauce, inundando las primeras calles". El agua en las viviendas estaba ya entre 50 y 70 centímetros.

Señaló además que "en la zona de Bañados, toda la zona ribereña, el agua ya empezó a entrar a las casas más cercanas al río, pero en un primer momento no fue necesario evacuar a sus habitantes".

"Para nosotros se trata de una crecida normal, hemos tenido peores, y estamos preparados para afrontar el problema", dijo Pavón.

Según el Centro de Prevención de Crecidas del SHN, a las 7.00 se registraría el pico de crecida en el puerto de Buenos Aires, cuando el Río de la Plata alcanzara una altura de 3 metros.
También prevén que en el puerto de San Fernando las aguas alcancen una altura de 3,40 metros.

Según el Centro de Prevención de Crecidas, el río registra 1,90 metros por sobre los valores normales indicados en las tablas de marea.


>>Temporal en la Provincia: un chico muerto, dos rutas cortadas y 1.600 evacuados (agosto 2015)

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Pilar, San Antonio de Areco y Luján. Esas tres localidades del norte bonaerense fueron el epicentro de un desastre que se repite año tras año: vecinos en bote, veredas bajo la inundación, rutas cortadas, angustia generalizada, 1.600 evacuados, desolación. Y además, un chico de once años muerto, después de haber sido arrastrado por la correntada de un arroyo desbordado. 

El miércoles a la noche comenzó la catástrofe. Las miradas se dirigieron al cielo, que rugía y se iluminaba. Y después la lluvia nunca más paró. Rápidamente, fue engordando las cuencas de los ríos Matanza, Reconquista, Luján y Areco, y la consecuencia fue un desborde hacia los arroyos, que también rebasaron y llevaron el agua a las casas. 

La furia de la naturaleza –combinada con falta de infraestructura para afrontar este tipo de situaciones– dejó una víctima fatal: Rodrigo Sosa, de 11 años, que jugaba con su hermano y otros amigos cuando el arroyo Garín, del barrio Alberti, de Pilar, creció de manera abrupta y lo arrastró. El nene apareció muerto a 40 kilómetros de donde desapareció.

Anoche, en Pilar la situación tendía a mejorar y sólo quedaban 650 personas en centros asistenciales. Pero la crisis se desplazaba a Luján (240 evacuados), a San Antonio de Areco (300) y a Arrecifes (130). Los damnificados pasaron la noche en centros municipales, gimnasios y escuelas, donde recibieron atención, comida y ropas secas. En menor medida, también había afectados en el Sur de la Provincia: Lomas, Quilmes y Berisso.

Los caminos también padecieron el temporal. Por la crecida del río Areco, se cortó el tránsito sobre las rutas 9 y 8. En esta última, a la altura del kilómetro 68, la violencia del agua quebró el asfalto y lo partió en dos. “Fue la inundación más grande de la historia”, lanzó Diego Rosa, jefe de los Bomberos de Exaltación de la Cruz. Ahora comenzarán a reparar el lugar aunque los especialistas indicaron que no se podrá hacer mucho hasta que deje de llover. Mientras tanto, la ruta 8 quedará inutilizable. 

Tanto en Luján como en Pilar, los vecinos denuncian falta de obras de desagüe y dicen que los barrios cerrados, que centrifugan el agua hacia afuera, son responsables de la inundación. En Escobar un grupo de personas cortó la colectora de la Panamericana con el argumento de que no se hicieron las obras que estaban programadas y por eso tienen sus viviendas inundadas. 

La lluvia fue tanta que cayeron 80 milímetros en los últimos días y un promedio de 200 milímetros en los lugares más críticos. En algunas de las zonas más afectadas llovió en los últimos tres días más de lo que suele llover en todo el mes, mientras que la media para todo el mes de agosto es de 70. 


Ayer, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía una alerta por tormentas fuertes en la zona del Río de la Plata, donde además se pronostican lluvias abundantes hasta el lunes. Las miradas entonces se dirigirán de nuevo hacia el cielo para saber si la imagen tantas veces vista, se vuelve a repetir. 


>>Resistencia tendrá un radar meteorológico del SMN (julio 2015)

La Administración Provincial del Agua (APA) instalará un radar meteorológico en Resistencia que permitirá al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) contar con un “pronóstico inmediato”. Junto a Misiones y Formosa, Chaco cubrirá el Noreste del país, formando parte de una red de diez radares de fabricación nacional.

Cristina Magnano, titular de la APA, recibió a Carlos Lacunza, supervisor de las obras del Sistema Nacional de Radares Meteorológico, que lleva adelante el Ministerio de Planificación Federal, a través de la Subsecretaria de Recursos Hídricos de la Nación.

En el encuentro, se confirmó la ubicación del radar meteorológico que se instalará en Resistencia como parte de los diez que fabrica la empresa INVAP y será el segundo en ponerse en marcha (el primero fue en Córdoba). Dentro de esta red de radares, Resistencia junto a los de Irigoyen (Misiones) y Las Lomitas (Formosa), cubrirán el Noreste del país. Se estima finalizar las obras antes de fin de año.

Lacunza recordó que este plan surge por demanda de organismos nacionales como el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua, la Subsecretaria de Recursos Hídricos, la Armada, la Fuerza Aérea, entre otros.  Se le comendó a INVAP la fabricación de los radares y la puesta en servicio, como así también equipar y acondicionar la central de operaciones del Servicio Meteorológico Nacional.

El radar meteorológico proporcionará un pronóstico inmediato. Con un alcance de 480 kilómetros de radio en vigilancia, puede detectar todo evento meteorológico que se produzca en esa distancia, por ejemplo, la magnitud, la velocidad y rumbo de una tormenta. “Nos va a dar un clima con exactitud”, aseguró Lacunza.


>>Cambio climático: cómo afecta ya a la Argentina (junio 2015)

En el suroeste de la provincia de Buenos Aires el viento vuela los suelos, se pierden centímetros de tierra productiva que vuela hacia el mar. El capital natural se degrada. En el Chaco paraguayo, según un informe de la Asociación Guyra Paraguay, se deforestó 36.355 hectáreas de bosques sólo en el mes de enero de 2015. Paraguay registró el mayor porcentaje, con 52 % de áreas de desmonte, Argentina el  34 % y Bolivia, el 14 %. Argentina deforestó 400 hectáreas por día. A ese ritmo, en menos de dos meses se deforesta una superficie de bosques equivalente a la de la ciudad de Buenos Aires (20.000 ha.).

Se pierde el bosque nativo -que se reemplaza por cultivos de tipo industrial-; se pierde la calidad del suelo -e impide la absorción de las lluvias-, aumenta el caudal del río Paraná, -que impacta en la logística agrícola a la vera del río-. No se trata de un fenómeno focalizado en el Chaco-Paraguayo: se calcula que el 47% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) de América Latina y el Caribe son producto de la deforestación.

En la zona de Cuyo, la falta de nieve en las cumbres -se perdió el 50% del caudal hídrico en el último medio siglo- la falta de agua impacta en la vitivinicultura y la agricultura. Se lo denomina “stress hídrico”. Como sucede en la región del Comahue (provincias de Neuquén y Río Negro) en la que los ríos también perdieron caudal, en promedio, y es escasa para las represas hidroeléctricas y para el riego, sobre todo en verano, cuando más se la necesita.

Aludes, inundaciones, sequías, deshielos, sudestada... “Tomorrowland” llegó al país en forma lenta y continua, desde hace muchos años. (Ver página 39).

Según el último estudio de la Dirección de Cambio Climático (año 2000) la “contribución” argentina en la emisión de GEIs es del 0,84%, que sitúa al país, por volumen, en el puesto 25 a nivel mundial y en el 53 en las emisiones per capita. En América Latina, Argentina está tercera, después de México y Brasil.

“Los de Argentina son niveles relativamente altos. Las emisiones provienen de energía, agricultura y ganadería (ver Infografía pág. 40). Si la Argentina decidiera cambiar, tiene que haber una definición política del más alto nivel para conocer cuál será el perfil productivo del país en los próximos treinta años. Para reducir las emisiones hay que transformar la generación de energía, en la infraestructura, en transporte, agricultura, gestión de residuos. En el futuro, Argentina puede convertirse en un extraordinario oferente de “energía limpia”. El cambio climático propone desafíos éticos, políticos y económicos. Pero mi sensación es que el país mira excesivamente al corto plazo”, indica Hernán Carlino, investigador de la Fundacion Di Tella, a Clarín.

En el período 1950-2005, el país contribuyó con el 0,5% de las emisiones globales. Argentina está 30 en el ranking mundial. Para el país  implicó, como hechos observados, el aumento de la temperatura media en el norte del país, disminución en la zona cordillerana, aumento en el nivel del mar y del Río de la Plata, con los consecuentes “daños colaterales” como dificultades en la provisión de agua potable, enfermedades tropicales (dengue), “stress hídrico”, o mayor riesgo de incendios forestales.

Para los próximos treinta años, Vicente Barros, miembro del grupo intergubernamental de expertos en cambio climático (IPCC) no prevé “amenazas muy importantes” en las actividades productivas, pero marca dos items, entre los más graves, que están ocurriendo y se intensificarán a lo largo del siglo.

Más precipitaciones intensas con secuela de inundaciones, daños y hasta muertes en ambientes urbanos.

Olas de calor, como la de verano 2013-14 en Buenos Aires y otras ciudades, con secuela de muertes, que se van a hacer más frecuentes e intensas.

Hasta el jueves pasado, en la Convención de Lucha contra el Cambio Climático de la ONU representantes de 196 países se reunieron durante 10 días para definir un compromiso vinculante que limite el incremento de la temperatura global a 2°C respecto a la era preindustrial.  Pero los compromisos, sin fuerza legal, para reducir las emisiones de GEIs ya sufrieron muchas dilaciones. (Ver columna “Hay que revivir...”)

Ramiro Fernández,  director de Cambio Climático América Latina, de la Fundación Avina, participó en la Convención. “Para mantener el límite de 2°C se requiere la transformación drástica del actual modelo de desarrollo. Algunas opciones, que se puedan medir en 2050 ó 2070, son: carbono neutral, emisiones cero o asegurar el 100% de energías renovables (en reemplazo de las que provienen de combustibles fósiles). Fernández es optimista. Cree que en la Conferencia sobre Cambio Climático de París, prevista para diciembre, los países del G7 firmarán acuerdos con fuerza legal para reducir emisiones. “En los últimos 6 años los impactos sobre la naturaleza crecieron y aumentaron la conciencia y se están asumiendo compromisos. El martes pasado, el G7 se comprometió a descarbonizar totalmente sus economías en 2100. Es un mensaje político para cerrar el acuerdo de París que garantice una meta global a largo plazo”, afirma.

En muchos países, la mitigación y adaptación al cambio climático ya no alcanza: los impactos son irreversibles. “Para ellos, además de los costos que supone la transformación tecnológica y energética, habrá un costo adicional que se traducirá en pérdidas ecosistémicas todavía no cuantificadas. Si bien la comunidad internacional ha puesto un número de USD 100 mil millones para costear el cambio climático, se calcula que la cifra será cercana a los 300 mil millones de dólares por año...”, dice Alejandra Cámara, titular de “Génesis”, consultora en Cambio Climático y Sustentabilidad.


Quiénes pagarán el desastre medioambiental es parte de las discusiones entre los países. Quizá el Capitán Nix, desde su máquina del tiempo, ya sepa algo.


>>Bariloche, ahora bajo el agua: lluvias intensas y un alud golpean a la ciudad (junio 2015)

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La naturaleza otra vez golpea a la cordillera. La intensa lluvia provocó la inundación de buena parte de Bariloche y el corte de rutas que unen esta ciudad con El Bolsón. Hace 10 días que la zona soporta un frente de mal tiempo. Pero el fenómeno de la lluvia constante comenzó el domingo. Según informó el sitio Tiempo Patagónico, en los últimas 48 horas las precipitaciones ya marcan 76 milímetros y superarán los 100 en las próximas horas. Se espera que las lluvias intensas sigan por dos días seguidos.

Las consecuencias del fenómeno climático ya se sienten fuerte en toda la región. En el Alto de Bariloche hay calles completamente inundadas y el tránsito resulta posible sólo para vehículos de altura como camionetas y camiones.

En la entrada de Bariloche, la terminal de micros donde llegan todos los ómnibus de larga distancia quedó completamente bajo la agua. No se reportaron víctimas, pero todavía no se informó la cantidad de evacuados por las inundaciones.

Sobre la ruta 40, hace unas horas se registró un alud a la altura del lago Guillelmo, kilómetro 1977 -40 kilómetros de Bariloche, y el tránsito se encuentra cortado. También se registró un alud en la base del cerro Catedral, cerca de los hoteles, donde tampoco se reportaron víctimas ni daños, pero la zona está intransitables.

En el área de Cascada de la Virgen, a unos 20 kilómetros de El Bolsón también el tránsito fue interrumpido. Hace unos minutos la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi informó que debido a las fuertes lluvias el camino a Cerro Tronador permanecerá cerrada "hasta nuevo aviso" por el desborde del Río Manso. En El Bolsón también se observan calles inundadas y el tráfico por algunos sectores de la ciudad está en muy malas condiciones. Las áreas de seguridad y Vialidad de El Bolsón y Bariloche recomiendan conducir con extremo cuidado por todas las rutas de la región.

En los operadores turísticos, este nuevo fenómeno climático, después del erupción del Calbuco, suma preocupación, porque si bien la temporada arranca en julio, en este mes es cuando se concretan todas las reservas. 


>>Radiografía de tormentas. Proyecto "RELÁMPAGO" (mayo 2015)

Copiosas lluvias, granizo, ráfagas de viento intensas y descargas eléctricas son algunos de los indicadores que muestran que en el área comprendida entre los Andes mendocinos y la región pampeana, incluyendo en especial las provincias de San Luis y Córdoba, se producen tormentas de gran intensidad, con un impacto social y económico muy grande, pues se trata de una zona densamente poblada y con gran actividad agrícola.

En efecto, en la región sureste de Sudamérica acontece la mayor cantidad de tormentas intensas del planeta. A pesar del carácter extremo de estos fenómenos, es poco todavía lo que se conoce acerca de cómo se inician y de cómo es su desarrollo.

Y es muy difícil predecirlas. Por tal razón, a fines de 2017 se pondrá en marcha una campaña internacional de investigación con el fin de comprender en profundidad estas tormentas y, lo más importante, poder predecirlas con suficiente anticipación. En otras palabras, investigadores de Estados Unidos, Argentina y Brasil se pondrán, literalmente, a cazar tormentas.

Se trata del proyecto Relámpago (Remote sensing of Electrification Lightning and Meso-micro scale Processes with Adaptive Ground Observations), que cuenta con el apoyo del CONICET, el Servicio Meteorológico Nacional, y el Centro de Investigación del Mar y la Atmósfera (CIMA), de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y la Universidad Nacional de Córdoba. Una de las fuentes de financiación es la National Science Foundation (NSF) de los Estados Unidos.

“El proyecto Relámpago será una campaña de investigación para estudiar las características únicas de las tormentas que se producen en la Argentina. Vamos a traer una gran cantidad de instrumentos desde los Estados Unidos, y también utilizaremos equipos provistos por el Servicio Meteorológico Nacional y algunas universidades”, explica Steve Nesbitt, profesor en Ciencias de la Atmósfera en la Universidad de Illinois, y responsable del proyecto.

Los investigadores se proponen estudiar la estructura de las tormentas, desde su nacimiento en los Andes, hasta su desarrollo pleno en la región pampeana. “La comunidad científica internacional tiene especial interés en estudiar la estructura de las tormentas en la Argentina porque es un laboratorio natural”, subraya Nesbitt.

La campaña se realizará en la primavera y el verano de 2017, cuando se inicia la época de lluvias. Se utilizarán laboratorios móviles, es decir, camiones equipados con radares específicos, que irán en busca de las tormentas. En forma adicional a las redes operativas del SMN, se lanzarán globos sonda con instrumentos que medirán presión atmosférica, temperatura y humedad. También se obtendrán datos de los radares fijos de Argentina, y de otros que serán traídos de los Estados Unidos.

“Lo novedoso del proyecto es su movilidad y, si bien habrá instrumental fijo, vamos a disponer de otro que podrá moverse para ‘cazar’ las tormentas”, afirma Paola Salio, investigadora del CIMA y profesora en Exactas UBA.

Por su parte, Nesbitt asegura que con experimentos móviles se obtienen mejores resultados. “Es el mismo sistema que se emplea en Estados Unidos para estudiar tornados”, comenta, y agrega: “Cada día tendremos un pronóstico, y pondremos nuestro equipo en camino para ubicar el lugar donde se inicia la tormenta y estudiar todo su ciclo de vida, desde el nacimiento hasta el momento culminante”.

Se va a medir la intensidad de los vientos y el tipo de partículas (hidrometeoros) como la lluvia, la nieve y el granizo, entre otras. También se estudiarán los rayos, y se analizará la estructura de las descargas eléctricas en el interior de las nubes.

“Queremos saber por qué las tormentas en Argentina son tan intensas, cuál es la influencia de la geografía, de las cadenas montañosas como los Andes o las Sierras de Córdoba y el rol que cumple el tipo de suelo”, señala Nesbitt.

Los estudiantes también

Los investigadores esperan “cosechar” numerosas tormentas. De hecho, sólo en la provincia de Mendoza se producen alrededor de 35 tormentas severas cada verano.

Asimismo, participará en las tareas un gran número de personas. Por un lado, unas 15 a 20 personas vendrán de Estados Unidos: investigadores, ingenieros y estudiantes. También se espera la participación de alrededor de unos 50 estudiantes, de diferentes universidades del país. “Los experimentos de este tipo en la Argentina no son usuales, ya que requieren una enorme inversión económica; y la participación en esta actividad será única para estudiantes e investigadores en el país”, resalta Salio.

Nesbitt destaca: “Es una oportunidad interesante para los estudiantes que se integren al proyecto, pues podrán para ampliar su mirada y su experiencia en la observación”.

El proyecto implica una inversión de 3 a 4 millones de dólares provistos principalmente por la NSF y distintas agencias de los Estados Unidos. Asimismo, Argentina invertirá alrededor de un millón de dólares en radiosondeo, personal y gastos de estudiantes.

El instrumental que vendrá de los Estados Unidos, provisto por la NSF, constituye un pool de instalaciones que esa institución pone a disposición de los investigadores para llevar a cabo sus proyectos de investigación. Una vez finalizada la campaña, los equipos volverán a su país para que puedan ser utilizados para otros proyectos.



>>La erupción del volcán Calbuco. El sur argentino amaneció a oscuras y sin actividad (abril 2015)

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La sorpresiva erupción del volcán chileno Calbuco, que permanecía inactivo desde hacía 43 años, provocó una lluvia de cenizas que está cayendo desde anoche en las localidades patagónicas de San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes y Villa la Angostura. Las ciudades amanecieron en la oscuridad más absoluta, por las cenizas que encapotan el cielo de la Patagonia. El sol todavía no se puede ver, cuando habitualmente lo hace cerca de las 7.30 de la mañana.

Esta situación obligó a suspender clases y los vuelos de la zona. También se cancelaron los turnos programados en los hospitales. El servicio de transporte público es limitado, por lo que el clima en Bariloche es similar al de un feriado o un domingo.

Las autoridades pusieron en marcha un comité de emergencia que definió de inmediato las medidas de prevención y cuidado de la población. Por estas horas está reunido el comité de emergencia de Bariloche, para definir cómo avanzar ante la emergencia. Por su parte, el intendente de Villa La Angostura, Roberto Cacault, relató esta mañana la situación en Radio Mitre: “Gracias a Dios no es la misma situación del 2011 (cuando fue la erupción del volcán Puyehue). Ya hemos constituido nuestro comité de emergencia, con medidas de prevención y cuidado de la población”.

El Calbuco emitió una columna de cenizas y material piroclástico de 10 kilómetros de altura, que el viento arrastró hacia el este, rodeado de un intenso olor a azufre, cubriendo la cordillera argentina desde el sur de Río Negro hasta el centro neuquino.

En las tres ciudades se suspendieron las clases y también los vuelos hacia el aeropuerto de Bariloche. Se canceló la mayoría de las actividades públicas y se recomendó a la gente permanecer en sus casas, aunque las rutas no están afectadas (pero sí presentan escasa visibilidad, de entre 200 y 300 metros) y el abastecimiento de combustible y alimentos es normal.

El director de Defensa Civil de Bariloche, Pablo Cavalli, informó que hasta el momento “los suministros de luz, gas, transporte público y combustible funcionan con normalidad”.

Agregó que recomendaron a la población “usar barbijo y protectores visuales para cuidar la visión”. A aquellas personas que padecen problemas respiratorios se les recomienda usar barbijos de mejor calidad.

Por estas horas los agentes de Defensa Civil procuran que no se levante el polvo y la ceniza, para evitar mayores complicaciones.

Un vecino de Villa La Angostura, Leandro Arce, graficó en diálogo con C5N, lo que están viviendo por estas horas en el Sur: “Estamos adentro de una nube”. Sin embargo dijo que “se vivió todo muy tranquilo, la gente tomó las precauciones necesarias”. Y relató que ayer los supermercados “estaban todos llenos, pero funcionaban con mucha fluidez”.

“En el 2011 uno no salía con las cosas que tenía que llevar. Ahora ya se sabe. Por ejemplo el peso de la ceniza, que es muy grande por metro cuadrado, aquella vez se cayeron techos. Ahora sabemos que hay que estar atento y ver si hay que subirse al techo y sacar las cenizas”, agregó el vecino.

El Calbuco tiene 2.015 metros de altitud y llevaba 43 años inactivo. Su última emisión de cenizas data de agosto de 1972. Está ubicado junto al lago Llanquihue y en la llamada Región de los Lagos chilena, una de las más turísticas del país.

Ayer, poco después de la primera erupción -hubo una segunda erupción durante la madrugada-, el Servicio Nacional de Geología y Minería declaró la alerta roja porque la actividad volcánica representaba un serio peligro para la población.



>>Instalan el primer radar meteorológico hecho en Argentina (abril 2015)
 

En poco tiempo, el primer Radar Meteorológico Argentino (RMA-1) de diseño y fabricación nacional comenzará a prestar servicio y brindar datos desde la ciudad de Córdoba. El RAM-1 fue desarrollado por el Invap e inicia una serie de 12 aparatos del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame) que incluyó la creación de un centro operativo en la Ciudad de Buenos Aires que concentrará toda la información.

Se trata de un radar de una tecnología similar a la de los más modernos de origen importado que tiene actualmente el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). “Es un radar polarimétrico, transmite en dos polarizaciones, por lo que de acuerdo a la forma y la  orientación con que vuelve la onda se puede saber si el objeto es alargado horizontal o verticalmente”, explicó a PERFIL Giorgio Caranti, doctor en Física del Laboratorio de Atmósfera de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y quien supervisa el proyecto y las obras de instalación en la Ciudad Universitaria. Así los meteorólogos podrán saber por la forma si los objetos que detecta el radar son gotas de agua asociadas a lluvia, granizo, nieve, cristales de hielo o polvo.

“El radar es como hacerle una radiografía a la nube”, simplificó Luciano Vidal, investigador principal del Departamento de Investigación y Desarrollo del SMN. “Al poder identificar los distintos fenómenos dentro de una nube se puede especificar mejor las alertas y si, por ejemplo, la tormenta que se está observando tiene un riesgo grande de producir granizo”, agregó.
Además de la distancia y la forma, como el radar es doppler puede medir la velocidad con la que se mueven los objetos que están en el aire. Con estas características el RMA-1 “puede dar más tiempo de anticipación y ayudar a hacer el pronóstico de tiempo a corto plazo y, junto a otros instrumentos, precisar que una tormenta llega en tanto tiempo a tal lugar y estimar la intensidad”, destacó Caranti.

Alta resolución. La elección del sitio en la Ciudad Universitaria de la UNC se debió, entre otros motivos, a que el espacio ya contaba con la torre de 33 metros de altura sobre la que se ubica el radomo, una esfera de apariencia similar a una pelota de fútbol, que protege al radar. La torre y el radomo suman 39 metros de altura. Además “hay un hueco enorme de información que tiene gran importancia en la formación de tormentas que se generan en Córdoba y que después se mueven hacia Santiago del Estero  y al norte de Santa Fe. Ese hueco había que cubrirlo”, afirmó Caranti.
El investigador de la UNC agregó que “los pluviómetros miden puntualmente en un lugar cuánta agua cae pero entre un instrumento y otro hay grandes espacios en los que no sabe lo que está pasando. El radar tiene una resolución muy alta que permite rellenar todos los espacios”.
Vidal explicó que el rango del radar depende de cómo se lo configura, por lo que puede superar los 400 kilómetros en modo vigilancia o acotarlo entre los 200 y 240 kilómetros, “que es el rango óptimo que se utiliza para alertas de lluvias”. Mientras que aguarda con ansiedad los primeros datos, Vidal trabaja en el desarrollo de los algoritmos necesarios para aprovechar toda la información que generará este radar y los próximos a instalar.

El radar está en un período de prueba de las distintas partes y se estima que en mayo ya podrá brindar datos. Además de prestar un servicio para los pronósticos, también facilitará el desarrollo de actividades de investigación científica. Asimismo, brindará mayor seguridad a la aeronavegación por su capacidad para advertir cortantes de viento en aeropuertos, situaciones en las que el aire se mueve como en capas, las que se desplazan en distintas velocidades y que pueden afectar el despegue y aterrizaje de aviones.

“Es como estar tocando el cielo con las manos”, describió el especialista en radares e investigador de la UNC Raúl Comes, sin ocultar la expectativa que le genera el avance del proyecto del que colaboró como asesor en las especificaciones técnicas. Comes adelantó que con el radar se estudiará un tipo particular de tormentas que se originan en las sierras y que por su gran actividad eléctrica despertó el interés de científicos de EE.UU., con quienes las analizarán conjuntamente.

Las zonas más vulnerables
 

El RMA-1 es el primer radar meteorológico de producción local de una serie de doce que conformarán el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos que depende del Ministerio de Planificación Federal,  Inversión Pública y Servicios. Sólo el equipo demandó una inversión de 1,7 millón de dólares. Durante la primera etapa, se fabricó en la sede de la empresa estatal Invap el prototipo el RMA-0 y el 1. Para la segunda fase se construirán diez más.
 “De esos diez son seis los que ya tienen definidos los lugares donde se van a instalar: en  Ezeiza; otro cerca de Mar del Plata y el resto en Chajarí, Entre Ríos; Resistencia, Chaco; Las Lomitas, Formosa y en Bernardo de Yrigoyen, Misiones”, adelantó Luciando Vidal, del Servicio Meteorológico Nacional. “La idea es que de estos seis radares, tengamos funcionando cuatro a fin de año”, agregó el doctor en Ciencias de la Atmósfera.
Las zonas prioritarias para la instalación de radares meteorológicos son aquellas que sufren de lluvias intensas y que son más vulnerables, como el centro y norte del país. 




>>Sorprendente estudio: el planeta está recuperando el verde (abril 2015)

A pesar de los problemas ambientales que sufre el planeta, un nuevo estudio publicado la revista Nature Climate Change sostiene que la deforestación de los bosques tropicales está siendo compensada con la reforestación en otras partes del planeta en la última década.

Con datos de varios satélites de 20 años, los científicos han comprobado que grandes zonas de Rusia, China, el norte de Australia, el sur de Africa y hasta el este de Brasil están recuperando el verde.
Realizado por investigadores de Australia, el trabajo se basa en el análisis de las ondas de radio emitidas de forma natural por la Tierra, que permiten deducir los cambios de biomasa. Según los investigadores, el aumento en la vegetación se produjo por una afortunada combinación de factores medioambientales y económicos, con proyectos de plantación a gran escala de árboles en China.

"A pesar de la continua deforestación en América del Sur y el sudeste de Asia, hemos encontrado que la disminución en estas regiones se vio compensada por la recuperación de los bosques fuera de zonas tropicales y un nuevo crecimiento en las áridas sabanas y matorrales de Australia, Africa y el sur de América", explicó al diario El País Yi Li, científico del Centro para la Investigación del Cambio Climático de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y principal autor del estudio.
Según la investigación, la vegetación  aumentó en las sabanas de Australia, Africa y Sudamérica como resultado de mayores precipitaciones, mientras que en Rusia y las antiguas ciudades soviéticas reaparecieron bosques en tierras agrícolas abandonadas. China es el único país que incrementó su vegetación de forma intencionada con proyectos de plantación de árboles.
"En Rusia, los bosques ocuparon de forma natural las tierras de cultivo abandonadas tras la caída del comunismo. Mientras, en China, los proyectos de repoblación masiva de árboles aportaron una cantidad destacada a la biomasa global. Entre ambos actores, compensan más de la mitad de la pérdida de carbono debida a la deforestación tropical", detalló el investigador.
De todas maneras, al mismo tiempo que algunas zonas del mundo reverdecen, en el mundo sigue produciéndose una pérdida masiva de vegetación. Los mayores descensos sucedieron en el borde de las selvas amazónicas y en las provincias indonesias de Sumatra y Kalimantan. 



>>Por qué el aire ya no refresca la Ciudad (marzo 2015)

Los edificios, el asfalto y las Leyes de Indias nos van a matar de calor. Porque no sufrimos las altas temperaturas sólo por culpa del calentamiento global: cualquier día de verano, en el centro de Buenos Aires, llegan a sentirse casi cinco grados más que en el Gran Buenos Aires y 10 más que en zonas rurales ¿Por qué? Por los edificios, el asfalto y las Leyes de Indias.
Vayamos por partes (dijo Jack el Descuartizador): todas las grandes ciudades sufren lo que se llama fenómeno de Isla de Calor, y esto ocurre por cuatro razones: 1) Falta de árboles, arbustos y otras plantas que aporten sombra sobre los edificios y que enfríen el aire por evaporación. 2) La proliferación de materiales impermeables en edificios y de pavimentos oscuros que absorben el calor (ahí tenemos el asfalto). 3) La falta de ventilación entre edificios (viento). 4) El calor que despiden los autos y los benditos aires acondicionados.
Como ves, Buenos Aires cumple con todos estos requisitos, aunque vos digas que tiene muchos árboles y parques. Te cuento que no están tan bien distribuidos y, tal vez, debería tener más.

Para colmo de males, nuestra ciudad es hija de las Leyes de Indias y estas normas que se usaron para la colonización americana se equivocaron en varias cosas.
Ojo, no fue por mala voluntad (¡bue! mejor no amplío el tema), es que les faltó imaginación. A principios del siglo XVI, cuando se compilaron las normas, nadie pensaba que las ciudades podían convertirse en lo que son hoy. Por ejemplo, la ley española tomaba previsiones para evitar los vientos zonales en lugar de favorecerlos. Las Leyes decían que se debían trazar las calles a partir de una plaza central poniendo sus esquinas en sentido a los vientos principales. Y así se hizo Buenos Aires, con la Plaza de Mayo orientada de Este a Oeste y la esquina de las actuales Yrigoyen y Bolívar apuntando al Suroeste, por donde viene el Pampero, y la esquina de Yrigoyen y Balcarce apuntando al Sudeste, por donde entra la sudestada. Es decir: los gaitas no querían que los vientos soplaran en dirección de las calles porque iban a levantar tierra y vaya a saber uno qué más.

Así fue como nos quedamos sin los vientos principales, pero las calles coloniales garantizaban un ida y vuelta de las brisas del Río de la Plata ¡Bien! Lo malo fue que la ciudad creció y con más hormigón y asfalto, la urbe se calentó de más. ¿Y a que no sabés qué? Hace poco, un estudio publicado en la revista científica Journal of Geophysical Resarch-Atmospheric vino a descubrir que el calentamiento de las ciudades disminuye la circulación del aire y aumenta su contaminación ¡Chau brisas del Plata! Pasando todo en limpio, el calentamiento global existe, todos lo sufrimos, pero en las ciudades hace por lo menos cinco grados más que en los suburbios y diez más que en el campo. Esto porque los edificios se calientan, faltan árboles y hay mucho asfalto. Para peor, en Buenos Aires los vientos principales entran a contrapelo de las calles y suelen barrer la ciudad con dificultad. Pero Pedro de Mendoza no hizo todo mal, el fundador trazó la ciudad mirando al río, para que las brisas frescas vinieran desde el agua. Ahora, además de que todo lo que construimos bloquea ese vientito vital, venimos a descubrir que si la ciudad se sobrecalienta, las brisas dejan de soplar y, encima, se contamina el aire.

Dos estudios publicados recientemente confirman esto último. Los especialistas se enfocaron en averiguar cómo se comporta el viento en ciudades muy contaminadas. El caso de Houston, una de las más poluidas de los Estados Unidos, es muy parecido al de Buenos Aires. En esta ciudad que está junto a una bahía a pocos kilómetros del Golfo de México, el desarrollo urbano inhibió los vientos que barrían el aire contaminado llevándolo hacia el océano por las noches. Pero los edificios no son la única causa del fenómeno, ni siquiera el principal. De hecho, es el calor del pavimento el que cambió el comportamiento de los vientos e hizo que el aire contaminado se estacara sobre la ciudad.
Para el autor de la investigación, el estadounidense Fei Chen, el crecimiento urbano desmedido podría frenar aún más los vientos y aumentar la contaminación “Hoy, la circulación del aire debería ser una preocupación primordial en el diseño de las ciudades” asegura.

Paradoja del destino, para que las brisas refrescantes vuelvan a soplar hay que bajar la temperatura de la ciudad; para eso, los expertos aconsejan: más árboles, más pasto y alguno que otro lago recreativo.
 


 >>Temporal en Tucumán: puentes dañados, zonas aisladas y más de 5.000 afectados (marzo 2015)

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Tras fuertes lluvias que comenzaron el martes por la noche y se prolongaron durante la madrugada, Tucumán despertó ayer con más pueblos anegados y puentes cortados por las crecidas de los ríos, aunque con sol y calor que presagian, no obstante, un nuevo ciclo de tormentas.

De acuerdo con estimaciones de diversas fuentes, son más de 5.000 los tucumanos afectados a raíz de las intensas precipitaciones, que en lo que va del mes ya registraron un volumen superior al acostumbrado para todo marzo.
Una parte de los afectados ha sido evacuada a escuelas públicas, pero la mayoría permanece aislada en sus viviendas a causa del anegamiento de caminos y la caída de una decena de puentes.

Los departamentos más perjudicados son los de Simoca y Graneros, en la llanura del sudeste de la provincia, pero hay también serios problemas en localidades de la zona pedemontana de la sierra del Aconquija, como Alpachiri, El Molino y, más al norte, Raco y El Siambón.
No menos de una decena de puentes vieron afectadas en diferentes medidas sus estructuras por la fuerza de las aguas. El último de ellos, que cedió cerca de las 2.30 de ayer, fue el de la ruta provincial 301 (ex nacional 38) sobre el río Lules, acceso principal a la ciudad del mismo nombre, a 20 kilómetros de la capital provincial.

Dado que las sucesivas crecidas de los últimos días socavaron sus fundaciones, se teme también el colapso del puente sobre el río Muerto, en la ruta que trepa por el cerro San Javier, a cuyo pie se extiende el Gran San Miguel de Tucumán.
Varios countries y barrios privados situados en la zona de La Rinconada, en los faldeos de ese cerro, sufrieron anegamientos y sus habitantes temen que puedan producirse aludes si continúan las lluvias.

El meteorólogo tucumano Juan Minetti, del Laboratorio Climatológico Sudamericano, pronosticó que en lo que resta de marzo se producirán dos períodos más de tormentas fuertes y habrá un tercero a mediados de abril. El experto alertó sobre que "el cambio climático está abriendo las puertas hacia lo desconocido" y señaló: "Esto recién comenzó"




>>El cambio climático y el factor humano, las causas de las inundaciones (marzo 2015)

Las inundaciones son consecuencia de varios fenómenos. En principio hay dos grandes eventos: las lluvias concentradas ocurridas a mediados de febrero en el cordón serrano de la provincia de Córdoba; y en las últimas horas las precipitaciones extremas en la región llana del sureste de la provincia, a las que se sumó el gran caudal que los ríos venían acumulando. Y el mismo fenómeno se da en Santa Fe”, explica a Clarín, Diego Pons, especialista en cambio climático del INTA Manfredi, Córdoba.

Mucha lluvia en poco tiempo son las características de los eventos de precipitaciones extremas que hace tiempo afectan, sobre todo en verano, a distintas regiones de nuestro país y se atribuyen al cambio climático. Pons prefiere hablar de cambio global: “Incluye los cambios climáticos, las conexiones con la corriente del Niño, por caso, que provoca más lluvias en América del Sur, y también los efectos que provoca el hombre en el uso del suelo, es decir como crecen las ciudades y como se utilizan los recursos naturales”.

“En varias ciudades, como Córdoba y Jesús María -señala Pons- las lluvias registradas son récords históricos. Sólo en febrero cayeron 379 milímetros en Córdoba Capital cuando el registro histórico anual es de 269 milímetros. En un sólo día, por ejemplo, en Jesús María cayeron 100 milímetros”.

“A futuro -advierte Pons- será prioritario analizar si falta un ordenamiento territorial. Estudiar cuáles son las zonas más vulnerables y aplicar políticas de adaptación a partir de mapas de ordenamiento y modelos de riesgo; las construcciones urbanas, la protección de las cuencas y las zonas donde se cultiva, entre otros puntos importantes”.


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>>La lluvia también golpea a Santiago del Estero (marzo 2015)

Una impresionante tormenta de lluvia y viento castiga a Santiago del Estero desde las 5 de la madrugada, lo que  ha provocado la suspensión de clases en decenas de colegios, numerosos barrios inundados y edificios de reparticiones públicas cerrados. El gobierno declaró asueto administrativo y escolar en toda la provincia y se convocó al comité de emergencia porque la situación en algunos lugares del interior es complicada.

El Servicio Meteorlógico Nacional dictó el alerta meteorológico para toda la provincia y no hay servicio de transporte público. En muchos lugares del interior de la provincia hay inundados y Defensa Civil está haciendo un relevamiento para evacuar a familias, sobre todo en el sur de la provincia. Reparticiones públicas como la ANSES y la AFIP cerraron sus puertas porque tienen el edificio inundado.

Desde el gobierno provincial informaron que se declaró el asueto escolar y administrativo, salvo guardias mínimas y necesarias. La gobernadora, Claudia Ledesma Abdala de Zamora, convocó al comité de emergencia porque hay lugares de la provincia, que ya estaban afectados, pero que la lluvia de las últimas horas, en muchos lugares, superó los 200 y hasta 300 milímetros en 2 horas y sigue lloviendo.

El gobierno de Santiago del Estero dispuso esta mañana la suspensión de las clases y de la actividad de los organismos provinciales a raíz de la intensa lluvia que caía desde la primera hora de hoy.

Igual medida tomó hoy la intendencia de Santa Fe, donde hasta ayer habían caído 250 milímetros. Las lluvias también están generando serios problemas en las provincias de Córdoba (que vive la peor catástrofe climática en 50 años) y en San Luis.



>>Córdoba: se extienden las inundaciones y ya hay ciudades aisladas (marzo 2015)

Las zonas afectadas por las inundaciones se extienden en la provincia de Córdoba: todos los diques están llenos y las lluvias continúan. Y como si esto fuera poco ahora la ciudad de Jesús María quedó aislada y otras localidades, como Idiazábal y Villa Totoral, están en estado crítico. Es la peor catástrofe climática de los últimos 50 años, aseguró anoche el gobernador De la Sota.

Es tanta el agua que cayó -se estima que en una semana llovió el equivalente a cuatro meses- que todos los puentes internos que comunican a Jesús María están cerrados: Colón, Maturano, y el de barrio Norte. A esto hay que sumarle la caída del puente Bailey, sobre la ruta 9 norte, que había quedado inutilizable durante la creciente anterior del 15 de febrero, según informa esta mañana el diario digital La Voz.

Además están cortadas las rutas 9 norte, E66 y E53, de manera que las comunicaciones con el norte y el sur de Jesús María están restringidas al teléfono e Internet. No se puede salir ni ingresar, excepto con mucha precaución por la ruta A-174. Hay alrededor de 20 familias evacuadas y, por precaución, la cooperativa de Servicio Públicos cortó el suministro de energía para los barrios La Costanera y las Vertientes donde el agua está demasiado cerca de las viviendas. Las clases están suspendidas en Jesús María y también en Colonia Caroya.

"Estamos en una situación muy complicada en varios sectores de la ciudad", dijo el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza. "Estamos incomunicados por todos los lados, inclusive adentro de la ciudad", agregó y pidió a la población "que se quede en su casa, que se quede tranquila, y que no salga innecesariamente".

También está muy complicada la situación en el sector sur de la ciudad de Villa del Totoral, ubicada a 30 kilómetros al norte de Jesús María, donde hay varias familias evacuadas.

En Idiazábal, a unos 230 kilómetros al sureste de la ciudad de Córdoba, el agua superó en 20 centímetros el pico máximo que habían tenido. "La gente no puede entrar, salvo que sea con tractores o con canoas, es la única forma de ingresar a los domicilios. Hay gente que no quiere que lo evacuen. Estamos haciendo lo imposible para sacar el agua", dijo esta mañana el intendente Eliberto Favalli.

Además hay problemas en las rutas 6, 8, 9, 17, 19, 38, 60 y 158. El Camino del Cuadrado está cortado por desmoronamientos y la ruta de las Altas Cumbres está transitable pero con niebla. Los colectivos hacia el norte provincial están suspendidos, según informa Cadena3.com. En total, más de 10 rutas de la provincia están afectadas con cortes totales o parciales.

Las zonas noroeste y centro de la provincia vienen sufriendo las consecuencias de los temporales que las azotaron en los últimos 15 días, y que dejaron 9 muertos y 2.000 evacuados. Las lluvias también están afectando severamente a Santa Fe y en la provincia de Buenos Aires obligaron a suspender la inauguración de Expoagro.


>>Cinco provincias bajo el agua y más de 5.000 evacuados (marzo 2015)

Clases suspendidas, calles anegadas y paralización del transporte público es el panorama que se repite en las provincias de Córdoba, Santa Fe, San Luis, Catamarca y Santiago del Estero debido a un nuevo temporal que dejó más de 5.000 evacuados y autoevacuados en esa zona centro del país.

Otra vez uno de los distritos más afectados es Córdoba, donde unas 2.000 personas debieron abandonar sus casas y Jesús María quedó aislada al caerse el puente Bailey que unía esa localidad con Ascochinga por la crecida del río.

“Estamos complicados con este desastre meteorológico que estamos teniendo. Lamentablemente todos los pronósticos (de lluvia) se están cumpliendo", dijo el ministro de Acción Social provincial, Daniel Passerini.

"Hemos tenido lluvias en lugares que no venían afectados, y esto agravó la situación y, en otros lugares donde no había habido inconvenientes, la situación está complicada", añadió.

El titular de la Policía Caminera, comisario Adrián Delgado, informó que se disponen cortes totales o parciales en la mayoría de las rutas y manifestó que en todos los casos se recomienda "suma precaución" para transitar.

De este modo se prolonga lo que el gobernador José Manuel de la Sota anoche, en un mensaje a la población, definió como "la mayor catástrofe climática de los últimos 50 años", que comenzó hace dos semanas en las sierras chicas, al norte de la capital provincial, donde murieron ocho personas y hubo destrucción de viviendas.

"La situación sigue siendo muy crítica" en Idiazábal, pequeña población del sudeste cordobés, donde fueron evacuados la mayoría de su algo más de un millar de habitantes, dijo hoy su intendente, Eliberto Favalli.

Mientras tanto, en esa región distintas poblaciones, entre ellas algunas importantes como Villa María y Bellville, se preparan para la segura crecida del río Ctalamochita, por la evacuación de agua del dique Piedras Moras.

El fuerte temporal afectó también a la ciudad de Santa Fe y alrededores con el anegamiento de barrios, la suspensión del dictado de clases y de la actividad pública y la restricción de la circulación del transporte urbano.

El temporal se inició alrededor de la 1 con una fuerte actividad eléctrica y abundante caída de agua, y pasadas las 8 el registro de lluvia caída ya superaba los 70 milímetros.

El agua afectó principalmente a la zona del cordón oeste y noroeste de la capital provincial, anegando barrios como Las Flores, Yapeyú, Santa Rosa de Lima y San Lorenzo, y a localidades cercanas como Esperanza y San Carlos.

El intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, ordenó esta mañana "suspender" las actividades comerciales y educativas así como la circulación del transporte público de pasajeros.

"Es una medida preventiva debido a que en las últimas horas cayó aproximadamente 70 milímetros de lluvia que acumuló, sumando lo precipitado en los últimos días, unos 320 milímetros y esto hace dificultosa la circulación en la ciudad", indicó hoy Corral quien precisó que no se registran evacuados.

En San Luis hay unos 375 evacuados pero la cifra se eleva a unos 1.500 damnificados si se suman los autoevacuados, informaron las autoridades.

Entre las localidades más afectadas se encuentra Lafinur, un poblado de 600 habitantes del departamento Junín, que se vio golpeado por la crecida del río Conlara que anegó las calles y produjo el colapso del sistema cloacal, dijo el jefe de San Luis Solidario, Omar Terc.

Más al norte, en Santiago del Estero, cayó un aguacero sobre la capital, cuyo casco céntrico quedó inundado, se declaró el asueto administrativo y día inhábil en la justicia por la interrupción del transporte público, además de la suspensión de las clases.

En la ciudad hay unos 100 evacuados que fueron instalados en el Liceo Policial mientras que Defensa Civil y Gendarmería tienen dificultades de ingresar a los barrios más afectados Villa Coy, Almirante Brown, America del Sud y Saint Germain, donde llovieron alrededor de 150 milímetros.

En el interior provincial una de las localidad más golpeadas es Lavalle, a 100 kilómetros al oeste de la capital y punto limítrofe con Catamarca donde cayó cerca de 250 milímetros.

En tanto, en el departamento Taboada, unas 1.100 familias están afectadas por el temporal, de los cuales 200 familias fueron evacuadas y las restantes autoevacuadas.

Por su parte, en Catamarca unas 600 personas fueron evacuadas en las últimas horas a raíz intensas lluvias que afectaron a varías localidades del interior provincial, donde la situación alcanzó un nivel crítico, según dijeron las autoridades.

De acuerdo al Comité Operativo de Emergencia (COE), la localidad más afectada es Bañado de Ovanta, a unos 150 kilómetros al este de la capital, donde se debieron alojar a vecinos en escuelas, iglesias y clubes deportivos.




>> Ya está casi listo el primer radar meteorológico de Córdoba (febrero 2015)

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En los próximos meses comenzará a funcionar en Córdoba el Radar Meteorológico Argentino, el primero de una serie de 12 artefactos que el Gobierno nacional comenzó a instalar en diferentes puntos del país –el primero en esta ciudad– para conformar el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame).

Consta de una torre de 33 metros sobre la cual ya se ha montado el radomo –una “pelota” gigante de 6 metros de diámetro– que alberga el radar propiamente dicho. El enorme artefacto de casi 40 metros de altura en total ya puede verse desde las calles Maestro López y Filloy, en el extremo sur de la Ciudad Universitaria. En las adyacencias está el edificio de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC y el Laboratorio de Recursos Hídricos, relacionados con el proyecto.

Cuando entre en funcionamiento se convertirá en un avanzado sistema de alerta meteorológico e hidrológico, cuya información será utilizada por científicos e investigadores, pero también por organismos públicos y privados para prevenir, por ejemplo, efectos perjudiciales de tormentas, crecidas de ríos, de embalses, etcétera. También servirá para la aeronavegación que desde hace años padece la inexistencia de un radar de estas características en Córdoba.

El artefacto fue desarrollado y fabricado por Invap, la empresa Sociedad del Estado nacional dedicada al diseño y construcción de sistemas tecnológicos complejos que también llevó a cabo el satélite Arsat 1. Pero en Córdoba hay dos unidades académicas de la UNC involucradas en distintos roles: las facultades de Matemática, Astronomía y Física (Famaf), y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Los docentes e investigadores de la Famaf Giorgio Caranti y Raúl Comes supervisan el contrato con Invap y gestionan la instalación del RMA-1.

Raúl Taborda, titular del Laboratorio de Investigaciones Aplicadas y Desarrollo Electrónico de la Facultad de Ciencias Exactas, está a cargo de las mediciones de radiaciones electromagnéticas no ionizantes previas y posteriores a la instalación del radar.

Tecnología doppler

El RMA-1 es el primer radar meteorológico que utiliza tecnología doppler, de doble polarización, fabricado en el país.

Como explicaron allegados al proyecto, esta característica permite que el radar no sólo “ve” o anticipa un fenómeno (que puede ser una tormenta severa, por ejemplo), sino que también puede medir la velocidad de las partículas de precipitación que trae, y la forma o geometría del fenómeno detectado, para diferenciar si se trata de una gota de agua, de un cristal, de mariposas, langostas o simplemente de polvo.

Con esta precisión tendrá un radio de alcance o cobertura de 240 kilómetros, que se extenderá a 480 kilómetros en modo “vigilancia”.

Días atrás, durante una visita a las instalaciones, el rector de la UNC, Francisco Tamarit, destacó el emprendimiento como “un esfuerzo del sistema científico-tecnológico nacional; es un desarrollo genuinamente nacional, con tecnología de punta a nivel mundial”.

Por su parte, el ministro de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la Provincia, Fabián López, subrayó las prestaciones informativas que brindará el radar “en tiempo real”, para que se puedan tomar medidas preventivas.



>>Eduardo Sierra: “Buenos Aires se convirtió en una isla de calor” (enero 2015)

Yo nací en la peor ola de calor que tuvo el país. La de diciembre del 47 y enero del 48. La historia de mi mamá era cómo había sufrido conmigo en su vientre”, recuerda Eduardo Sierra, ingeniero agroclimatólogo, profesor en la UBA e investigador del Conicet. Acostumbrado a dictar conferencias, dar charlas y ofrecer entrevistas sobre los mil y un cambios del clima, Sierra recibe a Diario Z para hablar de las intensas lluvias que afectan a la Ciudad cada vez con mayor frecuencia. Y lo hace justo en el día de su cumpleaños 67, en su oficina de la Facultad de Agronomía de la UBA, ubicada en un enorme oasis verde de 74 hectáreas en medio del cemento de Buenos Aires. Sierra sabe del tema y se nota. Incluso se permite ironizar al respecto: “A un diputado o intendente de un pueblo, yo les hablo de obras de prevención, pero si no está pasando ninguna desgracia en ese momento, me dicen: ‘ah, qué interesante ingeniero, nos podemos reunir dentro de cinco años’. A mí me llaman para hacer la autopsia, pero no para evitar que el paciente se muera. Por ejemplo, después de una tormenta fuerte, como la que ocurrió en diciembre pasado, recibo diez, veinte o cuarenta llamados. Me preguntan: ¿Qué pasó? ¿Por qué está lloviendo tanto? ¿Qué ocurre? ¿Es el calentamiento global? ¿La naturaleza nos castiga porque nosotros la atacamos? Después, ni se acuerdan”.

Pero es verdad que llueve más en la Ciudad. Se dijo que el 2014 fue el año más lluvioso en 113 años.
Eso es incorrecto. Es cierto que fue el año más lluvioso de los últimos cuarenta años. Lo que pasa es que alguien dijo que había llovido casi dos mil milímetros, pero no fue así. Acá al lado del pabellón nuestro en Agronomía, tenemos el observatorio de lluvias.

¿Las mediciones fueron erróneas?
El que lo dijo lo habrá medido en el patio de su casa. La falta de fundamento en las informaciones es mortal. Si eran 2000 milímetros, habría que remontarse al 1900. Pero en verdad fueron 1500 o 1600. Y los años 1975 y 1976 fueron tan lluviosos como el 2014. Tampoco es una novedad: si ocurrió hace un siglo, no es nuevo.

¿Por qué no pasó en tanto tiempo y pasa ahora? ¿El aumento de población influyó?
En realidad, estamos hablando del conurbano, ya que la Ciudad de Buenos Aires no ha cambiado mucho su población. Aumentó la cobertura del suelo. Buenos Aires pasó de tener barrios de casonas con parque a esto que es ahora. Se exacerbó en los años 50 con el uso generalizado de automóviles, la refrigeración y los edificios altos. La perspectiva es que empeore.

¿Y por qué llueve tanto?
El calentamiento global es real y las lluvias ahora son más intensas. Pero la Ciudad de Buenos Aires se inundaba desde la época de la Colonia. Las grandes lluvias de esos años dificultaron la construcción de los primeros edificios. Sí, es verdad que la variabilidad natural del clima se ve muy agravada por el reciente crecimiento de la impermeabilización de la superficie, la emisión de energía, el hecho de que la barrera de edificios actúe como una cadena montañosa y levante la temperatura. Eso es lo que se llama una isla de calor.

¿Qué hace la isla de calor?
Activa la tormenta. La ciudad en un día de calor puede tener cinco grados más que el área rural que la rodea. Toda esa isla de calor hace que Buenos Aires sea un disparador de tormentas. Y hay que esperar en los próximos años que esto se exacerbe.

¿Interviene algún otro factor?
Sí. Hay oscilaciones climáticas de largo período que influyen mucho. Las que más afectan a Sudamérica son las del Océano Pacífico y la del Atlántico. Específicamente la del Atlántico es la que nos afecta a los porteños.

¿Cómo?
Cuando el Atlántico está frío, estabiliza el clima; cuando se calienta, como ocurre en la oscilación actual, la zona costera empieza a tener unas lluvias terribles. Y de ser más o menos parejas, las lluvias pasan a ser unas tormentas como las de ahora. En 1948 cuando yo nací, teníamos el Atlántico muy caliente. También se desbordaba el arroyo Maldonado, como ahora. Luego el Atlántico volvió a estar frío y más o menos desde 1995, estamos en el período actual.

¿Por cuánto tiempo seguirán estas tormentas tan severas?
El ciclo dura entre veinte y cuarenta años. Éste ya lleva veinte. Se cumplen ahora, pero si el período es largo, puede durar hasta el año 2035. Y tiene toda la pinta de que es largo porque cada año se van intensificando. Como la Ciudad está aumentado su consumo de energía ferozmente, es probable que haya peores tormentas con las consecuencias de inundaciones que ya conocemos.

¿Qué obras habría que realizar para evitar eso?
Hay que construir obras de defensa. Las antiguas culturas, que no contaban con tantos elementos pronósticos, eran más previsoras. Cuando alguien me dice que depende de la calidad del pronóstico, es porque está mal preparado. El pronóstico siempre es a corto plazo. Las medidas más importantes no dependen del pronóstico, sino de la previsión. Cuando salen los funcionarios a decir que si no hubiera fallado el pronóstico del tiempo, habrían podido decir a la gente que no sacase la basura, faltan a la verdad. La inundación no se da porque se saque o no la basura porque el pronóstico no avisó. Hay que tomar medidas porque estos fenómenos de tormentas localizadas severas son prácticamente impronosticables y tienen un plazo de vida muy corto.

Por ejemplo, en el Parque Sarmiento se hicieron reservorios.
Se están haciendo obras para paliar los efectos, pero ninguna para reducir el efecto de la Ciudad, el consumo de energía. Hay mucho para hacer en consumo nocturno de energía, en bajar la cantidad de autos, en lo que respecta a “naturar” las veredas, calles; es decir, en que sean más permeables. Habría que cubrir las superficies con enredaderas, los techos con tierra y vegetación, hacer edificios mejor aislados… El peor tren es más eficiente que cincuenta camiones de última generación. Ese enfoque es el que no se está dando. Hay cada vez más autos y se sigue consumiendo cada vez más energía.

Buenos Aires tiene cada vez tiene más edificios, hay menos espacios verdes.
Es verdad. Si hubiera un buen sistema de transporte público, que no hay, se podría dispersar la ciudad. Europa en buena medida dispersó mucho la industria; en su caso, por los bombardeos de las guerras. Acá la gente se va más a las ciudades, se está concentrando. El Sarmiento mejoró pero no da abasto. Se reemplaza el empedrado cuando es más ecológico: entre los adoquines crecía el pasto, eso quiere decir que ahí entraba el agua. Ahora hay monstruosidades, como ese megashopping que está en la General Paz, que impermeabilizan mucho. Si en vez de hacer toda la playa de estacionamiento impermeable, usted pone sólo las ruedas del auto y entremedio pasto, ya está. Hay muchísimas cosas que pueden hacerse pero que no se hacen, más por falta de imaginación o de conciencia.

¿Y el calor tan fuerte también seguirá?
Calor hubo siempre y tormentas así, también, aunque tal vez el fenómeno no se percibía tanto porque Buenos Aires no era una ciudad tan emisora de energía como ahora. Cuando yo nací, se registró el récord de temperatura de Sudamérica. En diciembre de 1947 en Rivadavia, el Chaco salteño, hizo casi 48 grados en una zona eminentemente rural. En los años 30, 40 y 50, hubo olas de calor que dejan chiquitas a las que tuvimos en los últimos años. Y ni siquiera había aire acondicionado.
Es difícil no usar aire acondicionado.
Por eso yo le digo que, lamentablemente, el panorama empeorará.

“Hace 17 años que no sube la temperatura”

La cuestión del clima está atravesada por los conceptos de cambio climático y calentamiento global. Si bien son cosas diferentes, ya parecen significar lo mismo: “Sinónimos no son, pero han logrado convertirlos en tal –explica Sierra–. De hecho, el IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) da sólo cifras de calentamiento global. Empezó a hablarse de esta cuestión desde que subió el petróleo, en los años ochenta. Si bien 1998 fue el año más cálido, hace 17 años que no sube la temperatura. Se ha fogoneado mucho porque tiene implicancias políticas. De hecho, tiene un aspecto estratégico importante, porque es una especie de fachada para manejar la política energética a nivel global”.

¿En qué sentido?
El calentamiento global se atribuye al efecto de invernadero que genera el dióxido de carbono de los combustibles fósiles, como el petróleo. Hasta que apareció el shale oil, se les puso dinero a los del calentamiento porque sirvió para parar a China que quería entrar en el mercado. Yo tengo la impresión de que, con la llegada del shale oil, al calentamiento global lo están desinflando poco a poco.

¿Y desde cuándo se habla de cambio climático?

Desde 1849, cuando se descubrió el tema de las glaciaciones. El planeta tiene períodos glaciales (más fríos) e interglaciales. Ahora estamos en el último interglacial con una temperatura de más de 15 grados. Desde fines del siglo XIX y hasta hace poco se esperaba otro período glacial, pero a partir de 1980 se sabe que al estar emitiendo gases, como dióxido de carbono, se crea el efecto invernadero y posiblemente se retrase.


>>2014 ha sido el año más caluroso desde que empezaron los registros en 1880 (enero 2015)

El 2014 fue el año más cálido desde que comenzaron los registros históricos en 1880, según dos análisis independientes de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU publicados este viernes. La temperatura media de la superficie del planeta fue 0,69 grados superior a la media del siglo XX, cuatro centésimas de grado más que los anteriores récords observados en 2005 y 2010.

“Este es el último de una serie de años calurosos, de una serie de décadas calurosas. Mientras que un año por separado puede verse afectado por patrones meteorológicos caóticos, las tendencias a largo plazo se pueden atribuir a causantes del cambio climático, dominados, ahora mismo, por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero”, ha recalcado en un comunicado Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, con sede en Nueva York.

La temperatura media de la superficie del planeta ha subido 0,8 grados desde 1880, “en gran parte impulsada por el aumento del CO2 y otras emisiones humanas en la atmósfera”, destaca de manera inequívoca la NASA. La mayor parte del calentamiento ha ocurrido en las tres últimas décadas y, con la excepción de 1998, los 10 años más calurosos han ocurrido desde 2000.

Los nuevos datos confirman las predicciones de la Organización Meteorológica Mundial que, a comienzos del pasado diciembre, advirtió de que 2014 iba camino de batir el récord de temperatura.

La NASA señala que sus científicos esperan ver fluctuaciones de temperatura en los próximos años, causadas por los fenómenos El Niño y La Niña, que calientan o enfrían la región tropical del océano Pacífico. Presuntamente, ambos son parcialmente responsables de que la subida de la temperatura se haya ralentizado en los últimos 15 años.

El análisis de la agencia espacial estadounidense incluye datos tomados por 6.300 estaciones meteorológicas en tierra, en barcos y en boyas, además de registros en la Antártida. Su algoritmo, detallan, tiene en cuenta la distribución geográfica de las estaciones y el efecto del calentamiento propio de las ciudades.

Los 6.300 termómetros han detectado altas temperaturas sin precedentes en la superficie del mar, 0,57 grados por encima de la media del siglo XX. En la superficie terrestre, el calentamiento ha sido de un grado, el cuarto más alto desde 1880.

La NASA subraya las grandes diferencias regionales observadas en 2014. En EE UU, algunas partes de la costa este vivieron temperaturas anormalmente frías, mientras que Alaska, California, Arizona y Nevada registraron su año más cálido.

En el hemisferio norte, la cobertura de nieve fue de casi 65 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente la mitad de lo habitual en el registro histórico. En el Ártico, la capa de hielo, con 28 millones de kilómetros cuadrados en promedio, fue la sexta más pequeña de los últimos 36 años, cuando empezaron los registros.

En la Antártida, por el contrario, la extensión del hielo marino superó el récord por segundo año consecutivo, acercándose a los 34 millones de kilómetros cuadrados. Desde hace años, los científicos intentan comprender por qué la Antártida se comporta de manera diferente a las tendencias globales, aunque insisten en que la rápida pérdida de hielo marino en el Ártico triplica la magnitud de las ganancias en la Antártida.
 



>>Tras un año pasado por agua, prevén un 2015 aún más lluvioso

Si bien el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) aún no difundió las cifras anuales definitivas, confirman que los datos ya son absolutamente superiores a la media y marcan una tendencia en alza: "Buenos Aires fue la región más lluviosa durante 2014 y la sexta más cálida. Además fue un año récord, porque desde 1906 que no se registra tanta lluvia. A esto hay que agregar que 2012, 2013 y 2014 fueron años muy cálidos, no sólo durante la primavera y el verano, incluso también en invierno. Estos son datos que nos hacen prever que hay una tendencia que marca que podría haber más lluvias", explicó a Clarín José Luis Stella, del Departamento de Climatología del SMN.

Al frente de la mañana en el canal de noticias C5N, el meteorólogo Diego Angeli aportó su punto de vista sobre el fenómeno de lluvias, tormentas y temperaturas: "Hay que entender a Buenos Aires como una isla de calor. Un conglomerado conformado por el área Metropolitana en la que viven 12 millones de personas. Más cemento, autos y equipamiento. En Capital, por ejemplo, ya casi no existe la temperatura bajo cero. Por la noche, el calor contenido en la Ciudad no permite que baje la temperatura. A estas circunstancias se agrega el fenómeno de la corriente de El Niño y el calentamiento del Océano Pacífico, que generan más lluvias", explica. También guiado por las tendencias y los informes elaborados por los institutos meteorológicos, Angeli estima que "las tormentas pueden ser, en un futuro, un 30% más severas".

El último informe de previsiones trimestral (diciembre, enero y febrero) da cuenta de estas tendencias. Fue publicado por el SMN y elaborado junto a técnicos del Conicet, del INTA, de la Facultad de Agronomía de la UBA y de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, entre otros organismos. Eduardo Sierra, agroclimatólogo, profesor en la UBA e investigador del Conicet, compartió algunas cifras de 2014 -y de Buenos Aires- que sirven para aportar una mirada hacia lo que vendrá: se estima que llovió unos 1.575 milímetros, unos 700 más que la media, que está en torno a los 900 milímetros.

"Coincido en que el efecto ‘isla de calor' juega un papel determinante. Sin embargo hay otras causas que empeoran esta situación. Una de ellas es el cambio de circulación atmosférica en América del Sur, donde se registran calentamiento del Atlántico y un incremento de la actividad del Polo Sur, donde hay 20 millones de kilómetros cuadrados de barrera de hielo. Entonces, por un lado, aumentan las tormentas severas en las ciudades ribereñas y en la desembocadura del Río de la Plata y por el otro, se genera un quiebre cuando irrumpe el aire polar desde el Sur", explica.

Este fenómeno que describe Sierra habría generado tormentas como la del 29 de octubre, cuando en la Ciudad y el Conurbano hubo ráfagas de viento que volaron decenas de techos y muchas calles quedaron anegadas. En los primeros días de diciembre, una tormenta similar derribó, solo en la Ciudad, unos 200 árboles, además tiró una decena de carteles, dejó cinco heridos leves y cortes de luz en muchos barrios. Por momentos, los vientos alcanzaron una velocidad de casi 120 km.

Los especialistas recomiendan estar muy atentos a la información del clima y a los alertas. "El año pasado sobresalió por lo extremo y existen evidencias de que habrá más lluvias intensas y fenómenos muy severos con granizo y relámpagos en 2015. Es necesario actualizarse, especialmente con los pronósticos a corto plazo", aconsejó Stella.


Pero más allá de los pronósticos, las obras hidráulicas jugarán un papel vital en el comportamiento de la Ciudad y la calidad de vida de los vecinos.


>>Primera quincena: la mitad de los días falló el pronóstico (enero 2015)
 
Una de las primeras preguntas  que suelen escucharse en una casa es: “¿Cuántos grados hace?”. Y detrás llega: “¿Anunciaron lluvias?”. Es que entre el calor extremo y los alertas meteorológicos se encuentra uno de los temas diarios de charla del verano: el clima. Y como en la TV, la radio, Internet y diversas aplicaciones en el celular se puede conocer al instante el pronóstico del tiempo, la mayoría de la gente está informada. Sin embargo a veces esa previsión, siempre basado en probabilidades, falla. Así sucedió en la primera quincena de enero en Mar del Plata, ya que el Servicio Metereológico Nacional (SMN) erró el 46% de sus anuncios, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se equivocó una de cada tres veces.

Alcanza con relevar qué auguraba el pronóstico del tiempo a partir del inicio de 2015 para hacer cuentas y evaluar que tras 15 días en la Costa Atlántica, ocho fueron correctos y los otros siete, fallas. En estas primeras semanas, el clima oscilante dominó las jornadas en Mar del Plata. Días que arrancaron con el cielo cerrado y nublado, terminaron a pleno sol, y otros que habían comenzado despejados se cerraron con amenaza de lluvia.
En cambio en la Capital Federal esa brecha se agrandó ya que cinco anuncios fueron errados (lo que significa un 33%), y los otros diez (67%), acertados. Fue cambiante en muchas ocasiones el clima. El miércoles, por ejemplo, mientras en Villa Crespo llovía copiosamente, en el barrio de Constitución, no caía una gota.

“Este es un momento de inestabilidad. Y en verano el pronóstico es más complejo que en invierno”, le comentó ayer a Clarín el doctor en ciencias de la atmósfera y asesor de la dirección del SMN, Héctor Ciappesoni. Pero aclaró que 2014 fue “el de mayor acierto en Capital y Gran Buenos Aires con el 86% de aciertos para las 24 horas posteriores. Y eso que fue un año que llovió mucho y cuando llueve es cuando hay más errores”.

Los datos del año pasado son al fin y al cabo, un reflejo de la mejora a la hora de pronosticar ya que en 1995 no se cumplían 3 de cada 10 pronósticos de lluvias que se daban para los dos días siguientes. En tanto en 2013 esa cifra bajó y fue de 2 de cada 10. Hace 20 años los pronósticos promedios para un día se acertaban en el 71.5%. En cambio en 2013 el 84,8% estaban correctos. En los casos de 3 días, el 65% se verificaba en 1995 y trepó al 79% de aciertos hace dos años.
“En meteorología nunca dos más dos es cuatro, hay variables. Lo que damos nosotros son probabilidades. Muchas veces para nuestra escala es un acierto, pero para la gente, no. En ocasiones puede haber una diferencia de 100 kilómetros. Por ejemplo el otro día, me llamaron desde Villa Elisa y llovió 120 milímetros, pero en el centro de La Plata, sólo 15. Y allí hay una diferencia de 7 kilómetros”, le dijo el meteorólogo Mauricio Saldívar a este diario, tratando de responder al porqué de los aciertos y errores de quien pronostica.

Juan Ruiz también es meteorólogo además de investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y le respondió a Clarín sobre si tiene incidencia el cambio climático a la hora de los desaciertos. “En errores de 2 o 3 días no influye. En regiones tropicales es difícil pronosticar dónde va a llover o no. Pero en dónde vivimos es más fácil de determinar. Si el cambio fuera muy drástico, sí tendría incidencia”, fue su respuesta. También aseguró que, respecto de la temperatura, “el margen de error es de 1,5 a 2 grados”.
¿El equipamiento con el que cuenta el país influye en los pronósticos? Para Ciappesoni “la puesta en marcha del sistema de radares contribuirá también a que los pronósticos sean más acertados en un futuro cercano. A fines de 2016 habrá 18 radares. Ya están en Bariloche, Capital (la está ubicada en Dorrego y Lugones), y Córdoba, Pergamino, Ezeiza, Mendoza y Salta. Mejorarán las alertas de tormentas, vientos fuertes, tornados y granizo. Y habrá mejor aviso a corto plazo, a 3 horas”.




>>Daños en Aeroparque y cortes de luz en la Ciudad y el GBA (diciembre 2014) 

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El temporal, la lluvia y el viento, una vez más, provocaron daños en varias partes de la ciudad de Buenos Aires y parte del Gran Buenos Aires, entre ellas el Aeroparque metropolitano. Pero además, se registraron apagones y cortes de energía en siete barrios del área metropolitana y cuatro localidades del Gran Buenos Aires.

Uno de los destrozos más importantes sucedió en la estación aérea de la Ciudad, donde a causa del viento de 117 kilómetros/hora se registraron daños en dos aviones de Aerolíneas Argentinas, uno de ellos golpeado en el fuselaje por un contenedor de catering que estaba en la pista.

Afortunadamente, no se registraron heridos en el incidente. Pero obligó a las autoridades de la terminal aérea a desviar a Montevideo, Uruguay, los vuelos que debían aterrizar en el Aeroparque metropolitano.

Defensa Civil del Gobierno porteño informó anoche que una grúa que estaba operando en el Puerto cayó y provocó heridas a cuatro personas, mientras que más de 100 árboles fueron arrancados de raíz ocasionando heridas a un transeúnte. Por la tarde habían aconsejado a los vecinos que tomaran precauciones con todos los objetos sueltos que puedan ser arrastrados por el viento. Sin embargo, no se pudo evitar que varios automóviles terminaran dañados por las ramas quebradas por el fuerte viento.

El otro tema que afectó a porteños y bonaerenses durante el temporal fueron los cortes de energía y apagones, que comenzaron alrededor de las 20.30, hora en que se desató la tormenta. Manzanas enteras quedaron a oscuras mientras las intensas lluvias afectaban a los habitantes de la zona.

Los barrios más afectados fueron Palermo, Almagro, Belgrano, Caballito, Villa Devoto, Balvanera y San Cristóbal, entre otros, y las localidades de Lanús Oeste, Laferrere, Lomas de Zamora y Adrogué en el Conurbano.

Voceros de la empresa Edesur informaron que algunos de los cortes de energía se debían a la rotura de un cable, que fue afectado durante el vendaval. La empresa, además, desmintió que los cortes se debieran a las altas temperaturas, que durante la jornada de ayer llegaron a tener una sensación térmica de más de 34 grados.

El Servicio Meteorológico Nacional dejó anoche sin efecto un alerta para Capital que había emitido más temprano por tormentas fuertes con abundante caída de agua y ocasional probabilidad de granizo. El organismo había indicado que las tormentas podrán alcanzar una “intensidad fuerte provocando ráfagas de viento, caída de granizo, fuerte actividad eléctrica y abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo”.

En el Puerto el viento tumbó una grúa y dejó 4 heridos


Un cuadro dantesco quedó plasmado luego de que la tormenta y el temporal pasara por el Puerto de la Buenos Aires, donde una grúa para cargar containers fue derrumbada por el efecto del viento de casi 120 km/h que afectó al área metropolitana. La caída afectó a otra torre de carga que operaba a unos metros de distancia y que resultó con dos soportes quebrados, por lo que al cierre de esta edición se estaba trabajando para estabilizarla.

Por el incidente resultaron heridas cuatro personas, una de ellas el operario de la grúa, que cayó desde una altura de 30 metros y que terminó con fractura expuesta en el fémur de la pierna derecha. El trabajador debió ser trasladado al hospital Fernández, donde fue atendido por la fractura.

El resto de los heridos, ninguno de gravedad, fueron trabajadores portuarios, que cumplían tareas de carga al momento de la caída.



>>Destrozos, inundaciones y frío tras la tormenta en Capital y GBA (noviembre 2014)

El fuerte temporal que el sábado a la noche golpeó a gran parte de la Ciudad y localidades del Gran Buenos Aires todavía seguía provocando daños ayer en distintos barrios y zonas de la Provincia. En Constitución se cayó un poste con cables muy cerca del hospital Pedro Elizalde, y en Laferrere todavía había afectados por las inundaciones. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), podrán quedar lloviznas durante esta jornada, pero después las condiciones irán mejorando de a poco. En mayo, el organismo ya había anticipado que el 2014 iba a ser uno de los años más lluviosos de la historia: hasta ayer se contaban más de 1.800 milímetros caídos, un récord que ya superó al que se había registrado en 1959. Y se acercó al de 1900, cuando hubo una marca de 2.000 milímetros.

La tormenta, que empezó fuerte el sábado a las 17 y fue un diluvio una hora más tarde, bajó la temperatura que había a esa hora unos seis grados: de los 28° que se registraban antes de la tormenta, a las 19 la máxima era de 22°. Ayer por la mañana el “frío” se mantenía con 15°. Sin embargo, Gustavo Techoueyres, pronosticador del SMN, advirtió que esto es “normal” cuando una tormenta sucede en medio de temperaturas que rondan los 30°, como el sábado. Incluso en noviembre. “En estos casos, cuando la temperatura previa es alta, suelen darse ráfagas de viento y un descenso abrupto de temperatura”, explicó. Y anticipó que para hoy “las condiciones van a ir mejorando pero con temperaturas más bien bajas, con mínimas de 11° en Capital y de 9° en el área suburbana, y una máxima de 22°”. Recién el miércoles, adelantó, volverá el calor, con una máxima esperada de 29°. “Aun contra lo que se piensa, no es anormal tener una máxima de 22° en noviembre”.

Las intensas lluvias con ráfagas de viento por momentos intensas generaron anegamientos en muchos barrios porteños, como Belgrano, donde dos árboles cayeron sobre vehículos, y Saavedra, donde los vecinos vienen quejándose de las inundaciones que ocurren cada vez que llueve y reclaman obras. A ese panorama se sumaron semáforos sin energía, que complicaron el tránsito de un sábado por la noche.
En el conurbano, la zona más golpeada fue Laferrere y localidades del Norte, como Pilar, donde se reportó caída de granizo y cortes de luz. También hubo zonas inundadas en Palermo, donde se corrió una carrera, que a pesar del agua y el mal tiempo no se suspendió.

A ese panorama se sumó ayer la caída de un poste en plena calle, a metros de la estación Constitución, y de la ex Casa Cuna. Daniel Russo, director de Defensa Civil del Gobierno porteño, confirmó que se trató “de un poste de cables de teléfonos y no de electricidad” y precisó que una cuadrilla trabajaba a la tarde para removerlo. Por ese incidente se cortó el tránsito en las avenidas Montes de Oca y Caseros, lo que provocó complicaciones para circular en la zona, por donde pasan varias líneas de colectivos. 



 >>Pronostican veranos más tórridos en América Latina (noviembre 2014)

El cambio climático afectará a todas las regiones del mundo y deparará veranos más tórridos especialmente a América Latina y el Caribe, pronostican científicos en un estudio sobre los posibles impactos del calentamiento global en las distintas partes del planeta presentado hoy en Alemania.
"En los Andes de América del Sur se están derritiendo los glaciares y esto a la larga trae aparejado el desequilibrio de los sistemas hídricos", dijo Christoph Reyer, coordinador del estudio realizado por el Instituto de Investigación del Clima de Potsdam por encargo del Banco Mundial. "De esta forma aumenta el riesgo de inundaciones estacionales y en el verano el agua podría escasear en algunas regiones", indicó. En el Caribe están en peligro los arrecifes naturales, "con la probabilidad de efectos drásticos en la pesca, el turismo y la protección de costas", continuó Reyer.

El informe también advierte de la probabilidad de períodos de sequía en el Cercano Oriente y en el norte de Africa, donde gran parte de la población depende de la agricultura y las precipitaciones pluviales. Esto podría desatar olas migratorias y la lucha por los recursos.

"El cambio climático dificulta la reducción de la pobreza y afecta la base de la existencia de millones de personas", destacó el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, al recibir el informe.
Los científicos del Instituto de Potsdam simularon diferentes escenarios para llegar a la conclusión de que ninguna región quedará indemne. Los efectos seguirán aumentando aún cuando se frene el aumento de la temperatura en dos grados centígrados en este siglo y se incrementarán de forma drástica si el calentamiento fuera de cuatro grados.


>>Faltan meteorólogos y pocos estudian la carrera (noviembre 2014)


En la Argentina, faltan meteorólogos para pronosticar el tiempo, comprender mejor el cambio climático, prevenir desastres, o para mejorar la información que usan los pilotos en cada aeropuerto del país, entre otras tareas. Sólo en el Servicio Meteorológico Nacional se necesitan 60 profesionales y hay escasez en otros organismos públicos y en empresas para las cuales la información sobre el tiempo es clave para tomar decisiones.“Hay 250 meteorólogos recibidos en el país. Pero muchos ya están jubilados. El promedio de edad de los que están activos es de 50 años. Se necesitan más profesionales. Y para explicar el déficit hay que mirar al pasado”, dijo a Clarín Juan Manuel Hörler, presidente del Centro Argentino de Meteorólogos. En todos los aeropuertos debería trabajar un meteorólogo, pero no hay un número suficiente para cubrir esos puestos, advirtió Matilde Rusticucci, directora de la carrera de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.Las causas de la escasez de profesionales formados son variadas.

“El Servicio Meteorológico dependió por décadas de la Fuerza Aérea y eso desalentaba a los interesados ya que tenían que adoptar reglas militares”, precisó Hörler. El organismo público estuvo bajo la órbita del Ministerio de Educación hasta 1966, y con el golpe militar fue traspasado ala Fuerza Aérea. En 2007, por decreto del Poder Ejecutivo, volvió a manos civiles y ahora depende del Ministerio de Defensa. Para el meteorólogo y comunicador Mauricio Saldívar, la escasez actual de profesionales se debe a “la falta de oferta de formación universitaria y técnica en el interior del país, a la centralización del Servicio Meteorológico en Buenos Aires, al desinterés por las ciencias por parte de los jóvenes, y a la mala fama de la profesión por los errores en los pronósticos”.En la carrera de la UBA, se graduaron sólo entre 3 y 9 licenciados por año entre 2005 y 2012. A través de una beca, se pasó de 2 bachilleres (un título intermedio) en 2010 a 14 bachilleres en 2013. Para atraer a más jóvenes, una beca para estudiar en la UBA se llevó a 7.000 pesos por mes. Este año, ingresaron 38 alumnos.

“La meteorología es fundamental para el transporte, la prevención de catástrofes, la actividad productiva, la salud y el turismo, y necesitamos contar con más jóvenes profesionales”, sostuvo Alejandro Ceccatto, viceministro del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que otorga la beca. También la Universidad Nacional de La Plata abrió una carrera de meteorología: hubo 98 ingresantes el año pasado y 132 este año. Tener más graduados debería ser una preocupación de todos, según Eduardo Agosta Escarel, investigador del Conicet. “Si se tiene en cuenta la geografía extensa y los potenciales desarrollos socioeconómicos, el país necesita más profesionales –afirmó–. Nos conformamos con poco, y creemos que cualquiera con un título de ingeniero o menos puede hablar sobre el tiempo. ¿Qué empresa o productor sabe que necesita meteorólogos para mejorar su rendimiento?”.



>>La disponibilidad de agua dulce para el año 2100




Un estudio realizado por la "Evaluación de Ecosistemas del Milenio", un programa de trabajo internacional diseñado por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, en junio de 2001, determinó que debido al cambio climático, habrá una disminución de la disponibilidad real de agua dulce. Esto es como consecuencia de la desecación de los lagos, los ríos y el derretimiento de los glaciares.

Por otro lado, se concluyó que los países en desarrollo están utilizando más y más agua potable cada día, lo que provoca un igual incremento de aguas residuales vertidas al medio ambiente.

Esos dos aspectos combinados disminuyen la disponibilidad de agua y pueden reflejar una disminución de la calidad de la vida humana, así como la pérdida de los ecosistemas más frágiles que pueden ser más afectados por la escasez de agua y la contaminación.

Para ver el mapa en un tamaño mayor, haz click aquí

El mapa muestra las proyecciones para el año 2100. Los países en desarrollo como la India sufrirán. Por otra parte, algunos países de África, América del Sur y Australia también se verán afectados negativamente.

Como se ve en el mapa, algunos países verán intensificado su cantidad de agua dulce, pero también sufriendo un desequilibrio ecológico. 


>>Otro récord de calor: hasta ahora, 2014 es el año más caliente (noviembre 2014)

El período enero-octubre fue el más cálido del planeta desde que se llevan registros, en 1880. La temperatura media del planeta en la superficie de la tierra y de los océanos fue la más alta registrada para un período de enero a octubre, informó hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

A la vez, la agencia científica de Naciones Unidas señaló que el pasado mes de octubre fue el más caliente desde que empezaron los registros, según los datos que ha recibido de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

Según los análisis, las temperaturas combinadas de las superficies terrestre y oceánica en los primeros diez meses del año estuvo 0,68° por encima de la media del siglo XX para este período, que fue de 14,1°.

Sólo en el mes de octubre, la temperatura fue 0,74° superior a la media histórica de 14°.

Este incremento se distribuyó de forma uniforme entre los hemisferios sur y norte. Y la medición ha sido también confirmada por el Centro del Clima de Tokio, que es la entidad regional de la OMM, así como por datos de la NASA.

Como Clarín había informado días atrás, el de 2014 fue el septiembre más caluroso a nivel mundial, tanto en la tierra como en las superficies de los océanos, desde que este registro comenzó a realizarse en 1880.

Se trató, a la vez, del 38° septiembre consecutivo que registra una temperatura mundial por encima del promedio del siglo XX, según informó la NOAA. Producto de la combinación de los promedios de temperaturas registradas en tierra y en las superficies de los océanos, septiembre registró un récord de 15,72°, es decir 0,72° por encima del promedio del siglo pasado.

Este año se vienen superando los medias térmicas del siglo XX en forma reiterada. Y además se registraron cuatro récords históricos. “Mayo, junio, agosto y septiembre han sido los más calurosos” de los que se tiene registro, indicó la NOAA.

Así, el acumulado del año rankea entre los más calientes de los que se tenga registro. Los primeros nueve meses de 2014 habían tenido una temperatura media mundial de 14,7°, empatando con el mismo lapso de 1998, que es el más cálido hasta hoy. “Es casi seguro que 2014 impondrá el récord del año más caluroso registrado”, dijo Jessica Blunden, una científica del clima en la NOAA.



>>Sigue el alerta por la sudestada que golpea la costa de Buenos Aires (noviembre 2014)

Sigue el mal tiempo y la sudestada que provocó desbordes del Río de la Plata en distintas zonas del Gran Buenos Aires. El Servicio de Hidrografía Naval (SHN) extendió esta mañana el alerta e informó que durante la jornada el río se encontrará “un metro y treinta centímetros sobre los valores indicados en las tablas de marea”.

Según el reporte, se estima habrá un nuevo pico de crecida por la tarde y alcanzará los 2,50 metros en el puerto de La Plata a las 12.30, los 2,40 metros a las 14.30 en el de Buenos Aires y los 2,70 metros a las 15.30 en el de San Fernando. Este fenómeno es consecuencia de los intensos vientos con ráfagas que alcanzarán los 70 kilómetros por hora.

La sudestada comenzó a sentirse con fuerza ayer en toda el área metropolitana y el resto de la costa del Río de la Plata. Provocó inundaciones en las zonas ribereñas de Vicente López, Tigre y San Fernando en la zona Norte del conurbano, al igual que en Lanús, Avellaneda y Quilmes, en el Sur, donde se registraron cerca de un centenar de evacuados. Además, en Capital hubo olas gigantes que superaron las barreras de contención de la Costanera.


>>Sudestada: hay olas gigantes en Costanera y evacuados en Quilmes (noviembre 2014)

Mientras se espera un fin de semana de lluvias en Buenos Aires, la Sudestada ya empezó a sentirse en la Costanera, donde las olas superan la barrera de contención. La crecida del río provocó inundaciones en las zonas ribereñas de Vicente López, Tigre y San Fernando en zona Norte, al igual que en Lanús, Avellaneda y Quilmes, en el sur, donde ya hay familias evacuadas.

En Quilmes quedó bajo agua la avenida Otamendi que llega hasta la entrada a la escuela técnica 7 y por Iriarte (ex España) hasta la autopista Buenos Aires- La Plata. Según informó Dirección de Defensa Civil, el caudal del río llegó hasta los 3.20 metros de altura y no hay proyección de una mejoría en las próximas horas, por lo que varios habitantes debieron abandonar sus casas.

En Tigre y San Fernando, varias zonas se encuentran anegadas. En el Vial Costero y el Bajo de Olivos, en Vicente López, el agua afecta la circulación de algunas calles y la Policía está cortando desde Libertador.

Anoche, las autoridades costeras y meteorológicas lanzaron un aviso por la posible crecida del Río de la Plata, que podría alcanzar niveles de casi 2,10 metros por encima de los valores normales. Según informaron el Servicio de Hidrografía Naval y el Servicio Meteorológico, la crecida se debe a la presencia de vientos moderados a regulares del sudeste, con ráfagas.De acuerdo a los reportado por los organismos, el fenómeno se extenderá durante todo el sábado, con lo que la altura del río alcanzará los 3,30 metros a las 12.30 en el puerto de La Plata; 3,10 metros a las 14.30 en Buenos Aires y 3,30 metros en San Fernando.

Desde las Municipalidades, por su parte, piden a los vecinos que tomen las precauciones necesariar para prevenir situaciones de riesgo. Por eso, aconsejan evitar sacar la basura en zonas donde suele inundarse, no circular por calles anegadas, ni acercarse a postes o cables caídos y ante un hecho comunicarse con los teléfonos de emergencias correspondientes.


>>En Chubut hizo casi 30 grados y después nevó (octubre 2014)

Despúes del calor, la temperatura bajó bruscamente en Chubut y una intensa e inusual nevada se registró en la madrugada de hoy en Comodoro Rivadavia. Hacía por lo menos más de una década que no nevaba para esta época en la ciudad. Ayer la máxima en la había alcanzado los 25 grados y en la zona de la costa rozó los 30.

Las nevadas se registraron en la zona de Cerro Dragón, donde está el yacimiento más importante de petróleo, y en los barrios de Diadema, Laprida y Pietrobelli. Para hoy, en la ciudad rige un alerta por fuentes vientos y en las últimas horas llovió copiosamente. Por el momento, no hay evacuados, pero Defensa Civil debió atender varios pedidos de ayuda de vecinos.

Lo mismo ocurrió en la zona del valle inferior y la costa de Chubut. Después de los 27 grados registrados ayer, se espera una máxima para hoy que apenas superará los 13 grados. Para el fin de semana, se pronóstica otro descenso de temperatura.




 >>Lluvia récord en octubre: 136 mm. de agua caídos (octubre 2014)

El temporal que azotó al Área Metropolitana dejó un número récord en cuanto a los milímetros de agua caídos. El último máximo registro era de 1944.

Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hasta la medianoche de ayer habían llovido 60,1 milímetros, pero luego se elevó el número a 111,1 milímetros y más tarde a 136 mm.

De esta forma, se superó el récord para el mes de octubre, que era del 29 del mismo mes, pero de 1944, cuando habían caído 108,7 milímetros de agua.



>>Capital y GBA: el fuerte temporal de lluvia y viento genera complicaciones (octubre 2014)

La tormenta se siente con fuerza desde anoche en Capital y el Gran Buenos Aires. Por la madrugada, potentes ráfagas de viento y abundante caída de agua alarmó a los vecinos que rápidamente se volcaron a las redes sociales para reflejar la virulencia del temporal, que pasadas las 5 ya había alcanzado los 103 milímetros de agua acumulada.

Vecinos de Ramos Mejía, Castelar, Ituzaingó y La Plata reportaron, publicando imágenes en Twitter, vientos fuertes, voladuras de techos de chapa y caída de árboles y cableado de tendido eléctrico.
Por su parte, la empresa Edesur emitió esta madrugada un comunicado solicitando "a la población que se abstenga de tomar contacto con instalaciones eléctricas en la vía pública".
En el mismo sentido, la empresa proveedora de energía explicó que "las fuertes ráfagas de viento pudieron haber provocado la caída de árboles y cables eléctricos, por lo que frente a cualquier potencial situación de riesgo les pedimos que se comuniquen con nuestro centro de atención: 0800 - 333 - 3787".

Los fuertes vientos que soplaron junto a la tormenta afectaron el transporte aéreo y la mayoría de los vuelos programados para después de las 4, desde y hacia Aeroparque y Ezeiza, figuraban demorados o cancelados, según informó en su web la concesionaria Aeropuertos Argentina 2000.

En Tolosa, La Plata, los vecinos señalaron que entre las 2 y las 3 de la mañana en media hora se acumularon unos 30 centímetros de agua sobre las calles. Villa Elvira, otro barrio de la ciudad de las diágonales, fue uno de los más afectados por el viento, según informó Fernando Carlos, director de Defensa Civil de La Plata, al canal de noticias TN, pero aclaró que no hay heridos ni evacuados.
En comunicación telefónica con el mismo canal, el jefe de bomberos de Quilmes, Raúl Pavón, explicó que en esa localidad del GBA había desbordado el Río de la Plata y que por los fuertes vientos algunas casas habían perdido el techo. Además, señaló que algunas zonas no contaban con suministro eléctrico.


>> En esta primavera hay entre 2 y 3 grados más de lo normal (octubre 2014)

La primavera arrancó más cálida en comparación con las temperaturas promedio del registro histórico. Y los tres próximos meses las temperaturas seguirán en aumento. Se vienen más días calurosos y con lluvia, según pronostican el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA, y el Centro Cerzos del Conicet.
“La primavera empezó en la Argentina mucho más cálida que en años anteriores. Por ejemplo, en Capital, hubo 2,4 grados de temperatura por encima de lo normal. O en Bahía Blanca, fueron 3 grados más. Parecen pocos grados pero energéticamente significan mucho”, dijo a Clarín Carlos Zotelo, licenciado en ciencias de la atmósfera e investigador del Cerzos del Conicet.

El fenómeno de la primavera más cálida se debe a una combinación de factores. “Un factor es la posición del anticiclón del Atlántico, que regula el ingreso de aire cálido. Por su ubicación, el anticiclón permitió el ingreso de aire cálido sobre el territorio argentino –señaló Zotelo–. Otro factor es la temperatura de la superficie de las aguas del Océano Atlántico que estuvo un 10% por encima de lo normal. Además, se suman algunas características locales”.Para los próximos tres meses, las temperaturas medias seguirán en aumento. Estarán 2 grados por encima de los valores normales, especialmente en la región central del país, que incluye a Córdoba, La Pampa, Santa Fe, y noroeste de Buenos Aires, según Zotelo.

“En la Argentina, el récord de temperaturas cálidas a nivel país es el año 2012. Hay que ver qué pasa al final de 2014: desde fines del otoño venimos con períodos persistentes de marcas cálidas, y hacia fin de año se seguirán manteniendo las temperaturas más altas que las normales para la época”, explicó a Clarín, José Luis Stella, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional. “Octubre, noviembre y diciembre podrían ser más lluviosos. Pero aún es incierto si las lluvias caerán en exceso, aclaró Carlos Marcelo Di Bella, director del Instituto del Clima del INTA. Según el último Boletín de tendencias climáticas del Servicio Meteorológico, la probabilidad de lluvias superiores a las normales alcanzará la región de Cuyo, y el sur de las provincias de La Pampa y Buenos Aires.

Una pregunta que está en el aire entre los meteorólogos: ¿ la Argentina se verá afectada por el desarrollo del fenómeno de El Niño en los próximos meses? El Niño es el calentamiento cíclico de la temperatura del agua del Océano Pacífico que puede resultar en cambios significativos de organización del clima en diferentes partes del mundo. “Aunque las condiciones climáticas actuales en el Océano Pacífico ecuatorial continúan siendo levemente más cálidas que lo normal, todavía son relativamente débiles como para ser consideradas como un Niño”, informó el blog del clima de la Facultad de Ciencias Exactas y a Naturales de la UBA (noticias.exactas.uba.ar/clima). El Servicio Meteorológico de Australia indicó que habría un una probabilidad de más del 60% de que el fenómenocomience en los próximos meses. Podría contribuir a que haya más lluvias en la región de la Mesopotamia argentina.



>> El calor batió récords y hubo más cortes de luz (octubre 2014)

En cuestiones de temperatura, al 30 de octubre de 2009 acaban de destronarlo. Ostentaba el título de “calor histórico” para el mes con una máxima de 34,5 grados en plena primavera. Pero ayer los termómetros no sólo cruzaron esa meta –se clavaron en un nuevo pico histórico de 35,2 grados– sino que  además nos abrasaron sin piedad con una sensación térmica de 39,3 grados. El calor récord cubrió a todo el país, generó cortes de luz y, sobre todo, vino a avisarnos algo: que los tres próximos meses serán más cálidos y lluviosos que lo normal.

Este mes se batieron otros dos récords: cinco días con mínimas de más de 20 grados y seis con máximas superiores a 30, lo que implica que octubre pasó a ser el mes con las mínimas más altas de los últimos años. Anoche, con un frente de aire frío que llegó desde el sur, la temperatura descendió 12 grados en sólo dos horas y trajo algo de alivio. Fue el anticipo de la tormenta que se desató a la noche.


>>El granizo destruyó la trompa de un avión de Air Europa en pleno vuelo (septiembre 2014)

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Ni bien el Airbus A330 de Air Europa comenzó a abandonar espacio aéreo uruguayo "comenzamos a sentir como ráfagas de metralleta en el fuselaje. Por las ventanillas vimos un temporal de rayos y relámpagos, parecía que estábamos rodeados de cientos de fotógrafos con sus flashes", le contó a Clarín, el periodista Matías Pardo, uno de los pasajeros del vuelo UX041, que esta mañana atravesó una tormenta de granizo que le destruyó la trompa.

El pasajero aseguró que "tuvimos la sensación de que el avión perdía sustentabilidad. Realmente el profesionalismo de los pilotos es por demás destacable, porque atravesaron este temporal y finalmente aterrizaron sin consecuencias. Se les podría haber reventado el parabrisas, su temple es para aplaudirlos".

La aeronave viajaba entre Madrid y Ezeiza con 230 pasajeros, y cerca de las 7,20 de hoy, "al llegar al río De la Plata, comenzamos a sentir una tormenta fortísima, bajamos las persianas porque lo que veíamos no nos gustaba para nada", agregó Pardo.

El periodista cordobés le dijo a Clarín que "hablé con el comandante y me contó que estaba muy sorprendido por la violencia del temporal; que nunca le había tocado enfrentar una tormenta tan violenta. Me dijo que para evitar peores consecuencias desviaron un poco la ruta y agarraron la tormenta por un costado". Durante una media hora el vuelo de Air Europa sufrió sacudones y el impacto de las piedras de hielo, sin embargo "no hubo escenas de pánico, sino que hubo gente descompuesta, con vómitos y los gritos de exclamación como en una montaña rusa", señaló Pardo.



>>Es desoladora la situación en algunos distritos de la Provincia por las inundaciones de campos (septiembre 2014)

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El diputado marplatense del GEN, Pablo Farías, presentó esta semana un proyecto de ley que busca declarar la emergencia hídrica en los distritos de Ayacucho, Castelli, Chascomús, Dolores, General Belgrano, Las Flores, Necochea, Pila, Rauch, San Cayetano, Tandil, Tordillo, Balcarce, Madariaga, Miramar y Mar Chiquita con el objetivo de que el Ejecutivo provincial pueda llevar adelante las obras necesarias para evitar y prevenir los impactos de las inundaciones provocadas por la serie de precipitaciones.

Farías explicó que "debido a las intensas lluvias acaecidas desde fines del mes de julio y durante agosto de 2014, se produjo la consecuente anegación de estas ciudades, con implicancias gravosas, tanto para su población, por los menoscabos materiales y morales sufridos, como para sus patrimonios urbanos por los daños materializados". El agua caída hasta el momento superó ampliamente el promedio anual, por lo que el proyecto pretende reparar los daños producidos como consecuencia de las precipitaciones y los desbordes de agua.

Es que la intensificación de las lluvias en los últimos días agravó la situación en varios distritos rurales de la Provincia. Tanto fue así que la Bolsa de Cereales de la provincia advirtió que existen grandes chances de que se pierda una parte importante de la cosecha de trigo. "El centro y sudeste de Buenos Aires aportan durante la presente campaña el 18% de la superficie nacional de trigo, estimada en 4.100.000 hectáreas, en consecuencia la pérdida potencial de lotes, por excesos hídricos en ambas regiones, es muy elevada", señaló la entidad.

En muchos lugares hay caminos rurales anegados y familias aisladas, que por las inundaciones se han visto imposibilitados de movilizarse. Según publica el diario La Nación, en la cuenca del Salado, una región del centro sur bonaerense que abarca más de 20 partidos con 6,5 millones de hectáreas que representan el 21% de la provincia, hay habitantes seriamente afectados e incomunicados.

Con la cantidad de agua caída, es muy común ver campos que quedaron bajo el agua. Los registros de precipitaciones marcan un récord: hay lugares con 200 milímetros en agosto y más de 1000 en lo que va del año, lo supera cualquier promedio anual. Muchos productores de ganado aún no han calculado hasta dónde llegará el impacto. Lo que sí adelantan es que hay una importante cantidad de animales muertos.

También hay pérdidas de lotes enteros de trigo y cebada, complicaciones en otras actividades, como el criadero de cerdos. Incluso, los hijos de productores no han podido asistir a las escuelas por las inundaciones en los caminos.

Por ejemplo, el secretario de Vialidad de Coronel Dorrego, Aldo Mazzarini, admitió que hay "cientos de kilómetros" de caminos rurales en estado crítico, ya sea por inundaciones o por roturas causadas por el paso del agua, que -recordó- "corrió a mucha velocidad y transformó a los caminos en verdaderos ríos".

El funcionario remarcó que, antes de que el 23 de agosto pasado cayeran unos 130 milímetros en el distrito, el suelo contaba con un alto nivel de humedad y casi no tenía capacidad de absorción. "Ahora las napas se encuentran saturadas, y se observa cómo corre agua desde los campos hacia los caminos, que se encuentran en niveles más bajos por la erosión que sufren", explicó.

"Allí hay anegadas miles de hectáreas -reconoció-, y en muy pocos caminos se puede trabajar con las máquinas, ya sea por la presencia de agua o barro".

En la localidad de Ayacucho, el principal partido productor de terneros, con 250.000 por año, el panorama es desolador, ya que más del 80% está afectado. A lo largo de la ruta 74 es común a los costados ver vacas y terneros muertos. Además hubo un brote de hipomagnesemia, una enfermedad asociada a la menor ingesta de magnesio a través de la alimentación. En estos casos, el animal se cae y muere.


En algunos lugares se declaró la emergencia agropecuaria
La Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la Provincia de Buenos Aires (Cedaba) avaló la solicitud enviada por la Comisión de Emergencia del partido de San Cayetano y declaró la emergencia. Además, le enviaron nota al presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, en la que solicitan que se estudie la posibilidad de lanzar una línea de créditos "blandos" a 24 meses, destinados a productores rurales.

En Necochea, el Ministerio de Asuntos Agrarios decretó el desastre para el distrito. Así, los productores afectados deberán hacer las presentaciones en la Secretaría de Producción de la comuna para quedar exentos en forma total o parcial de las obligaciones impositivas provinciales. Desde el Ministerio se informó que Necochea fue incorporada a esta última opción y los productores podrán pedir la exención total o parcial de las obligaciones impositivas.

Asimismo, el partido de Balcarce fue declarada en emergencia agropecuaria. Lo informó la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la provincia de Buenos Aires luego de una reunión desarrollada en La Plata y donde se decidió declarar al Partido de Balcarce en emergencia y/o desastre agropecuario.



>>El calor invernal podría superar records de 2009 (agosto 2014)

Las temperaturas atípicas alcanzadas en lo que va del mes superarían otras marcas históricas para agosto si se mantienen los registros actuales hasta el arribo de un frente frío procedente del Sur.

Las altas temperaturas que se registran desde el lunes en el centro del país son atípicas para agosto y podrían superar las marcas récord de 2009, si se mantiene la tendencia antes de que ingrese otro frente frío desde el sur, informó el Servicio Meteorológico Nacional.

Los 34,6 grados de Villa Reynolds del lunes "no alcanzaron a superar las marcas de 2009, cuando esa misma ciudad puntana trepó a 37,8 en pleno agosto", señaló José Luis Stella, climatólogo del SMN.

El calor de este año no es extremo ni récord pero es atípico y podría equipararse a 2009 si se atraviesa hasta el jueves el límite de los 37,8 grados, señaló Stella. No obstante, "fue llamativa la amplitud térmica" que se registró ayer en Villa Reynolds, entre la mínima de 2,4 grados contra los 36 de máxima".

El fenómeno es consecuencia de la circulación de alta presión con cielo despejado, viento cálido y seco del norte y oeste sobre el centro y norte del país, explicó el especialista. "Este tipo de circulación suele generar también condiciones más extremas en el sur, porque la masa de aire frío no puede avanzar hacia el centro", aseveró.

Según el informe del climatólogo, "el estancamiento del bloqueo atmosférico potencia tanto las marcas frías en el sur como las cálidas en el centro y norte del país".



>>El "veranito" de agosto seguirá durante esta semana (agosto 2014)

Los días de aire cálido con inusuales temperaturas para esta época del año continuarán reinando en el área metropolitana de Buenos Aires y varias zonas del país hasta el próximo fin de semana cuando ingrese un frente frío que pondría fin al "veranito" de agosto.

En algunas localidades, las temperaturas superaron este lunes los 30 grados, con lugares como Villa Reynolds, en la provincia de San Luis, donde llegó a los 34,6° y la ciudad capital cordobesa, con 34,5 grados.

Un centro de alta presión ubicado en el centro del país impedía el pase del aire frío proveniente de la zona sur y el viento imperante del norte y el noreste, situación que hizo las delicias este fin de semana de los miles de turistas que se desplazaron a distintas ciudades por el feriado largo, correspondiente al aniversario de la muerte del general José de San Martín.

Este lunes, la temperatura llegó a los 24 grados en la zona metropolitana porteña alrededor del mediodía, mientras que a las 15 el registro térmico ya había alcanzado los 26,4 grados, un valor cercano a los 27 estimados para esta jornada, en la que la gente volvió a lucir remeras y hasta musculosas en paseos y parques.

En tanto, en distintos sectores del norte y centro del país las temperaturas estuvieron por encima de los 30 grados.

Además de los lugares ya mencionados, el registro térmico trepó hasta los 31,2 grados, a las 14:00, en la localidad salteña de Orán, mientras que a esa misma hora la ciudad cordobesa de Río Cuarto tuvo 31,1 grados, las capitales de la provincia de San Luis y Santiago del Estero, 30,8°, y San Miguel de Tucumán, 30,4°.

En la localidad santafesina de Seres, la temperatura llegó a los 30,2 grados, en la capital de Catamarca alcanzó los 30,1; y Roque Sáenz Peña, en el Chaco, 30 grados.

En la Capital Federal, se espera durante esta semana que las máximas se combinen con días soleados al menos hasta el próximo viernes, siempre en el orden de los 27 grados como para configurar jornadas espléndidas.

Las noches, en tanto, serán frescas, con mínimas de unos 15 grados, más acordes a septiembre que a agosto, lo que representaría también un alivio para las engrosadas tarifas de los servicios públicos.

Los pronósticos indican que el clima comenzará a entrar en una inestabilidad a partir del viernes próximo, cuando crecerá la posibilidad de que se produzcan lluvias.

No obstante, el clima diurno seguiría siendo al menos primaveral, hasta el próximo domingo, cuando un frente frío nos recuerde que falta bastante para que finalice el invierno en esta parte del mundo.



>>Corrientes: el río avanza sobre Santo Tomé y cortó la ruta 14 (julio 2014)


Las aguas del Río Uruguay no frenan su avance y ya provocaron la evacuación de unas 900 personas en la zona de Santo Tomé, donde el río alcanzó esta mañana a las 9 una altura de 16,81 metros y crece a un ritmo de tres centímetros por hora. La ruta nacional 14 quedó cortada y se debieron habilitar nuevos centros de evacuación para enfrentar la emergencia. 

La mayor creciente del Río Uruguay que debió soportar esta zona de la provincia de Corrientes dejó un registro histórico de 17,50 metros en la década del 70 que dejo aislada la ciudad. En esta oportunidad, y cuando aún el pico no llegó, se espera que alcance por lo menos los 17 metros. Victor Giraud, intendente de Santo Tomé, dijo esta mañana que los informes que reciben indican que a las 6 de la mañana el río estaba estacionado en Puerto de Garruchos, lo que hace tener la estimación que a media tarde debería estar estacionándose en Santo Tome. No obstante, el jefe comunal confirmó el corte de la ruta nacional 14, lo que impide además llevar asistencia a algunas zonas que quedaron aisladas. 

"Estamos con esfuerzo y trabajo de Defensa Civil, Gendarmería, Prefectura, Policía, Bomberos, Policía Federal, asistencia sanitaria del hospital local, Municipio, Vialidad Provincial que estuvieron ayer y el domingo en el avance sobre la ruta 94, que antes de ayer ya estaba cortada a kilómetros de Santo Tome", explicó Giraud para graficar la dramática situación que se vive en esa zona de la provincia de Corrientes, a más de 400 kilómetros de la capital. Gran parte del gabinete provincial, como las máximas autoridades de la Policía de la Provincia y de Defensa Civil, se encuentran trabajando en la zona. Las aguas ya ocuparon parte de la ciudad, cortando calles muy próximas al centro y está a menos de una cuadra de una estación de servicio.


>>Más de 14 mil evacuados por las inundaciones en el nordeste del país (junio 2014)

Las fuertes lluvias de los últimos días en el Nordeste argentino y el Sur de Brasil y Paraguay provocaron la evacuación de más de 14.000 personas en localidades costeras de las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, producto de las crecidas de los ríos Paraguay, Pilcomayo, Paraná y Uruguay.

Formosa, con casi 8.000 evacuados, continúa siendo la más afectada. La mayoría de los desplazados se dividían entre Formosa capital y Clorinda, producto del desborde del río Paraguay. El sábado hubo dos muertos, un hombre de 35 años de nacionalidad paraguaya que navegaba en bote por una zona anegada y un funcionario de la empresa estatal de aguas que realizaba tareas a causa de las dificultades causadas por la situación

En tanto unas 3.000 personas debieron abandonar sus hogares Chaco y Corrientes por la crecida que registró el Paraná, a raíz de las fuertes lluvias registradas en la zona norte de la cuenca. En la ciudad de Corrientes, la crecida superó los siete metros de altura, mientras que en la localidad correntina de Paso de la Patria debieron evacuar de emergencia un barrio debido a que una de las defensas dispuestas para contener el agua del río cedió y se inundaron las viviendas
La situación se vio agravada hoy con la crecida del río Uruguay, que dejó varias localidades aisladas y unos 3.200 pobladores evacuados en Misiones.

La localidad más afectada era El Soberbio, con 1.500 evacuados, y donde el río dejó bajo el agua 350 viviendas y otras 50 fueron arrastradas por la corriente. Ante esta situación, en la provincia se instalaron nueve centros de evacuación y asistencia. Y personal de las Fuerzas Armadas se sumó a los operativos de asistencia a los pobladores.

El gobernador de la Provincia, Maurice Closs, recorrió la zona y manifestó: "Es más que sorprendente la situación. Resulta terrible porque el agua subió tanto que inundó el centro de la ciudad, hay barrios completos inundados. Es de extrema gravedad", indicó.

En Colonia Aurora, ubicada en el departamento de 25 de Mayo, 300 familias y más de 500 personas de distintos parajes fueron evacuadas y la localidad está totalmente aislada por desbordes de arroyos, por lo que la asistencia se realiza por medio de un helicóptero MI 17 enviado por la Fuerza Aérea para abastecer de combustible, alimentos, colchones, zapatillas, frazadas y agua potable envasada.
Además, se enviaron camiones cocina y una planta ensachetadora-potabilizadora de agua, en coordinación y por requerimiento de los comités de emergencias de cada zona afectada.
En Alba Posse fueron evacuadas 150 familias en escuelas, templos religiosos y en el galpón municipal, de esa localidad donde desbordaron los arroyos Santa Rita, Shangay, Pindaytí, Saltiño y El Torto.

En otras localidades como 25 De Mayo, Andresito, San Francisco, San Javier, Panambí, Itacaruaré y Apóstoles también hubo evacuados. La angustia persistía este mediodía en otras localodades del Nordeste, debido a un alerta emitido porque habrá una segunda crecida de los ríos Iguazú y Paraná, que agravaría la situación en ciudades costeras de las ya afectadas provincias de Corrientes, Chaco Formosa y Santa Fe.


>>Crecida récord en las Cataratas del Iguazú (junio 2014)

La impresionante creciente del río Iguazú a causa de intensas lluvias en Brasil, obligó a la clausura de todas las pasarelas en Cataratas y la empresa concesionaria de los servicios decidió no cobrar el ingreso a los turistas que decidan realizar paseos opcionales por la selva y el centro comercial. Esta mañana, las estaciones de monitoreo registraban el paso de 46.300 metros cúbicos por segundo, equivalente a 33 veces el caudal normal del río.
En apenas 24 horas, el río Iguazú modificó considerablemente su fisonomía: el agua se puso más rojiza que el domingo a causa de las lluvias en las altas cuencas y el deslave de las barrancas. El domingo a las 8, el centro de monitoreo hidrológico de la empresa de energía brasileña Copel registró un caudal de 5.230 metros cúbicos por segundo y 24 horas trepó a 46.300 metros cúbicos por segundo.

Según los registros recientes, la última gran creciente se registró en 2005, cuando el Iguazú tuvo un caudal de 36.000 metros cúbicos por segundo. La fenomenal creciente también obligó al cierre de los paseos del lado brasileño y se estima la fuerza del agua provocará el desprendimiento de muchos tramos metálicos de la pasarela que conduce a Garganta del Diablo, el más espectacular de los 275 saltos. El año pasado, una creciente mucho menor provocó el arrastre de 28 de los 99 tramos que forman la pasarela.

El domingo a la mañana el agua comenzó a subir rápidamente, motivo por el cual se puso en vigencia un operativo para replegar las barandas de la pasarela a la Garganta y quitar los bulones de sujeción. Este mecanismo hace que los tramos se desprendan por la fuerza del agua y así se evita daños en los pilotes que hacen de sostén de toda la estructura.


>>Mal tiempo: el 2014 ya es uno de los años más lluviosos de la historia (mayo 2014)


Tras varios días de lluvia, ayer por fin asomó apenas el sol y, al menos hasta el domingo, no hay pronóstico que anuncie más agua. De todos modos, la lluvia vuelve a ser noticia. Ocurre que este año ya es uno de los más lluviosos de la historia y se espera que siga así porque, según la reciente información de la NASA, llega el fenómeno de El Niño que hará incrementar las precipitaciones en la región de América del Sur.

Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el área metropolitana, hasta ahora el récord lo tiene el año 1959, con 990 milímetros caídos desde enero a mayo. Desde comienzo de año se llevan registrados 966 milímetros, 24 menos que la marca considerada histórica. “Estamos muy cerca de igualar esa marca”, confirmó a Clarín el meteorólogo del SMN, José Luis Stella. Si bien no hubo eventos de grandes caídas de agua en poco tiempo, sí se dieron lluvias constantes que elevaron el promedio, como las registradas en febrero y las de esta semana. Ahora, con la instalación del fenómeno del Niño sobre el océano Pacífico, se mantendrán las lluvias para lo que queda del año. 

En los primeros cinco meses del año, cayó bastante agua en la Ciudad y también en el Conurbano. Las mediciones del SMN indican que en enero fueron 268 milímetros, en febrero 255, en marzo 181, en abril 128 y durante este mes, hasta ayer, cayeron 134 milímetros. En total son 966 milímetros.
De acuerdo con los registros del SMN, en el ránking de años lluviosos, siempre de enero a mayo, a 1959 le siguen el año 1900 –aunque como no se medía de la misma manera que ahora, no se tiene en cuenta para el ránking– con un acumulado de 969 milímetros; luego, siguen dos años más cercanos y ya superados por las lluvias de lo que va de 2014, son 1990 con 934 milímetros y 2001, con 920.

El meteorólogo Stella señala que el aumento de las lluvias también se observa en otras partes del país, como el norte de la Patagonia, que en los últimos años estuvo muy seco. “Esa zona está muy lluviosa y también sigue lloviendo. A principios de abril, Neuquén sufrió el peor temporal de los últimos 40 años”, recordó. 

En abril, el SMN había adelantado que se esperaba un otoño con lluvias superiores a los registros normales. Ese era el resultado del pronóstico climático del trimestre abril, mayo y junio que climatólogos de diversas instituciones del país realizan periódicamente en base al análisis de las condiciones oceánicas y atmosféricas globales y regionales.

Este año, el aumento de las lluvias comenzó a registrarse en un período denominado “neutro”, sin Niña ni Niño, que se ajusta más a los valores normales, aunque pueden ocurrir fenómenos de precipitaciones intensas localizadas. En nuestro país, la influencia de la Niña, cabe recordar, significa más sequía; y el Niño más precipitaciones. El experto Stella apunta que, por la influencia de la corriente del Niño, en el segundo semestre del año, habrá más probabilidades de lluvias en el país.
Especialistas de la NASA, en tanto, encontraron signos evidentes en el Pacífico de que se avecina un importante fenómeno de El Niño, una alerta que fue prevista el mes pasado por la Organización Metereológica Mundial (OMM). El Niño, que produce lluvias torrenciales en América del Sur, ocurre cuando los vientos alisios decaen no sólo por unos días, sino por muchos meses. Entonces, las ondas denominadas “de Kelvin” cruzan el Pacífico como una caravana, elevando el nivel del mar y dejando, además, aguas ecuatoriales más cálidas en su estela.

El satélite francoestadounidense Jason-2, que chequea cada diez días el estados de todos los océanos del mundo y controla los cambios que se producen en la altura de la superficie del mar, alertó a los investigadores que algo se está gestando en el océano. “Se ha formado un modelo de alturas y temperaturas en la superficie del mar que me recuerda a la forma en la que el Pacífico se veía en la primavera de 1997”, explicó Bill Patzert, climatólogo del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.

Los metereólogos, que siguen y cruzan datos de estos fenómenos están prestando atención a estos dos acontecimiento, ondas de Kelvin y El Niño, porque están vinculados por el viento. Los vientos alisios del Pacífico soplan de este a oeste, empujando las aguas superficiales calentadas por el sol hacia Indonesia. Como resultado de este panorama, el nivel del mar de Indonesia es normalmente 45 centímetros más alto de lo que es cerca de Ecuador.


>>Un iceberg gigante, a la deriva en el océano (abril 2014)

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La NASA vigila el desplazamiento de un enorme iceberg, uno de los más grandes que se conocen, desprendido en noviembre del glaciar Pine Island en la Antártida y que ahora flota en el océano, informó hoy la agencia espacial estadounidense.

El iceberg, bautizado como B31, tiene un grosor de 500 metros y una superficie de 660 kilómetros cuadrados, un tamaño que es seis veces mayor que la isla de Manhattan, tal y como lo describió la científica de la NASA Kelly Brunt.

Según Brunt, el iceberg es "lo suficientemente grande" como para que deba ser vigilado pero la alarma es menor debido a que la zona en la que flota no hay un alto tráfico marítimo. El interés de los científicos en este iceberg no reside sólo en su notable tamaño sino sobre todo en que se ha originado en una zona donde no son habituales los desprendimientos de masas de hielo.
El glaciar del que se separó en noviembre, el Pine Island, está bajo observación de los científicos porque se derrite muy deprisa y si continúa así, podría provocar un aumento considerable del nivel del mar.

>>Cayó un rayo sobre un avión de LAN

Un rayo cayó esta madrugada sobre un avión de LAN que se encontraba estacionado en el Aeroparque Jorge Newbery. En el momento del incidente no había pasajeros en la aeronave, pero sí un empleado de limpieza que resultó afectado y se encuentra en buen estado.

Cerca de las 2, un rayo impactó sobre uno de los aviones de LAN que estaba estacionado en una plataforma de la terminal aérea metropolitana.

Si bien en el momento del impacto, no había pasajeros en la aeronave, sí se  encontraba a bordo un trabajador del área de limpieza de una empresa tercerizada que presta servicios para LAN. El hombre sufrió lesiones menores y tuvo que ser trasladado a un centro asistencial de la zona, aunque se encuentra bien.

El hecho ocurrió cuando en la Capital Federal y en los alrededores se registraba una fuerte tormenta de lluvia, viento y actividad eléctrica que obligó a suspender las operaciones del aeropuerto entre la medianoche y las 4 de la madrugada.


>>Puerto Madryn, inundada y sin clases (abril 2014)

El temporal de viento y lluvia también castiga a Chubut. Sobre todo a la zona del Valle Inferior del Río Chubutm donde ya cayeron 70 milímetros de agua. Se espera que para la tarde supere los cien, aunque se presume que hacia la noche el tiempo irá mejorando.
El gobierno decidió suspender las clases en las ciudades de Rawson, Trelew, Puerto Madryn, Dolavon, Gaiman y 28 de Julio. La ciudad de Puerto Madryn es la más perjudicada por el temporal que comenzó ayer al atardecer. En las otras localidades, empezó a llover después de la medianoche. Un parte de la ruta nacional número tres entre Trelew y Garayalde está prácticamente intransitable por acumulación de agua en el asfalto y la banquina. Hasta ahora hay un total de 200 evacuados, pero se cree que la cifra subirá con el correr de las horas.

El viento del sudoeste a 50 kilómetros por hora complicá aún más la situación en la zona costera. Hay sectores de Madryn donde el agua ingresó a las viviendas. Y en Playa Unión, el balneario de Rawson, la primera fila está intransitable ya que el mar traspasó los muretes de contención con olas de gran tamaño.

Varios automóviles quedaron varados en las calles por el agua y en algunas reparticiones públicas se dio asueto. También se suspendió la sesión de la Legislatura prevista para hoy porque el edificio se inundó. El ministerio de Educación dijo que en el transcurso del día se tomará una determinación respecto a las clases en el turno tarde y también respecto a lo que sucederá mañana.

En el resto del país, la situación sigue siendo crítica en Neuquén, con 1.500 evacuados. En Córdoba unas cien personas continuaban evacuadas hoy en distintos lugares de la provincia. En Córdoba capital, que vivió la crecida del Río Suquía más importante de los últimos años, la avenida Costanera permanecía cortada en distintos tramos luego de la apertura de las válvulas del dique San Roque donde nace ese curso de agua. En Mendoza, se suspendieron hoy las clases en las escuelas del departamento de Malargüe, en el sur provincial, por un fuerte temporal que se registraba desde las 4.30, con fuertes ráfagas de viento. El Ministerio de Desarrollo Social informó además que se brindaba asistencia a familias afectadas por las lluvias en las tres comunas del Valle de Uco: Tupungato, Tunuyán y San Carlos. Y en Santa Fe, el tiempo tiende a mejorar y el agua comenzó a escurrir, aunque hay complicaciones en las rutas nacionales 8 y 11, y en las provinciales 4 y 13.



>>Neuquén: el temporal ahora sigue con fuertes vientos (abril 2014)

El mal tiempo no da tregua en Neuquen y el temporal que azota la provincia continuaba hoy con fuertes ráfagas de viento, lo que derivó en caída de árboles y postes de luz, pero se prevé que las condiciones del tiempo mejoren a partir de mañana. Así lo precisó la vicegobernadora de Neuquén, Ana Pechen, quien confirmó que todavía hay más de 1.500 evacuados en distintos colegios de la provincia.

Además, la funcionaria, quien está a cargo de la provincia por el viaje a Texas del gobernador Jorge Sapag, indicó que continuaba paralizada la actividad en escuelas, comercios y distintas dependencias del Estado, aunque se estimaba que "a partir de mañana se van a ir restableciendo de a poco los servicios. "En Neuquén llueve entre 150 y 180 milímetros al año y hemos tenido 200 milímetros en 96 horas", explicó Pechen en declaraciones a radio Continental y remarcó que la zona más afectada por el temporal es la capital provincial. Al respecto, agregó que la provincia "es muy árida y ha recibido, en muy poco tiempo, una gran cantidad de agua, sin capacidad de absorción, que lo hace un evento extraordinario".

Según informó el diario La Mañana, hay cortes de luz intermitentes y bajas de servicio en varios barrios. El ministro de Seguridad, Gabriel Gastaminza, afirmó que reforzaron la seguridad en algunas zonas "para evitar situaciones de delito" y confirmó además que dos cortes de ruta por acumulación de agua que se mantienen desde ayer: el primero en la zona de Challacó, sobre la Ruta 22, y el segundo sobre la Ruta 237 en cercanías de Arroyito.

La vicegobernadora destacó que el gobierno provincial pudo prever "con 48 horas de anticipación" este evento climatológico y eso les permitióorganizarse "para que no hubiera actividad ni transporte y resguardar a la población". "En este momento tenemos mucho viento que, sumado a la lluvia, propicia la caída de postes de luz y árboles", expresó Pechen, quien además enfatizó que "la emergencia todavía no pasó" ya que "continúa el alerta meteorológico para todo el día" aunque se espera que a partir de las primeras horas de mañana "mejoren las cosas".


 >>Neuquén: El temporal no dio tregua y hay más de 2.700 evacuados (abril 2014)

El temporal de lluvia y viento que afecta a una extensa franja del país no da tregua.
Hay más de 2.700 evacuados en seis provincias, rutas cortadas y pueblos sin servicios. Además, si bien no hubo víctimas directas de la inundación, tres personas murieron en medio del fenómeno que viene desatando su furia desde el fin de semana. Anoche el Servicio Meteorológico mantenía alertas por fuertes vientos y precipitaciones en las zonas afectadas.
Ayer la peor parte se la llevó Neuquén, que durante la madrugada sufrió la mayor tormenta en casi 40 años. El resultado: 1.300 evacuados, rutas cortadas, ciudades paralizadas, clases y servicios públicos suspendidos y comercios cerrados.
En los últimos cinco días cayeron en la capital 195 milímetros de agua, cuando el promedio de abril es de 15,7. No llovía tanto desde marzo de 1975, cuando se acumularon 200 milímetros. Ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se contactó con la vicegobernadora a cargo del Poder Ejecutivo, Ana Pechen, y expresó su solidaridad con los damnificados.

Alberto, un vecino del bajo neuquino –donde el agua llegó a un metro de altura y anegó la ruta nacional 22– salió con un gomón a evacuar pobladores. “Hay gente grande que tiene inundada la casa y no puede salir”, contó. De hecho, en medio de la tormenta, una mujer de 70 años sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió sin poder ser asistida por la ambulancia, que quedó varada por la tormenta y llegó con media hora de atraso.
El agua cortó también el paso por la ruta provincial hacia la ciudad petrolera de Rincón de los Sauces, que quedó aislada. Además estaban intransitables la ruta provincial 7 en la zona de Centenario y la nacional 22 entre Neuquén y Zapala. Y el pronóstico es poco alentador: anticipan para hoy tormentas y algunos chaparrones.
La situación por el temporal se agravó ayer también en Córdoba. Por las inundaciones, unas 400 personas fueron evacuadas en la capital y varias localidades del interior. La provincia registró dos casos fatales.

Un joven de 21 años se ahogó ayer en el dique de La Falda, cuando pescaba con amigos. “Quiso desenredar una línea y el oleaje lo arrastró hacia el centro de la corriente”, señaló el comisario mayor Héctor Quevedo. El lago estaba crecido por las lluvias del fin de semana. El domingo, una nena de 8 años murió electrocutada al tocar un caño electrificado por el alto nivel de humedad, en la localidad de Saturnino María Lapiur.
Gran parte de la provincia de Santa Fe también quedó en estado crítico. Hay 200 evacuados y miles de hectáreas de campos inundados. El panorama más preocupante se vivió en los departamentos de San Cristóbal, Las Colonias, Castellanos, San Jerónimo y San Justo. En promedio, según fuentes consultadas por Clarín, cayeron 300 milímetros en 24 horas.

En Mendoza unas 80 familias fueron evacuadas. El temporal afectó a las zonas más vulnerables del Valle de Uco, una región agrícola a 100 kilómetros al sur de la ciudad de Mendoza. En Tupungato, 56 familias sufrieron daños en sus casas y derrumbes de techos.
El agua le dio ayer un respiro a los santiagueños, y las familias afectadas pudieron volver a sus casas. Pero el este catamarqueño volvió a ser castigado por una lluvia persistente. Eso complicó los trabajos para restablecer los servicios públicos: electricidad –se cayeron por lo menos 30 postes de una línea de media tensión que llega desde Santiago del Estero–, agua potable –las bombas dependen de la electricidad– y señales de celulares y conexión con las líneas de telefonía pública. El número de evacuados, según las fuentes oficiales de Defensa Civil y el SAME, que constituyeron en Bañado de Ovanta la base de operaciones, se mantiene en por lo menos 300 personas. Es la misma cantidad que se había estimado el domingo. Ocurrió que mientras algunos vecinos lograron volver a sus casas, las nuevas precipitaciones afectaron a otros barrios donde los vecinos debieron dejar sus casas.
El temporal también dejó 200 evacuados en Río Negro y obligó a suspender las clases en La Pampa para ayer y hoy.


>>Un temporal causó destrozos y dejó más de 700 evacuados (abril 2014)

Más de 700 personas fueron evacuadas en Santiago del Estero y Catamarca luego de que el desborde de ríos y arroyos provocara un alud e inundaciones. El pronóstico es poco alentador: la lluvia se extendería al menos hasta mañana.

Catamarca sufrió la peor parte. La tormenta más fuerte comenzó el sábado a las 21 y se extendió durante toda la madrugada, pero la zona viene sufriendo precitaciones hace 7 días. El temporal llegó con vientos fuertes desde el sur, con una abundante caída de agua, truenos y rayos. Cerca de las 3, los pobladores de las localidades de Bañado de Ovanta, Alijilán, Monte Redondo, Los Altos y del departamento Santa Rosa, al este de Catamarca, saltaron de sus camas: arroyos y ríos se desbordaron y el agua entró a sus viviendas.
“ Acá había más de un metro y medio de agua, que se fue rápido, pero dejó todo arruinado”, dijo un vecino de Bañado de Ovanta, la zona más afectada.

Más de 300 personas tuvieron que ser evacuadas, mientras otras subieron al techo de sus casas para resguardarse. En total, 1.200 catamarqueños se vieron afectadas por el fenómeno. La violencia del viento tiró abajo también una línea de electricidad de media tensión que llega desde Santiago del Estero, y casi toda la zona quedó a oscuras. Poco después cayeron todas las líneas telefónicas.
Casas, autos, negocios y cientos de hectáreas de campos agrícolasquedaron anegados. Los caminos también fueron cortados por la crecida de por lo menos 15 arroyos. Al menos una decena de casas precarias, hechas de adobe y techos de chapa, terminaron destruidas.

Recién a la mañana, las autoridades provinciales pudieron llegar a la zona. La inundación causó daños severos en escuelas y hasta en el Hospital local, donde el agua arruinó equipos, instalaciones y los insumos elementales. “Hay que tener sumo cuidado por las víboras”, apuntó el titular del SAME, Norberto Bazán. 

En la zona oeste de Santiago del Estero, muy cerca del límite con Catamarca, unas 100 familias fueron afectadas por el aluvión que en la madrugada de ayer arrastró barro y piedras en las localidades de Sol de Mayo y Lavalle. A la altura de Santa Catalina, en la zona de las sierras de Guasayán, un derrumbe obligó a cortar el tránsito en la ruta nacional 64, lo que provocó la incomunicación, por esa vía, entre Santiago y Catamarca.
El aluvión se produjo por las fuertes lluvias caídas sobre el cordón serrano de Los Cerrillos o sierras de Guasayán. Desbordaron dos arroyos y arrastraron tierra y piedras que afectaron a numerosas viviendas de Sol de Mayo y Lavalle e inclusive provocaron inconvenientes en la ruta provincial 24, a la altura de Sinchi Caña.

Personal de Defensa Civil, junto a la policía de la provincia, Bomberos y el GER (Grupo Especial de Rescate) permanecieron durante todo el domingo a la vera de la ruta 24, a la altura de Sol de Mayo, para asistir a los damnificados. En tanto, la policía provincial, cortó el tránsito sobre la ruta nacional 64, a la altura de Santa Catalina, 60 kilómetros al oeste de la capital santiagueña, por los derrumbes que se produjeron en Los Cerrillos que incomunicó a Santiago y Catamarca, por esta vía.
“No se registraron, en el relevamiento que hicimos, víctimas fatales. Se está llegando con asistencia desde la provincia para todas las personas damnificadas”, explicó Yaico Ahumada, jefe de los Bomberos Voluntarios de Frías, ciudad cercana a la zona afectada.
Clarín pudo constatar que no se podía ingresar, desde la ruta provincial 24, al pueblo de Sol de Mayo. Muchas casas fueron afectadas por la gran cantidad de agua y barro.



>>La Auditoría General de la Nación publicó un durísimo informe contra el Servicio Meteorológico (marzo 2014)

La Auditoria General de la Nación (AGN) difundió hoy los resultados de un informe que realizó sobre la gestión informática el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en el que advirtió que "sólo se ejecutó el 15 por ciento" del presupuesto que se otorgó en 2012, superior a los 14 millones de pesos.

"El principal activo de esta organización es la información que por la falta de controles está expuesta a riesgos que exceden los valores normales. Se deben implementar medidas para solucionar estos inconvenientes", plantea en sus conclusiones el estudio de la AGN.
Se afirma, además, que el SMN "adolece de planes, políticas y procedimientos formales de Tecnologías de Información (TI)" y se remarca que ese área "se encuentra organizacionalmente, en un lugar inadecuado de la estructura, ya que depende de un área usuaria".

"Respecto al proceso informático meteorológico que finaliza con la exposición de sus resultados en el sitio web institucional, se debe planificar un rediseño funcional y tecnológico que incluya una revisión de todas las aplicaciones intervinientes dado que las existentes generan riesgos altos en los procesos críticos del organismo", remarcó el informe.
El relevamiento de la AGN indicó que "se detectó que no hay una administración presupuestaria detallada de la TI" y que "para el período 2012, el presupuesto otorgado fue de 14.490.959 pesos, del cual sólo se ejecutó el 15 por ciento".

En sus observaciones, la AGN manifestó que "no hay un plan de continuidad de servicios de TI, ni existen normas formalmente aprobadas en materia de seguridad informática"; que "se detectaron faltas de controles de acceso físicos y lógicos a los sistemas e infraestructura instalada"; y que "no existe un procedimiento único para todo el Organismo que permita reportar y clasificar incidentes y problemas de TI".


>>San Juan: un muerto y más de 1.200 evacuados tras un nuevo temporal (febrero 2014)

La lluvia volvió a convertir a San Juan en el escenario del desastre. A una semana de las inundaciones que obligaron a más de 3.000 personas a abandonar sus casas –muchas de las cuales aún no pudieron regresar–, un temporal volvió a azotar la provincia y tuvo un saldo fatal: un turista chileno murió tras ser arrastrado por la crecida del río Las Tumanas. Por el fenómeno, la cifra de evacuados en las provincia ascendió ayer a 1.200 evacuados. Además, hubo serias complicaciones en Mendoza, donde un alud cerró durante horas el paso fronterizo con Chile. 

La víctima fatal fue identificada como de Manuel Andrés De La Fuente, de 49 años. Estaba de viaje por Valle Fértil, cuando intentó cruzar un badén de la ruta 151 con su moto Yamaha 600 y fue sorprendido por la creciente del río Las Tumanas, que lo arrastró. El intendente local, Francisco Elizondo, contó que los vecinos le habían advertido que no lo hiciera. Según informó Télam, los bomberos y la policía lograron encontrar primero la moto bajo el agua, en el fondo de un pozo de unos tres metros, y horas más tarde, el cuerpo.

El ministro de Desarrollo Humano, Daniel Molina, detalló que ayer se debieron “evacuar a unas 400 personas en Caucete”, en el este, mientras “en Jáchal (al norte) se dio una situación similar con un grupo de familias que fueron alojadas en el hospital”.

“Sentimos que empezamos todo de cero, esta lluvia fue repentina”, manifestó en alusión al temporal anterior. Muchos de los afectados, detalló Molina, volvieron a sufrir una pesadilla de la que aún no se repusieron. “Ayer (por el lunes) teníamos menos de 800, pero debemos estar otra vez en los 1.200 evacuados, en su mayoría personas que ya habían tenido que abandonar sus casas en la última tormenta”.

El fenómeno no sólo afectó a San Juan. Durante dos días volvió a llover intensamente en Mendoza y ocasionó problemas en la ruta de alta montaña a Chile. En la noche del lunes se produjo un alud en la ruta 7 y en distintas comunas del Gran Mendoza hubo 140 evacuados, más de 1.300 viviendas anegadas y 47 casas dañadas, según informó Defensa Civil.

El Paso Internacional Cristo Redentor hacia Chile fue cerrado durante 12 horas y volvió a habilitarse a las 11 de ayer. Los aludes fueron a la altura de la Quebrada Seca, con gran deslizamiento de agua y sedimento que bloqueó la ruta y una acumulación de lodo de un metro de alto. Una de las comunas más afectadas fue Guaymallén. Unas 70 personas no pueden volver a sus hogares y permanecen alojadas en el Polideportivo Nicolino Locche. Además, cerca de dos mil familias se vieron afectadas por la lluvia. “El agravante es que a la lluvia de la semana pasada se le ha sumado la actual, lo que no ha dado tiempo ni respiro para completar los trabajos”, dijo el intendente de Guaymallén, Luis Lobos.
El temporal también generó complicaciones en Santiago del Estero y en La Rioja, donde según informó la agencia DyN decenas de postes cayeron y provocaron la interrupción del servicio de energía, TV por cable y teléfonos.


 >>Al menos 1.300 viviendas afectadas por un temporal en Mendoza (febrero 2014)

Las intensas tormentas que afectaron en las últimas horas en Mendoza dejaron un saldo de cientos de evacuados y 1.280 viviendas anegadas. Además, un alud en la zona de Uspallata (alta montaña) provocó el cierre temporal del paso a Chile, que fue reabierto a las 11.

El director de Defensa Civil, Marcelo Dapaz, confirmó que 47 viviendas quedaron en muy mal estado. Las familias que tuvieron que ser evacuadas y trasladadas a polideportivos viven en los departamentos de Guaymallén, Junín, San Martín, San Carlos, Lavalle y Maipú.

Por otra parte, el paso a Chile había sido cerrado por precaución el lunes a las 22 ya que, como consecuencia de las precipitaciones, se produjeron aludes a la altura de Quebrada Seca, Uspallata. Una pared de barro y agua de aproximadamente un metro y medio de altura y 60 de longitud bajó sobre la Ruta 7, bloqueando la calzada.

Personal de Defensa Civil y Gendarmería trabajaron desde la madrugada para despejar el camino y liberar el paso, lo que se consiguió a las 11. De todas maneras, hay guardias permanentes monitoreando las rutas y las autoridades solicitaron circular con precaución por la zona.


>>“Meteómanos”, los nuevos difusores amateurs del clima (febrero 2014)

Tormentas eléctricas, rayos, inundaciones, calores extremos. Si bien el clima siempre fue uno de los temas más comunes a la hora de iniciar una conversación, los fenómenos climáticos que se vienen dando en el último tiempo sorprenden cada vez más y lo convierten en tópico obligado entre amigos, conocidos y expertos. Además, la posibilidad de registrarlos con dispositivos tecnológicos potencia el estado de alerta de los “fanáticos del clima”, que aportan a una especie de “meteomanía” cada vez más recurrente. Así, la información climática se encuentra en foros y blogs profesionales o amateurs, redes sociales, desde donde llega incluso a los noticieros, donde los meteorólogos son estrellas.

“Si graniza en Córdoba, nos llegan cien videos, y así con todo lo que pedimos. Hay un claro fanatismo, y son muchos los observadores voluntarios que hacen sus aportes”, dice el meteorólogo José Bianco. Para él, hay dos factores que hacen que la gente se interese por el clima: “uno es por miedo o fobia a las tormentas, y el otro es por los planes que puedan llegar a tener”. En su caso, la interacción con la gente es fundamental, y tiene contacto con personas que todos los días le comparten información o le hacen consultas, como dónde estudiar la carrera. Por su parte, Santiago do Rego, periodista especializado en tecnología, agrega que cuando lanzaron el segmento “TN y la gente”, el clima fue uno de los puntos centrales a tener en cuenta. “Cuando hay un fenómeno climático es cuando mejor funciona”, asegura. Así, con cada tormenta, ola de calor, o fenómenos como los rayos en Villa Gesell, se sorprenden con la cantidad de fotos que reciben. “Todo está exacerbado con el recurso tecnológico, y ahora todos juegan a ser pronosticadores, interpretan los datos, leen los radares, los colores”, agrega do Rego. Las aplicaciones en tabletas o smartphones son muchas. Rain alarm, por ejemplo, avisa cuando llueve. Yahoo weather da el pronóstico hora por hora. Perfect weather, Weather line y Accuweather son otras de las más utilizadas.

Ante este panorama, desde la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, crearon un “Blog del clima” donde suben información relacionada con el tiempo. Las lluvias del viernes, por ejemplo, fueron uno de los temas tratados. “Trabajamos con especialistas en clima y fenómenos específicos, y cada uno aporta su visión desde un conocimiento bastante fino. Vemos que hay un interés por todas las noticias que publicamos en el portal de noticias, pero las de clima son las que más impacto tienen”, dice Armando Doria, responsable de medios de la facultad. Y agrega que “al haber más información la gente advierte que hay formas de interpretarlo, o anticiparse a determinadas cuestiones, y eso tiene un valor”, dice.

Un ejemplo concreto. Si se revisa la tendencia de búsquedas en Google del mes de enero, y se compara, por ejemplo, las palabras “clima” y “sexo”, hubo días como el 23 de enero –cuando la térmica superó los 40ºC en Buenos Aires y varios puntos del país– en que el mayor pico de búsquedas correspondió a clima. Además, en varios negocios se venden cada vez más las estaciones metereológicas (artefactos usualmente utilizados en el campo), que la gente instala en sus casas para medir la temperatura interna y externa de la casa, y la humedad.

Sin embargo, los especialistas alertan ante la sobreinformación, porque en casos de personas con algún trastorno de ansiedad, o con estrés post traumático por alguna cuestión climática –como haber sufrido una inundación como la de La Plata– puede resultar contraproducente. “Esta accesibilidad nos invita a chequear tantas veces como tengamos la necesidad, haciendo que el problema persista, se mantenga en el tiempo y en vez de bajar la ansiedad la aumente”, explica la psicóloga María Cecilia Palozzo, de Ceeta.

Ahora, antes de asomarse por la ventana para ver si llueve, los fanáticos del clima miran su celular o su tablet. Y, también, lo comparten




>>San Pedro: evacuados, casas derrumbadas y heridos por un temporal (febrero 2014)


El cese de las lluvias permitió a decenas de los casi 300 evacuados en San Pedro volver a sus casas, aunque quedan viviendas con peligro de derrumbe y zonas anegadas, más allá de los al menos cinco heridos leves como consecuencia del fuerte temporal que azotó la zona durante el fin de semana.
El temporal que comenzó con fuerza la noche del sábado y se extendió hasta la madrugada de hoy afectó a varias localidades del norte provincial, como Pergamino, donde unas 30 personas fueron evacuadas, y Ramallo, donde 42 personas debieron abandonar sus viviendas.

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, afirmó hoy que el agua "esta desagotando lentamente" en los distintos barrios de San Pedro afectados por un temporal, que según los reportes hídricos, reportó la caída de unos 320 milímetros en 48 horas, lo que complicó el sistema de desagote en la región y obligó a evacuar a 125 personas, mientras otras 170 se autoevacuaron.

El intendente de San Pedro, Pablo Guacone, dijo que "no es para nada fácil" la situación en su comuna, porque "llovió toda la noche ininterrumpidamente" y advirtió que había peligro de desmoronamiento de "unas 20 ó 25 casas" por la erosión que causó el agua en las barrancas, pero destacó que "al dejar de llover, los escurrimientos son rápidos".
Guacone se mantuvo en contacto permanente con las autoridades de la provincia y la Nación para coordinar la ayuda, y al mediodía sufrió un duro golpe por la muerte de su padre, Rolando Guacone, de 81 años, quien tuvo un infarto cerebral.

En Pergamino, en tanto, permanecían 30 personas evacuadas, mientras que rutas de la región resultaron anegadas al desbordarse algunos arroyos y quedaron bloqueadas al tránsito durante varias horas, como la 188, utilizada para viajar a San Nicolás, y la autopista Rosario-Buenos Aires, primero en el kilómetro 208, a la altura de Ramallo; y luego en el kilómetro 265, a la altura de Arroyo Seco.
En Ramallo, la prensa local reportó que hubo 42 evacuados por anegamientos de distintos barrios tras las lluvias del fin de semana y señalaron que los damnificados fueron alojados en la escuela 5 y el hogar Calcuta.

En tanto, el coordinador del Consejo Provincial de Emergencias (CPE), Luciano Timerman, reveló "el panorama" era "favorable" y ya hay gente que “ha regresado a sus hogares". Además, dijo que persistía "el alerta del Servicio Meteorológico Nacional" sobre condiciones climáticas adversas pero sin "alerta por crecida del Río de la Plata", lo cual hacía que el Paraná estuviera "bajo" y el agua drenara "rápidamente".



>>Alud en Catamarca: ya son trece los muertos y doce los desaparecidos (enero 2014)

El temporal llegó y dejó consecuencias trágicas que, a 72 horas del inicio del alud, aún continúan actualizándose. El hallazgo de un cuerpo, este mediodía, asciende a 13 el número de víctimas mortales provocadas por el desprendimiento de tierra, que golpeó la zona oeste de Catamarca, entre el jueves y el viernes. En tanto descendió el número de desaparecidos de 25 a 12, según datos de la gobernación provincial. 

En diálogo con Télam, el subsecretario de medios de Catamarca, Rodrigo González confirmó que la nueva víctima fatal -aun no identificada- fue hallada en la localidad de El Rodeo, a la vera del Río Ambato. Es el décimo cuerpo sin vida rescatado en esa población. Las otras tres personas fallecidas fueron encontradas, a razón de una por localidad, en Sijan, Sinogasta y Belén.
De acuerdo al testimonio de los expertos que trabajan en la zona, es sumamente difícil identificar a las víctimas, en particular, las que fueron arrastradas por la fuerza de la crecida. Es que los cuerpos presentan numerosos golpes por las piedras y están cubiertos de lodo.

El jueves por la noche, tras una jornada sofocante con una máxima de 44 grados, un alud de lodo y piedras abatió las localidades catamarqueñas de El Rodeo y Siján. Un temporal de lluvia y viento que se extendió sobre la provincia generó las condiciones para que, en veinte minutos, el área quedase sepultada por barro y piedras. 

Las casas se desmoronaron por el choque de las rocas. Los vehículos se hundieron en la tierra, los tendidos eléctricos cambiaron su posición vertical a horizontal y los destrozos materiales aún no pueden ser cuantificados por la magnitud de la tragedia. Todavía hay centenares de evacuados y el personal de emergencias no descarta encontrar nuevas víctimas mortales, mientras continúa la búsqueda de más de una decena de desaparecidos.
El fiscal que atiende la causa dio a conocer la lista de víctimas fatales encontradas ayer: Agostina Ahumada (5 años), Dora González de Castiglione (70 años), oriunda de Santiago del Estero; Graciela Contreras de Alvarez (51 años), Adrián Libio Alvarez (54 años), Emiliano Alvarez (26 años e hijo de ambos) y una mujer adulta que no pudo ser identificada.

La nómina se completa con las víctimas fatales halladas con anterioridad: Candelaria Díaz Mendibe (5), Daiana Ahumada (7), María Luis Castiglione (56), Marcos Chasampi de Siján (80), Agueda Antonia Ochoa (47), arrastrada por el río El Loconte en la localidad El Durazno, departamento Belén, y Gladys Sandón (48), quien resultó fulminada por un rayo en la localidad de Casablanca.
"Esto fue un desastre, pero vamos a reconstruir todas las zonas afectadas", dijo la gobernadora Lucía Corpacci, quien visitó ayer las localidades afectadas por el alud.

 

DATOS

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Estaciones Meteorológicas